Entre Cristo y Satanas – K. Koch

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Kurt E. Koch

 

ENTRE  CRISTO Y SATANAS

 

 

INDICE

I.     Adivinación o sortilegio
II.   La magia
III.  El espiritismo
IV.  Literatura ocultista
V.    La sanidad divina actual
VI.  Relatos de verdaderas curaciones bíblicas y liberaciones            

Prólogo de la traductora

El doctor Kurt E. Koch es un ministro y evangelista alemán, quien, por espacio de treinta años ha dirigido sus esfuerzos e investigaciones hacia el campo de lo psíquico, comprobando a través de su larga experiencia y trato individual con centenares de personas afectados por los poderes de las tinieblas, cuyos efectos transcendían a sus mentes y organismos, que solamente Cristo es la solución para tales problemas. En esta obra comprueba una y otra vez, que el sortilegio, la necromancia, el ocultismo y la magia, en sus diversas formas, conducen tarde o temprano a serios disturbios de orden psíquico, y afectan especial e indefectiblemente la vida espiritual.

Sus observaciones fueron recopiladas en una obra científica titulada: „Seelsorge und Okkultismus“ (Ocultismo y Cura de Almas“) traducido por el doctor Samuel Vila. Estas y otras obras fueron motivo para que el doctor Koch recibiera centenares de invitaciones a todos los países europeos a excepción de Rusia, y diera conferencias en veintiséis universidades europeas ante teólogos, científicos y psicólogos.

El doctor Koch ha escrito además 27 libros y folletos que han alcanzado una vasta circulación.

Conocimos personalmente al doctor Koch en su visita a nuestro país en el ano 1960 cuando dio conferencias sobre el tema de su mayor dominio y predilección, incluso en una ciudad patagónica. Por ello nos complacemos en presentar esta nueva obra suya sobre un asunto excepcional (y del cual hay muy poco escrito en lengua castellana por otros autores evangélicos) con la plena persuasión de que Llenará una gran necesidad entre el pueblo de Dios que todavía ignora los alcances y resultados del poder satánico para quienes, quizá por pura ignorancia pudieran ser inducidos a investigar tan peligrosos fenómenos a su propio riesgo y daño.

Este libro es por lo tanto una llamada de alerta y toque de atención al pueblo cristiano para saber discernir lo impro­cedente y peligroso a fin de poder difundir la actitud que como cristianos nos corresponde tomar ante tales situaciones. Capacitándonos también para enseñar a los nuevos creyentes sobre nuestra posición, liberación y victoria sobre el poder de las tinieblas.

Agradezco sinceramente a la señora Dorila C. de Perriot, quien ha colaborado eficazmente en el árido pero tan necesario trabajo, de copiar a máquina la traducción, y cuyas acertadas sugerencias en algunos términos han ayudado a dar mayor claridad en los conceptos expresados.

Quiera Dios que „Entre Cristo y Satanás“ sea de gran ayuda y bendición para los cristianos.

ELVA C. BONINO DE WINTER,  Chubut, Argentina, 1971.

 

Prefacio del autor

El muy conocido escritor inglés C. S. Lewis escribe en el prefacio de su libro „The Screwtape Letters“ (Cartas Sintéticas): „Hay dos errores opuestos de igual magnitud en los cuales puede caer la gente de nuestra raza, referente a los espíritus malignos: uno es el de no creer en su existencia. El otro consiste en creer y sentir respecto a ellos un interés excesivo y malsano.“
Los unos son los racionalistas de todo matiz, los otros, los brujos y adivinos. Unos y otros quedarán contrariados por este libro. ¿Tienen razones para estarlo? El que tiene motivo para sentirse contrariado y triste es el consejero cristiano quien durante sus horas de consulta puede apreciar el resultado devastador del materialismo y la magia. Es por ello que esta información debe hacerse pública. Hay dos principales motivos para esto: Hemos de proclamar la victoria de Jesucristo sobre todos los poderes de las tinieblas. Personas oprimidas y dominadas por el ocultismo no podrán obtener ayuda por la medicina, psicología, ni la psiquiatría; sino únicamente por medio del Señor Jesucristo. Por lo tanto se les debe indicar el camino hacia el Gran Liberador.
Me ha sido otorgado el debido permiso para la publicación de los ejemplos de consultas de índole cristiana que aparecen en este libro.  EL AUTOR

 

Parte I:  ADIVINACIÓN O SORTILEGIO

Durante milenios, el sortilegio ha sido un resabio del paganismo, nacido del temor, de la curiosidad y de la superstición. El sortilegio en nuestro tiempo es un problema múltiple de tradición, psicología y teología. El origen y motivo de los presentes relatos y consideraciones pertinentes es la labor consejera, desde el punto de vista cristiano, del teólogo protestante. El ministerio evangélico ofrece siempre nuevas experiencias.

Mi fichero de casos de ocultismo excede ya los 3.000 relatos e incidentes, a cual más curioso. En este libro se evitan las disertaciones científicas. Estas pueden hallarse en mi obra „Seelsorge und Okkultismus“ (Ocultismo y Cura de Almas) (Traducido al español. Editorial CLIE, Tarrasa, España). Los ejemplos aquí documentados son en su mayoría de fuente directa y tienen por objeto llevar al lector a formar sus opiniones propias. El secreto de confesión no ha sido violado, pues se me otorgó la autorización para la publicación anónima.

Estos relatos abarcan los campos de la astrología, cartomancia, quiromancia, sortilegio, varillas y péndulos adivinadores, la reflectomancia, la psicometría y, finalmente, la autoridad bíblica para su consideración y la liberación de sujeción oculta.

I.     ASTROLOGIA
II.    CARTOMANCIA
III.   QUIROMANCIA
IV.    EL PENDULO Y LA VARILLA ADIVINADORA
V.     REFLECTOMANCIA O CATOPRAMANCIA
VI.   PSICOMETRIA
VII.  LA AUTORIDAD DE LA BIBLIA
VIII. LA LIBERACION

 

I.  ASTROLOGIA

Ej. 1. – Una mujer se presentó en una comisaría declarando haber muerto a su hijo de un tiro. Un astrólogo había predicho en un horóscopo escrito que el joven jamás volvería a gozar de su plena salud mental. Ella le había dado muerte para ahorrarle este futuro terrible. La mujer fue arrestada y sentenciada tras un largo proceso, pero el astrólogo quedó en libertad.

Esta experiencia, observada a diario, pone en evidencia los poderes sugestivos y los efectos de la horoscopía.

Antes de entrar en este discutido campo daremos una breve introducción histórica.

Se entiende por Astrología la profecía sobre el carácter y destino de los seres humanos por medio de las constelaciones estelares. Es esta la superstición más difundida de nuestra época.

El Instituto de Investigación de Opinión Pública en Bodensee, estableció por medio de una encuesta, que un 63 % del pueblo alemán se había interesado en la astrología. Un número muy reducido conoce la llamada Astrología Científica y la gran mayoría se adhiere a los horóscopos de puntos solsticiales.

En el Viejo Mundo, la astronomía, de las estrellas, la astrología y la interpretación de las constelaciones eran una sola ciencia. En el antiguo imperio babilónico se la consideraba la ciencia de los sacerdotes. Originariamente se echaban horóscopos únicamente para los reyes. Ya que vestigios de astrología pueden también encontrarse en la antigua cultura mejicana, se piensa que es dicha práctica un fenómeno común de la humanidad.

Los griegos y los romanos heredaron la astrología de los babilónicos. Por cierto que en esta edad encontramos ya pensadores racionalistas que ridiculizan la astrología. El poeta Eneas afirmó: „Los horóscopos cuestan un dracma y su precio es un dracma más caro que lo que valen“. Agustín, padre de la Iglesia, denominó a la astrología „el fraude más loco de la humanidad“.

Durante la Edad Media, Europa se volcó había la astrología. El emperador Federico II el Grande vivía totalmente regido por ella. Se establecieron cátedras de astrología y hasta el reformador Felipe Melanchthon llegó a ocupar una de ellas. Lutero la llamó „un arte miserable“. De aquella época se nos cuenta la historia de cómo el astrólogo Stoeffler se entonteció detrás de esta práctica. Predijo un diluvio para febrero de 1524. La población estaba aterrorizada. Nadie quería trabajar. No se labraban los campos. Los ricos se hi­cieron construir barcos o se trasladaban a las altas cumbres. El gran elector Federico Guillermo de Brandenburgo también hizo preparativos para huir. Aun el gran astrónomo Kepler no estuvo exento de la astrología. Uno de los bien conocidos ejemplos de sus predicciones es que Wallenstein moriría pacíficamente a los setenta anos pero fue asesinado a los cincuenta. Parece, empero, que Kepler practicó la astrología sólo a causa de sus apremios económicos. Escribió: „La astrología me es una esclavitud insoportable, pero ne­cesaria. Para mantener mis ingresos anuales, mi título y mi vivienda tengo que contemporizar con la curiosidad ignorante. La astronomía es la madre sabia y la astrología la hija necia, que se entrega a cualquiera que le pague a fin de poder mantener a su madre sabia“.

Desde la era del racionalismo (1750), la ola astrológica decreció. La astrología y la astronomía se dividieron definitivamente. Las dos guerras mundiales volvieron a encender su llama. En 1930 se echaron horóscopos para Hitler, muy contradictorios entre sí. Después del año 1933 se dijo que su influencia estaba declinando. Todos conocemos, por cierto, la „veracidad“ de tales horóscopos Aquel astrólogo erró por doce anos en la fecha y en los resultados, que fueron desastrosos, y totalmente contrarios a la predicción. El horóscopo de Rudolf Hess predijo que estaba destinado a producir una reconciliación con Inglaterra. Quizá fue esa la razón por la cual realizó su espectacular viaje. La falta de veracidad de este horóscopo es tan notoria como en el caso de Hitler.

¿Qué matiz tiene hoy la astrología? Hay una discrepancia entre la forma supuestamente científica, por la cual aboga Alfredo Rosenberg („Señales en el cielo“) y la forma popular del así llamado horóscopo de puntos solsticiales.

Este contagioso hábito mental está tan difundido que los principales diarios y revistas se ven obligados a tenerlo en cuenta. Se nos dice que en los Estados Unidos, alrededor de 170 diarios y revistas publican el horóscopo del día, También se sabe que existen alrededor de 25.000 astrólogos bien remunerados.

Un ejemplo humorístico nos dará una idea sobre esta situación

Ej. 2. – Sucedió en una gran conferencia de ministros evangélicos, en la cual participé. Fueron invitados editores y periodistas de grandes diarios. La controversia versó sobre el nivel intelectual y el punto de vista en cada periódico en cuanto a la vida diaria. Uno de los ministros señaló el hecho de que los periodistas suecos no incluyen horóscopos en sus diarios. En toda Suecia se había acatado esta decisión; entonces, ¿por que esto no sería factible tanto en Alemania como en otros países? El director de un importante diario se adelantó a dar la siguiente aclaración. Personalmente estaba convencido de la ridiculez de la astrología pero la admitía como asunto financiero. El periódico que no anuncia su horóscopo semanal en su edición de los domingos, tendrá como resultado muchas cancelaciones y ningún diario estaría en condiciones de afrontar tal situación. Luego, riéndose, relató una graciosa experiencia: Un cierto día, viernes, el horóscopo del astrólogo no llegó a tiempo. Al encontrarse ante este dilema, fue al archivo y sacó un viejo horóscopo. Ya que ignoraba cuál era el zodíaco correspondiente, eligió al azar. A pesar de esto, ninguno de sus lectores se percató de aquel error. Al ver que se ahorraba la tarifa del astrólogo, por veintidós veces recurrió a horóscopos de anos anteriores. Ninguno de los cientos de miles de lectores lo descubrió, hasta que finalmente alguien escribió señalando que no podía ser que la constelación de Escorpión rigiera en julio. Ahora su ardid se había descubierto. Nuevamente se vio obligado a recurrir a la ayuda de los „expertos“. Tal era el relato del editor. Luego agregó jocosamente: „Durante el tiempo de los horóscopos errados todo se ajustaba perfectamente. No depende del horóscopo sino de lo que la persona cree“.

¿Qué motivos tenemos nosotros los cristianos para no reconocer en la astrología algo providencial a favor de nuestro destino? En primer lugar no nos lo permite su origen pa­gano. Para las personas de la antigüedad la astrología tenía un matiz religioso. Las estrellas equivalían a los dioses. En el curso de las edades este carácter religioso de la astrología desapareció, pero se mantienen prácticamente idénticos prin­cipios.

He aquí el segundo motivo: El mantener las viejas reglas astrológicas implica una contradicción insoluble. En el curso de 26.000 años, el eje de la tierra Gambia totalmente de posición (precedencia de los equinoccios). El astrólogo de hoy no ve los planetas de la misma forma como sus colegas de cuatro o cinco mil anos atrás. Además de esto, varios otros planetas han sido descubiertos: Urano, en 1781; Neptuno en 1839, y Plutón, en 1932. Ya que todas estas variaciones no han logrado desacreditar totalmente el sistema astrológico, los astrónomos de la actualidad consideran la astrología como el fraude máximo de todos los tiempos.

Pero aún hay más contrasentidos e imposibilidades astrológicas. Los rayos estelares que caen sobre el niño en el momento de nacer son los que marcarán su destino. En tal afirmación encontramos varias creencias fantásticas. Nuestra Tierra recibe el influjo de rayos cósmicos y luminosos; pero ambos tipos de rayos no provienen de los planetas que no tienen luz propia. La luz proviene de las estrellas fijas, fuentes de luz. Los rayos cósmicos provienen de la Vía Láctea. Nuestros planetas, así como nuestra Tierra, no resplandecen.

Más aún: Dicen que el momento en que se corta el cordón umbilical es de trascendental importancia. Por consiguiente, cuando el médico demora en efectuar el corte, aquel ser humano recibiría un destino diferente. ¿Puede imaginarse que el astrólogo calcule el tiempo cuando el facultativo de­bería cortar el cordón del recién nacido, a fin de que el niño pueda gozar de un destino más favorable? El próximo asunto a considerar es: ¿Por qué los centenares de personas cuyos cordones umbilicales se cortan al mismo momento, dado el porcentaje de nacidos en todo el mundo, no quedan colocadas bajo el mismo destino? Hubo un solo Goethe y un solo Juan Sebastián Bach entre los muchos nacidos al mismo tiempo. Un reconocido investigador astrólogo, Abbe Moritz Warburg, al proponérsele esta objeción, se limitó a decir: „La astrología jamás puede quedar desacreditada“.

Un movimiento reformista de astrología denominado cosmobiología, cuyo centro se halla en Aalen, Wuerttenberg busca allanar esta dificultad. La tesis de estos astrólogos es que la herencia del ser humano debe ser tenida en cuenta juntamente con la influencia de los planetas. Esta es una sugerencia comprometedora para la astrología antigua.

Tenemos que admitir que existen ciertas relaciones interplanetarias entre algunos planetas y nuestra Tierra. Las mareas y otros fenómenos naturales son causadas por ellos. Pero el atribuir a los lejanísimos astros una influencia en nuestra vida y destino, sobre la base y ejemplo de tales fenómenos físicos, es una exageración tan absurda como lo sería el afirmar que nuestro reloj de pulsera podría causar nuestra muerte por radioactividad a causa de su esfera luminosa.

Sin embargo, el principal problema de la astrología se halla en sus motivos y resultados como han podido comprobarse en el consejo pastoral. Tales motivos pueden resumirse en tres palabras: Estafa, sugestión y dominio diabólico. Para cada una de estas palabras daré un ejemplo de mi práctica facultativa.

Ej. 3. – Un estudiante de psicología de la universidad llamada Sorbona, de París, se preparaba para rendir su tesis. Necesitando dinero para ello, insertó en uno de los diarios parisienses un aviso haciéndose pasar por astrólogo. Ofrecía un horóscopo detallado de cada solicitante mediante el pago adelantado de 2.000 francos. Recibió alrededor de 400 cartas, con lo cual quedó asegurada la financiación de sus estudios. Aplicó un horóscopo para los 400 clientes, sin prestar atención alguna a los signos del Zodíaco. Su truco fue predecir a todos un futuro feliz, con ligeras diferencias, según los rasgos psicológicos, o las circunstancias personales, que pudo adivinar en cada carta, a fin de que ninguno pudiera sentir lo elevado de la tarifa. Recibió numerosas respuestas agradecidas por lo bien que había acertado el caso particular de cada uno. De este modo el estudiante pudo dedicarse a su tesis sin apuros económicos y recibió su diploma con honores. En este caso la astrología fue un pingüe negocio para el joven francés, gracias a la estupidez y superstición de sus conciudadanos.

Ej. 4. – El ejemplo más descabellado del mal de los horóscopos, de todos los que he conocido, es el de un joven pastor. Cuando en su juventud este ministro era comerciante, se hizo echar un extenso horóscopo en el cual se le anunció que cambiaría tres veces de profesión. El joven comerciante se convenció de inmediato. Asistió a escuelas nocturnas, luego estudio teología protestante, tras lo cual recibió las órdenes del ministerio. Se casó pero felizmente no tuvo hijos. El porqué esto fue una bendición hemos de aclararlo inmediatamente. Al cabo de unos pocos años se convirtió a la fe católica y fue sacerdote. A su esposa se le permitió acompañarle como ama de llaves. Así vio cumplirse dos cambios de empleo y sentía urgencia por entraren su tercera profesión. Su destino aún no se había completado. No pasaría mucho tiempo sin que tuviera lugar el próximo cambio. Es evidente que este desdichado ha sido víctima de la sugestión. Vive su horóscopo. Se coloca bajo la compulsión y maldición de esta predicción astrológica.

Ej. 5. – Un ministro se dedicó a la misión de luchar en contra del ocultismo. Se hizo echar un horóscopo con el fin de estudiar el asunto. Quiso comprobar que la predicción de horóscopos está basada sobre el engaño y la superstición. Abonó una elevada tarifa por su detallado horóscopo, con la segura convicción de que éste no se cumpliría, pero se sorprendió al ver que las predicciones se iban realizando. Durante ocho años pudo observar que cada profecía se cumplía incluso en los menores detalles. Su intranquilidad aumentaba ante ello y comenzó a reflexionar sobre este misterio.

Teniendo la opinión bien fundada de que todo cumplimiento horóscopo se halla basado en la sugestión, le resultaba imposible aceptar que él, como cristiano, pudiera caer víctima de tal sugestión. Al fin no halló otro recurso que el de arrepentirse y pedir la protección de Dios. Se apoderó de él la convicción de que había pecado por intentar este experimento y que se había colocado a sí mismo bajo la influencia de los poderes de las tinieblas. Tras su arrepentimiento, comprobó con sorpresa que ya su horóscopo no encuadraba en su vida. Por esta experiencia el ministro comprendió claramente que hay poderes satánicos activos detrás de la astrología. Aquel que se expone al peligro caerá en él.

¿De qué manera juzgan la astrología los expertos en diferentes campos y esferas? La medicina reconoce los daños ocasionados por la astrología. El doctor Schrank, de Wiesbaden, superintendente médico, en un artículo sobre la psicología de la superstición, escribe: „Que los efectos de la psicología de la superstición son peligrosos, queda demostrado por el hecho de que en personas sensibles se observan serios disturbios psíquicos, temor a la vida, desesperación y anomalías. La astrología paraliza la iniciativa y la facultad de discernimiento. Embrutece y lleva a la falta de reflexión. Uniforma la personalidad hacia una inercia de fondo“.

Los mismos astrólogos así lo expresan con más claridad si cabe. El renombrado astrólogo Wehrle designa la astrología como poder oculto, es decir, como el arte de la adivinación. Por consiguiente, en la astrología nos confrontamos con una fuerza oculta, con todos los efectos nocivos involucrados en las artes ocultas.

La Biblia aclara el concepto real de la astrología. En Deuteronomio 17:2-5 se ordena lo siguiente: „Quien se hubiere inclinado ya sea al sol a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo apedrearás“. El profeta Isaías se expresa aún más explícitamente en cuanto a la astrología. En el capítulo 47:13-14 dice: „Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti. He aquí que serán como tamo; fuego los quemará, no salvarán sus vidas del poder de las llamas“.

De acuerdo con la Biblia, la astrología es una adoración pagana de ídolos, blasfemia y apostasía del verdadero Dios.

El primer mandamiento ha sido olvidado: „No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra“.

 

II. CARTOMANCIA

Históricamente, podemos remontamos muchos siglos atrás para descubrir el origen del sortilegio por medio de las cartas.

Los romanos poseían ya un sistema de pequeñas tablillas con símbolos inscritos en ellas. Luego, en el siglo VIII, aparecieron las cartas. La técnica de la cartomancia es bastante sencilla. Algunas cartas tienen ciertos significados. Por ejemplo, el siete de copas, carta del amor; sota de copas, deseo cumplido; sota de espadas, carta de la suerte. Con treinta y dos naipes hay miles de combinaciones. Conozcamos ahora algunos de los principales problemas de la adivi­nación por medio de las cartas, dando algunos ejemplos.

Ej. 6. – Un evangelista de la Misión Germana de Carpas predicó en contra del sortilegio y de la cartomancia. Después de esto, un eclesiástico que se hallaba presente se enfrentó con el predicador diciéndole: „¿Qué es esto de protestar en contra de echar las cartas? Yo mismo lo hago. Es un inofensivo juego social“.

A este ejemplo de Alemania, le sigue otro similar en Suiza.

Ej. 7. – Un ministro suizo hizo un bazar. En el salón parroquial se levantaron varias cabinas llamativas como de cuentos de hadas. Una de ellas llevaba esta inscripción: „Aquí se adivina la suerte.“ Por la suma de 20 céntimos, los jóvenes podían entrar y hacerse adivinar la suerte por una adivinadora. Un anciano de la iglesia mostró su indignación ante este hecho, y así se lo manifestó al pastor, quien a su vez replicó: „Es una broma inofensiva“. Un muchacho que entró en esta cabina adivinatoria, recibió la siguiente información: „La semana próxima te accidentarás con tu bicicleta“. Varios días después tuvo una caída y se quebró la pierna. Una niña recibió esta otra información: „Tu maestra no te quiere“. Desde aquel entonces, la niña sufrió mucho ante la supuesta aversión de su maestra hacia ella.

Estos dos primeros casos nos muestran que la adivinación por medio de las cartas no puede llamarse inofensivo. Los dos niños fueron víctimas de una sugestión. Los dos ministros cayeron víctimas de la engañosa teoría racionalista de su educación universitaria que deja un desastroso bache en el campo de la magia y del ocultismo.

Si el echar las cartas no está relacionado únicamente con el hecho de ganar dinero fácilmente, sino que actúan habilidades paranormales, cae dicha práctica en el terreno de los fenómenos parasíquicos como la telepatía (transmisión de pensamiento o comunicación subconsciente). Daremos un ejemplo para aclarar esto.

Ej. 8. – Una joven de dieciséis años acudió a un tirador de cartas para saber cuánto tiempo debería esperar hasta que se le presentara su anhelado pretendiente. La sortílega la miró fijamente y le dijo:

– Tu hermano tuvo un serio accidente con la motocicleta hace un año, ¿no es así?    Sí.
– Tu madre está enferma del corazón, ¿no es así?    Sí.
– Actualmente tienes problemas con tu padre, ¿no es verdad?
– Sí, pero ¿cómo sabe usted todo esto?  – Por las cartas – afirmó la adivina.

 Pero la realidad era que esa mujer poseía la rara habilidad de la telepatía (lectura del pensamiento) y, por consiguiente leía estos hechos en la misma muchacha. Como resultado, la joven clienta depositó toda su confianza en la adivinadora. Luego, la mujer procedió a suministrarle información en cuanto a su futuro. La niña creyó los ambiguos informes y se acomodó interiormente a ellos, lo que hizo que se cumplieran en gran parte debido a la propia joven que, por su superstición, fue víctima de una obsesión de cumplimiento. En este caso puede tristemente aplicarse la sentencia bíblica: „Conforme a vuestra fe os sea hecho“. La exactitud del informe sobre el pasado produjo el proceso psicológico de un cumplimiento futuro causado inconscientemente.

Otra forma de echar las cartas está basada sobre genuinas habilidades mediumísticas. Esta palabra proviene del latín medium y con ella se definen los poderes misteriosos de algunas personas para producir o descubrir hechos que trasciendan el dominio de los sentidos. Consideraremos el caso de una sortílega con poderes mediumísticos.

Ej. 9. – En respuesta a preguntas que se le formularan, una sortílega manifestó que en el momento de la adivinación se sentía dominada por un poder extraño. Una fuerza ajena la invadía. Estaba obligada a decir cosas que ella misma no conocía. Se sentía posesionada en el momento de la adivinación. Luego, volvía a la normalidad. Con este ejemplo nos hallamos encuadrados en el caso de Hechos 16:16-19. Pablo se hallaba efectuando un viaje misionero a Filipos. Una adivinadora les salía diariamente al paso, proclamando a las multitudes en las calles: „Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, que os anuncian el camino de la verdad“. ¿No debiera haber sido esta declaración causa de regocijo para Pablo? ¿Por qué reprendió a la mujer? El apóstol comprobó inmediatamente que estaban en acción las fuerzas infernales. En el nombre de Jesús se enfrentó con la sonámbula y le ordenó: „En el nombre de Jesucristo, sal de ella“. De repente, la mujer se vio desposeída de su habilidad de adivinación. Este incidente bíblico es claro y preciso. Nos demuestra que existen genuinos poderes de adivinación y que no todo es engaño y fraude. La mujer decía la verdad, pero recibía su conocimiento de inteligencias ultrahumanas, de poderes demoníacos. Es un hecho que la adivinación utiliza y proclama también hoy día frases piadosas. Las actividades cultistas y demoníacas de tales personas son presentadas con adornos cristianos.

El apóstol inmediatamente reconoció la fuente de este poder de adivinación. Tenía el don de probar y discernir los espíritus. De inmediato se reveló su autoridad espiritual en su ministerio misionero. El nombre de Jesús estaba por sobre todo el ocultismo del mundo de las tinieblas. La victoria total del Evangelio sobre el mundo pagano subyugado por Satanás se mostró aquí en todo su fulgor. En el nombre de Jesús se rompían las cadenas y los grillos. Un pobre y atormentado ser humano, la muchacha esclava, fue liberada de la posesión demoníaca. Los detalles de este relato aparecen una y otra vez hoy día con muchas variantes en el campo de la adivinación cuando es confrontada con el Evangelio.

Al consejero espiritual no le conciernen los hechos científicos sino los efectos de la adivinación y cómo ven­cerlos. Podemos aclarar lo dicho con varios ejemplos:

Ej. 10. – Durante una sesión de ayuda espiritual, una estudiante manifestó padecer de diversos malestares psíquicos. Sentía temor ante los exámenes y presentaba síntomas de parálisis. Además carecía de toda facultad de concentración para su trabajo. Daba la impresión de que sus facultades intelectuales y emocionales estuvieran rotas. En respuesta a las preguntas que se le formularon, admitió el hecho de que a menudo se hacía adivinar la suerte por medio de las car­tas. Sus antepasados también habían sido aconsejados por sortílegos.

Ej. 11. – Durante muchos años, un graduado universitario cristiano practicó para sí mismo, para su familia y también para compañeros suyos en la iglesia, la adivinación por las cartas. Después de su muerte, la esposa se dio a la bebida, todo su dinero se perdía en licor. Además, la mujer se inició en la práctica de la magia blanca y así continuó con un agravante la tradición ocultista de su esposo. La hija siguió las huellas de sus padres y sobre todo de su madre. Al cumplir diecisiete años enfermó mentalmente y fue internada en un manicomio. La magia y la superstición habían destruido esta familia entera.

Ej. 12. – Un joven creyente me relató que cumpliendo el servicio militar era cabo en una unidad donde el sargento principal echaba las cartas para todos los suboficiales. Al principio, el cabo se opuso a este sortilegio, pero finalmente cedió ante su superior. El tirador de cartas le profetizó que al día siguiente recibiría la noticia de un fallecimiento, y que recibiría un giro en los próximos días. Al día siguiente tuvo la noticia del fallecimiento de un tío suyo y cinco días más tarde también recibió el dinero anunciado. Sus padres jamás acostumbraban enviarle dinero, siendo por lo tanto totalmente singular ese acontecimiento. Tras esta sesión con el sortílego, el cabo experimentó depresión y melancolía. Su vida de oración fue interrumpida. Consultó a otro creyente para recibir consejo espiritual y después que éste oró con él, imponiéndole sus manos, los serios malestares emocionales desaparecieron por completo.

Estos ejemplos sugieren una cantidad de preguntas y problemas. El más simple de los correspondientes grupos de preguntas son los problemas parasicológicos y los psicológicos. La parasitología es la ciencia de las experiencias extraordinarias o marginales de la vida. En este último ejemplo podemos preguntarnos: ¿Poseía acaso el sargento genuinas habilidades de predicción? En este caso no es evidente. El cabo podría haber estado en conocimiento de la seria en­fermedad de su tío. Además podría haber abrigado el pen­samiento de que sus padres le mandarían algún dinero como premio por su reciente promoción. En tal caso, el sargento, con la ayuda de alguna especial sensibilidad o facultad tele­pática, podría haber captado la información del cabo, pero esto no explica el fenómeno de la previsión.

El segundo grupo de interrogantes son de carácter médico. ¿Fueron los disturbios que padeció el muchacho causados o desencadenados por el sortilegio? ¿No sería más bien una emoción latente u oculta o quizás un trastorno mental que maduró al tiempo que tuvo lugar esta experiencia del sortilegio? No podría ser esta coincidencia considerada erróneamente como la causa? ¿No sería acaso la causa confundida con el efecto? Estas son las objeciones que de continuo surgen ante la psiquiatría. Tras estas objeciones médicas hay problemas bíblicos y teológicos de peso. La medicina afirma categóricamente, así como muchos teólogos, que las prácticas ocultas pueden despertar desórdenes psíqui­cos nerviosos y perjuicios a la vida de fe.

Un paso más atrás está el problema de si existen poderes demoníacos ultrahumanos cuyas operaciones afectan a los seres menos conscientes. Los psiquiatras, casi sin excepción, consideran los relatos neotestamentarios sobre posesión demoníaca como casos de histeria. Muchos teólogos participan también de esta opinión, y se refieren a la posesión como a una enfermedad o un defecto. Son, por lo general, aquellos teólogos que no han logrado liberarse de los lastres raciona­listas de su teología liberal, en especial los que se adhieren a la teología de Bultmann. Los verdaderos hechos del relato bíblico escapan enteramente a su criterio. No poseen ningún órgano de receptividad para las verdades espirituales. La corrupción teológica, con las tendencias filosóficas del ma­terialismo, ha embotado sus sentidos para que no perciban la revelación del Espíritu Santo.

Es tristemente vergonzoso el que un teólogo de Basilea que desarrolla buenos conceptos neotestamentarios en su folleto „Salvación y sanidad“, califique la adivinación como un simple error. Tal es la influencia de las hipótesis psiquiátricas. No se dan cuenta estos teólogos de que los ende­moniados del Nuevo Testamento no eran curados simplemente, sino que los demonios eran reprendidos en el nombre de Jesús. La joven adivina de Filipos no padecía ninguna enfermedad física, sino que estaba poseída de un espíritu demoníaco del reino de las tinieblas. Por lo tanto, Pablo no la sanó poniendo sus manos sobre ella y orando, sino que ordenó en el nombre de Jesús que el espíritu que la dominaba saliera de ella. La terapéutica que usaran Jesús y sus apóstoles demuestra claramente de qué padecían aquellos dolientes. A los enfermos físicos se les aplicaba la imposición de manos y la oración, mientras que a los espíritus inmundos y a los demonios se les enfrentaba con la autoridad del mandato expulsivo.

Volviendo ahora a los interrogantes médicos del principio comprobamos que el punto de vista bíblico disiente del punto de vista psiquiátrico. Por cierto, la medicina acepta que muchos trastornos mentales tienen un factor mágico. Este hecho resalta en muchas conversaciones con equizofrénicos que a menudo afirman que son perseguidos o em­brujados. No puede negarse que en muchos casos la magia es la causa primordial y los disturbios psíquicos son sus efectos y consecuencias; 3.000 casos cuidadosamente registrados son una evidencia terminante. Además, nuestros parasicólogos, como el doctor Bender, de la Universidad de Freiburg, conocen casos de enfermedades que han comenzado después de las prácticas ocultas, a pesar de que se limitan a llamarlos psicosis mediumística.

El aconsejamiento espiritual demuestra claramente que la actividad espiritista, mágica o sortílega, acarrea malesta­res que a menudo pueden ser comprobados médicamente. Y en casi la totalidad de los casos pueden señalarse daños causados a la vida espiritual.

Esta comprobación indica que el origen de tales dolencias radica en la esfera espiritual, tal como nos lo enseña la Sagrada Escritura. Para su tratamiento está capacitado en primer lugar el ministro cristiano si es de fe genuinamente bíblica y de acendrada piedad, y en segundo lugar un psiquia­tra creyente.

 

III. QUIROMANCIA

Para evitar errores, aclararemos algunos conceptos. Este capítulo trata de la quiromancia, o sea, la adivinación por medio de las líneas de la mano.

La quirología, que es la ciencia de la interpretación de la forma y líneas de la mano, no la hemos de considerar.

La quiromancia se remonta a la antigua Roma. Las primeras ideas astrológicas estaban relacionadas con la quiromancia. Además de las cuatro líneas principales (del corazón, cabeza, destino y línea de la vida), la palma está dividida en siete montículos planetarios. Desde el dedo índice al meñique son: Mercurio, Apolo, Saturno y el montículo de Júpiter. Debajo del pulgar está el montículo de Venus, y debajo del meñique, los montículos de Marte y de la Luna.

Otra vez hemos de referirnos a ejemplos hallados en la práctica del asesoramiento espiritual. Aun cuando acabamos de decir que desde el punto de vista de las definiciones, la quiromancia, la quirología y la grafología deben con­siderarse por separado, en la práctica suelen ocurrir desas­trosas confusiones y para demostrarlo citaremos el siguiente ejemplo:

Ej. 13. – Una joven acudió a un grafólogo para que le interpretara la letra y las líneas de su mano. Se le predijo por escrito que sería asesinada a los 30 años. Por consiguiente, la muchacha manifestó ante su familia: „Si he de morir tan joven, quiero gozar mi vida al máximo“. Se entregó a la prostitución y cometió abortos. A causa de su vida disoluta enfermó a los 24 años y murió de colitis ulcerosa. El mismo médico afirmó que había acarreado su propia ruina con su modo de vida licenciosa. Es digno de notarse que después de la consulta al grafólogo aparecieron en la joven habilidades mediumísticas. Podía usar el péndulo y la varilla adivinadora.

Este ejemplo demuestra que el grafólogo practicaba el ocultismo. Aplicaba la grafología como excusa para propósitos de sortilegio. La persona que haya sido aconsejada por adivinos suele efectuar el cumplimiento de la predicción, ya sea consciente o inconscientemente. Aquí se repite lo dicho sobre el proceso psicológico de la cartomancia. En el aconsejamiento espiritual se observa con frecuencia que la quiromancia hace que las personas pierdan sus escrúpulos morales. La educación, tradición y costumbres cristianas han rodeado nuestras vidas de diques protectores. Incluso aquel que se halla lejos de Cristo vive inconscientemente en el orden de un mundo cristiano, aunque interiormente se rebele contra él. El asirse a los poderes ocultos derrumba estos diques. En el caso citado, la vida sensual de la niña obtuvo el predominio y arruinó a la joven. El ocultismo estimula todas las pasiones y malas inclinaciones. La persona aconsejada por el ocultismo, en muchos casos, se vuelve irascible, se entrega al alcohol, a la nicotina y a una vida licenciosa.

Los efectos de las prácticas de adivinanza pueden demostrarse en los siguientes casos:

Ej. 14. – Una mujer joven se hizo adivinar la suerte por la quiromancia. El sortílego le dijo que a los cuarenta años enfermaría de cáncer y moriría. El caso fue que la mujer comenzó a adelgazar antes de cumplir sus cuarenta años a causa de esta sugestión y desde entonces está viviendo bajo el engaño de que va a contraer un cáncer. Ya ha perdido 30 kilos y pesa solamente 44.

Ej. 15. – La prima de uno de mis compañeros de estudio estaba trabajando de sirvienta en una casa parroquial. Cierto día apareció a la puerta una gitana vendiendo artículos del hogar. La niña se negó a comprar nada a causa de los altos precios. Por consiguiente, la gitana asió la mano de la niña para predecir su suerte. La joven quiso retirar su mano pero la astuta mujer hizo uso de una artimaña psicológica. Dijo rápidamente: „¡Oh, qué interesante! Dentro de dos años te casarás“. ¿Qué niña no se detiene al ha­blársele de su casamiento? De buena gana permitió que la gitana leyera su mano. Esta continuó con su profecía: „Se te presentarán varios pretendientes, te casarás con el más alto. En el primer año de tu vida de casada serás madre. Pero aquí tu línea de la vida se detiene bruscamente. Morirás al tener tu primer hijo“.

Antes de continuar con este relato, señalaremos brevemente el carácter de este sortilegio. Por cierto, que no era necesaria ninguna habilidad profética para predecir el casamiento a una niña bella. Tampoco es necesario ser profeta para decirle que durante el primer año de su matrimonio llegaría a ser madre. El anuncio de su muerte sólo fue una venganza de parte de la gitana por no haberle comprado nada. Esto no es sortilegio genuino sino sólo una primitiva adivinación sugestiva. ¿Cómo salió esta profecía?

La verdad es que aparecieron varios pretendientes durante los dos años siguientes. La niña se colocó bajo la influencia de la predicción, casándose con el más alto. En el curso del primer año se dio cuenta de que iba a ser madre. Cuanto más se acercaba la hora del parto más aumentaban sus temores. Luchó bajo esta oscura profecía. Sus parientes y en particular su esposo, trataron de disuadirla de creer esas tonterías, pero no tuvieron éxito. La joven no tuvo una fe lo suficientemente fuerte para contrarrestar esta superstición. Tuvo un parto normal, pero varios días después contrajo una fiebre alta. El médico manifestó que no había causa orgánica alguna que produjera esa fiebre. Tres semanas después del parto quedó mentalmente trastornada y fue internada en una clínica psiquiátrica donde murió después de tres días.

Unicamente quien no conozca la psicología del sortilegio, ha de definir esto como una predicción cierta. Con toda probabilidad éste es un caso de sugestión. Bien sabemos por nuestras misiones que los nativos paganos dependen completamente de las profecías de sus médicos y sacerdotes mágicos. Cuando el mago de alguna tribu predice la fecha de la muerte de un miembro de su tribu, esta predicción se cumple exactamente. Estamos hablando aquí del fenómeno psicológico de la tanatomía, que es el buscar la muerte. Hay muerte por sugestión y esto no sucede tan sólo en casos de habitantes primitivos, sino que también se observa entre europeos civilizados.

En conexión con esto, los americanos han efectuado experimentos con condenados, que han mostrado pruebas positivas. Se le vendaron los ojos a un condenado a muerte. Se le dijo que moriría al abrírsele la arteria principal del cuello y que dentro de un minuto estaría muerto. Se le efectuó un pequeño rasguño superficial sobre la piel del cuello, y al mismo tiempo se abrió un canilla de agua cerca de allí. El condenado sintió el corte y oyó el salpicar del agua. Dentro del minuto perdió el conocimiento. El ardid tuvo éxito.

En cuanto a los elementos del sortilegio o adivinación, en sus diversas formas y las predicciones y profecías, el profesor Zucker, en su „Psicología de la Superstición“, hace distinción entre el fenómeno mágico y el místico, y en tercer lugar la forma de superstición que mana del presentimiento. La superstición mágica es activa. Pone en movimiento poderes sugestivos y mágicos. Obra inmediata, decisiva y formativamente en la vida de quien va tras ella. Hasta ahora casi todos los ejemplos lo demuestran. La superstición mística tiene carácter instintivo y de adaptación. Obra por la intuición, la meditación y la sensibilidad.

Por más interesantes que sean estas diferencias científicas, de mayor importancia es lo concerniente al asesoramiento espiritual. Personas con desórdenes mentales y emocionales cuyos síntomas no encuadran dentro del terreno psiquátrico, necesitan ser ayudadas. Para demostrar los efectos de la quiromancia agregaremos aún dos ejemplos.

Ej. 16. – Una sortílega rechazaba rotundamente todo lo que fuera espiritual. Un día, una joven creyente la llegó a conocer. Cuando se enteró de su extraña ocupación de adivinadora, jocosamente extendió su mano, considerándolo todo como una tontería. La mujer leyó la palma de la mano y la niña no pudo menos que hacer un comentario burlón riéndose alegremente. Pero la broma se hizo seria y pesada porque empezó a sufrir depresión y perdió la fe. En los hijos de la sortílega se observaban los mismos efectos, pues todos son neuróticos y viven vidas inmorales. En este caso también se observan las típicas características de los resultados: depresiones y pérdida del sentido de la conciencia.

Ej. 17. – Un hombre que por muchos años se ocupaba activamente en la quiromancia y practicaba el mesmerismo, deseaba volverse a Cristo y a la Palabra de Dios. Durante muchos meses se esforzó en leer la Biblia, aunque experimentaba una fuerte resistencia interior. Cada vez que se enfrentaba con asuntos espirituales sentía en sí mismo una extraña oposición interna y como una fuerte opresión.

Un nuevo aspecto se demuestra en este caso. La adivinación desarrolla el fenómeno de una resistencia interior en contra de todo lo que sea de naturaleza divina. Cuando una persona que ha practicado artes ocultas quiere llegarse a Cristo, no puede ejercer la fe. Fuerzas opuestas, siniestras y violentas se presentan buscando evitar una decisión por Cristo. La persona que ha sido infectada e „inmunizada“ por el sortilegio, se vuelve insensible al Espíritu Santo. Es muy difícil, para tales personas, encontrar a Cristo.

IV. EL PENDULO Y LA VARILLA ADIVINADORA

Así como muchas otras prácticas ocultas, también la práctica del péndulo es defendida por muchos pretendiendo catalogarla entre los experimentos científicamente aceptables. Se ha desarrollado la radioestesis, ciencia de la radiación, y se afirma que todas las sustancias irradian. Por tanto, se supone que el rabdómano, el que ejercita el movimiento del péndulo, tiene la facultad de captar estos rayos dentro de sí mismo. La faz científica de este problema es tratada en el libro „Ocultismo y cura de almas“, págs. 80 a 86. En el presente nos limitamos a aspectos prácticos de asesoramiento espiritual. Para no confundir al profano, debemos aclarar que se aplican los mismos procedimientos con la varilla adivinadora que con el péndulo, pero se supone que el péndulo es el indicador más susceptible. Para hacer posible un juicio objetivo, presentaremos en primer lugar aquellos casos en que no se observan efectos perniciosos.

Hay médicos, ministros, misioneros e ingenieros que están convencidos de la utilidad y exactitud de las indicaciones del péndulo. Aseguran que a no ser por un cierto debilitamiento de energía nerviosa, no sienten ningún efecto perjudicial.

Ej. 18. – Un hombre de 28 años de edad se suicidó; como su cadáver no podía ser hallado, la policía se dedicó a buscarlo. Su cuñado consultó a un adivino por el péndulo, quien solicitó un objeto personal del muerto. Se le dio un par de medias. El practicante del péndulo colocó las medias en el suelo y caminó alrededor de ellas en sentido rectangular sosteniendo una varilla de metal. Aplicando el sistema de preguntas que debían ser afirmadas o negadas por movimientos de la varilla, logró identificar correctamente al muerto. Pudo establecer su nombre, fecha de nacimiento y el lugar donde se suponía se encontraba el cadáver. Además confirmó sus propios datos tomando un mapa topográfico y usando nuevamente el péndulo para localizar el lugar aproximado donde se hallaba el cadáver. El péndulo ratificó lo establecido por la varilla.

El cuñado fue con la policía al lugar indicado y encontró el cadáver exactamente en el sitio indicado. El hombre se había pegado un tiro en un pequeño galpón en el bosque.

Ej. 19. – Un médico de Alsacia es rabdómano y atribuye esta habilidad como un don otorgado por Dios. Es de notar, sin embargo, su actitud opuesta a todo lo religioso y un destacado nerviosismo.

Ej. 20. – Un empleado de correos posee la aptitud de buscar vetas de agua con la varilla adivinadora y el pén­dulo, y también de identificar correctamente con el péndulo la posición de cables telegráficos subterráneos. Admite sentir síntomas de agotamiento después del procedimiento.

Ej. 21. – Un médico se hizo construir una casa y quería tener un pozo en su jardín. Un amigo suyo, enterándose de su deseo, pidió al médico le facilitara un plano del terreno de la casa y del jardín. Luego tomó el péndulo y marcó sobre el plano el lugar donde podría encontrarse el agua. Sus afirmaciones eran correctas: al cavar en aquel sitio se encontró el agua.

Ej. 22. – Un misionero tiene la habilidad de establecer por medio del péndulo, desde el segundo piso de su casa, si ha entrado un hombre o una mujer en la planta baja. Si es mujer puede decir, sin que le sean obstáculo las paredes, si la señora que se halla en el piso de abajo espera un niño y de qué sexo será. En presencia de sus amistades hizo muchos experimentos de esta índole, todos ellos con éxito. De la misma manera puede identificar las tumbas del cementerio, diciendo si es una persona del sexo masculino o femenino la que yace bajo la lápida. Por supuesto, él se coloca detrás de la lápida a fin de no poder leer los nombres.

Ej. 23. – Un oficial del Ejército de Salvación practicaba con el péndulo por muchos años. Durante la guerra, con motivo de la desaparición de su hijo, hizo uso del péndulo sobre la fotografía de su hijo para poder determinar si su hijo aún vivía. Cuando en el período de la postguerra le robaron una maleta usó el péndulo para averiguar el lugar donde se encontraba. El péndulo le indicó el lugar exacto. A la pregunta que le formulé de si sentía algún efecto pernicioso en su labor cristiana como resultado de tales prácticas, contestó negativamente. Aseguró que no sentía daño alguno en su vida espiritual.

Un ligero examen de estos cinco casos nos proporciona ya algunas claves para formar una opinión. Ante todo puedo asegurar que estas cosas no pueden ser encuadradas dentro de la teoría del fraude. Hay rabdómanos, practicantes del péndulo, que pueden establecer hechos exactos por más que muchos geólogos y otros científicos lo nieguen apasionadamente. Tampoco se debe pasar por alto que muchas respuestas por el péndulo son confusas e inciertas, según la persona que practica tales experimentos. Se trata de algo muy debatido. Simples empleados, lo mismo que médicos, pastores y misioneros, se encuentran entre quienes practican tales fenómenos. ¿Quién tiene razón? ¿Los partidarios fanáticos de este arte o los apasionados contrarios? El argumento de considerar inofensiva esta práctica por el hecho de que la realicen, sin escrúpulos, algunos obreros cristianos, es errónea. Nadie se permitiría alegar que el adulterio es permitido porque algún ministro del Evangelio haya caído en ese pecado. También es discutible razonar que si ciertos obreros cristianos no sienten ningún efecto pernicioso de carácter espiritual por el uso del péndulo, no vale la pena oponerse a esta práctica. La verdad es que conozco casos en que la adivinación mediante varillas no ha tenido aparentemente ningún mal efecto sobre el practicante. Pero tampoco debe silenciarse el hecho de que los efectos pueden también permanecer latentes. En el caso de algunas personas, el lastre se revela solamente en la hora de la muerte o tal vez antes, cuando quieren consagrarse más a Cristo.

También debemos deshacernos de la ira de que todo aquel que proclama la Palabra de Dios es un verdadero cristiano. En la actualidad son aplicables como nunca las palabras de la Biblia: „¿Cómo predicarán si no fueren enviados?“ (Romanos 10:15).

Un pastor que hace uso del péndulo puede ser tan afectado como un laico de cualquier profesión. A través de muchos casos de consultas espirituales he observado que el sacerdote católico Emmenegger que solía aplicar el péndulo a sus feligreses, provocó en muchos casos serios trastornos a sus consultantes. También un ministro protestante recientemente compareció ante un tribunal y fue declarado culpable de serios delitos al tratar a sus consultantes por medio del péndulo.

Existe una confusión fatal en cuanto a la idea de que la habilidad para usar el péndulo es un don de Dios. No es solamente la opinión de aquel médico alsaciano a quien nos hemos referido sino también algunos de nuestros pastores. Nada hay más erróneo. El examen de muchas historias de familias demuestra que la reacción positiva al péndulo, el mesmerismo, la clarividencia, casos de previsión y adivinación y sueños verídicos, ocurren en personas cuya línea de ascendencia incluye algún encantador, mágico o espiritista activo.

Estas raras facultades humanas no son, por consiguiente, dones del Espíritu (carismata) ni tampoco dones naturales, sino facultades mediumísticas. Hay muchas personas que po­seen estas facultades sin ser conscientes de ello y algunas veces son descubiertas accidentalmente. Muy de vez en cuando sucede que el poseedor de facultades mediumísticas se convierte a Cristo. Repentinamente, cuando decide seguir a Cristo descubre tales habilidades extraordinarias y se for­ma la opinión de que tiene un don del Espíritu. Eso, por cierto, es un engaño.

Mediante la cura de almas hemos podido observar lo siguiente: que algunas veces estas facultades mediumísticas desaparecen con la conversión, pero a menudo prosiguen en su nueva vida cristiana. Sin embargo, si un seguidor de Cristo ora sinceramente pidiendo ser librado de estas facultades, su oración será contestada. Para muchos cristianos estas facultades son una carga. Markus Hauser afirmó que la clarividencia le era una desdicha. Estas facultades mediumísticas jamás deben ser consideradas como dones del Espíritu. Tampoco son santificadas por medio de la conversión. Lo que fue adquirido por antecesores en el servicio de Satanás, no será aceptado y sancionado por el Espíritu Santo.

La relación entre el uso del péndulo y las habilidades mediumísticas puede ser aclarada con dos ejemplos.

Ej. 24. – Un joven recibía tratamiento para cierta enfermedad por un naturalista quien también practicaba el mo­vimiento del péndulo y producía hechizos mágicos. Después del tratamiento, el paciente desarrolló facultades mediumísticas. Repentinamente, se volvió clarividente y desarrolló la facultad de la sugestión mental a distancia.

Ej. 25. – Después de la guerra, una mujer entregó la fotografía de su esposo desaparecido a un practicante de péndulo a fin de encontrarlo. Tras esta experiencia, comprobó haber adquirido síntomas de clarividencia. Tuvo extraordinarias facultades sonámbulas. Muy afligida, vino a mí para ser aconsejada espiritualmente y tras confesar su pecado y rendir su vida a Cristo, estas facultades mediumísticas desaparecieron.

Hay transmisiones conscientes e inconscientes de facultades mediumísticas. Con frecuencia, después de un tratamiento recibido por algún experto ocultista, el paciente tratado adquiere las mismas facultades que aquél. Aquí tenemos la contrapartida demoníaca de la imposición de manos en los Hechos de los Apóstoles. Por la imposición de manos muchos creyentes recibían el don del Espíritu Santo (Hechos 8:17; 19:ó). Hay también transmisiones conscientes. Muchos de mis consultantes afirman haber recibido la sensibilidad a la varilla adivinadora de algún fuerte zahorí que sostenía su mano durante la búsqueda de agua. Luego, repentinamente, la varilla había reaccionado en la mano de ellos también y esta facultad mediumística les quedó de un modo permanente.

A continuación veremos algunos casos, los cuales muestran mucho mejor que cualquier teoría, la capital diferencia entre las facultades mediumísticas y los poderes espirituales bíblicos.

Ej. 26. – Una mujer que padecía de una enfermedad orgánica acudió a un practicante del péndulo. Tanto el diagnóstico como la determinación del remedio fueron dados por medio del péndulo. La mujer, que tenía una buena base y educación cristiana, se sintió cercada de poderes siniestros. Estos extraños asaltos duraron por unos pocos meses. Durante este tiempo, cuando experimentaba extraños sentimientos de temor, vino en busca de ayuda espiritual.

Ej. 27. – Una joven tuvo desde su niñez la facultad de adivinación. A menudo veía apariciones. Al mismo tiempo se mostraba opuesta al Evangelio. Pero durante una campaña de evangelización recibió a Cristo como su Salvador y desde aquel mismo momento desapareció todo vestigio de resistencia a lo divino. Durante una enfermedad acudió, empero a un practicante del péndulo. De inmediato retornaron su disturbios psíquicos y su resistencia hacia la Palabra de Dios y la oración.

Este caso nos confirma lo afirmado anteriormente: que la facultad de adivinación tiene su origen en efectos mágicos resultantes de prácticas ocultas realizadas por antepasados. Un síntoma correlativo a estos efectos mágicos subsiguientes, es la resistencia a las cosas de Dios. El ejemplo 27 presenta ambos síntomas. Después de volverse a Cristo, desapareció la sujeción mediumística y después del tratamiento mágico por medio del péndulo ambas cosas retornaron. Aquí es visible el carácter mediumístico de la práctica del péndulo. La característica de la resistencia a las cosas divinas puede ser demostrado con muchos otros ejemplos.

Ej. 28. – Durante una enfermedad, cierta mujer buscó ayuda de un practicante del péndulo muy conocido. No dio importancia al hecho ya que hasta ese momento no había oído nada en contra de tal diagnóstico. Sin embargo, en la sala de espera del practicante, sintió una inquietud interior. Esta intranquilidad iba en aumento durante el tratamiento mismo; tomó los remedios que le fueron indicados por el péndulo. El grado de sus disturbios psíquicos se intensificó. No podía orar; sentía aversión a la Palabra de Dios y experimentaba una repulsión cada vez mayor hacia todo lo divino. Sin que nadie la aconsejara, por iniciativa propia, tiró los remedios. Recientes todavía los hechos relatados, re­solvió buscar ayuda espiritual y me preguntó cuál era mi opinión acerca del diagnóstico y determinación de remedios por medio del péndulo.

Ej. 29. – Un practicante del péndulo buscó mi asesoramiento espiritual. Admitió con toda franqueza que aquella práctica era para él un esfuerzo que consumía su energía nerviosa. Se especializaba en determinar la salubridad de los alimentos con el péndulo. Declaró que el azúcar blanco le afectaba negativamente, y positivamente el azúcar negro. Al calentar miel sobre los 1400 C también le producía reacción positiva. Observó cambios psíquicos en su personalidad. Sufría de una hipersensibilidad nerviosa al viento sur y al agua. Cuando trataba de leer la Biblia se apoderaba de él un sentimiento de desazón y profunda aversión. Los crucifijos le resultaban intensamente repudiables. Desde que observó personalmente que estos malestares psíquico-religiosos estaban en relación con su práctica del péndulo, buscó ayuda espiritual y pronto rindió su vida a Cristo, desapareciendo tales molestias.

En estos dos casos queda demostrado que tanto la mujer como el adivino por el péndulo se percataron de los efectos perjudiciales de tales prácticas por su propia observación, antes de recibir consejos cristianos al respecto. El antagonismo entre la práctica mediumística del péndulo y el poder espiritual de la oración quedará demostrado por medio de tres ejemplos.

Ej. 30. – Cierto día, un adivino por el péndulo, muy conocido, recibió la petición de parte de un famoso doctor en Medicina de pasar por los diferentes pabellones de su clínica con la varilla adivinadora y observar las reacciones de la varilla. El motivo de este pedido era porque en uno de los pabellones se observaba un alto porcentaje de muertes. Cuando los pacientes gravemente enfermos eran trasladados a ese pabellón, su estado, generalmente, empeoraba. Pero el profesor no comunicó esto al adivino, pues quería recibir un informe sin prejuicios.

El rabdómano pasó por los diversos pabellones y declaró que había impulsos más fuertes en el „pabellón de la muerte“ -como lo llamaba el personal de la casa.

El doctor, a pesar de que no creía en el fenómeno de la varilla, por curiosidad investigativa hizo construir tabiques en aquella sala, para completar el experimento. De inmediato aminoró el número de muertes. A fin de no ser objeto de los comentarios de sus colegas, el profesor, por lo general, calla en cuanto a este experimento.

Este zahorí, además de su sensibilidad a la varilla adivinadora, posee la habilidad de la clarividencia. Puede adivinar en cualquier momento dónde se encuentran los miembros de su familia. Compañías de seguros y agentes de fincas lo consultan para determinar la condición de los lotes de terreno para edificación. Este adivino científico afirmó, sin embargo, que recién practicadas las actividades del péndulo o la varilla, no podía orar. Una fuerza interior parecía impe­dirlo.

Ej. 31. – Un creyente, dueño de una extensa finca, quiso comprobar si había alguna corriente de agua que le permitiera cavar un pozo. A pesar de haberla, como se demostró después, el tanteo no tuvo éxito. El zahorí manifestó: „Esto jamás me ha sucedido“. A lo cual respondió el dueño del terreno: „Es que oré por este asunto, pues tenía dudas de si yo, como creyente, podía consultar a un zahorí“. El adivino contestó: „Entonces allí está la razón“. Es seguro que esto fue lo que me impidió encontrar el agua“.

Ej. 32. – Una mujer cristiana consultó a un practicante del péndulo, quien además quitaba verrugas, callos, bo­cios, eczemas, etc., con sus prácticas mágicas: incluso hace experimentos en el campo de la magia mortal. Afirma que puede hacer enfermar a las personas, así como sanarlas. La mujer, que desconocía sus actividades mágicas y le conocía únicamente como un doctor naturista, acudió a él para tratamiento. En la sala de espera oró silenciosamente. De repente salió el curandero de su consultorio y dirigiéndose abruptamente a la mujer cristiana le dijo: „Usted puede volverse a su casa, yo no puedo ayudarla“. Lo más extraordinario es que desde aquel momento la mujer padeció ataques de depresión e impulsos de suicidio. Su esposo, que no era creyente, fue tratado por medio de la magia, por ese mismo curandero. Los niños nacidos de este matrimonio después del tratamiento aplicado al padre, están dominados por fuerzas satánicas. Es tan notorio el poder de ese hombre, que un importante médico envía a sus enfermos más difíciles a ese notable curandero.

Estos tres ejemplos demuestran que la práctica de la oración y las facultades mediumistas se excluyen mutuamente. El Espíritu Santo es un poder totalmente opuesto y superior a esas fuerzas satánicas.

Ej. 34. – Hemos de incluir aquí un párrafo especial sobre la práctica del péndulo, no para referirnos a los daños que ello ocasiona a la vida espiritual, sino por enfermedades auténticamente clínicas.

Ej. 35. – Un joven sin empleo hizo que un practicante del péndulo le escogiera su trabajo, ejercitando su movimiento sobre la columna de Vacantes insertada en el diario. Fue tal el acierto que, escribiendo a los anunciantes, recibió hasta cinco respuestas favorables en un día. Obtuvo un magnífico empleo, pero a los pocos días tuvo que abandonarlo por un desequilibrio emocional. Pasó algunos meses internado en un hospital para enfermos mentales. Tras una mejoría recurrió a unos monjes quienes le aconsejaron nuevamente con ayuda del péndulo. Finalmente fue tratado por un mago. Unos días después sufrió ataques de frenesí y fue llevado de nuevo al manicomio.

Ej. 34. – Un joven que padecía de asma bronquial era tratado por un practicante del péndulo, quien establecía de este modo el diagnóstico y la correcta medicación. Era además, ese curandero, un hechicero practicante de la magia. Para este joven con asma bronquial aplicó el siguiente conjuro: „Sangre, vuélvete agua; agua, vuélvete pus; pus, sal fuera“. Luego colocó parches sobre varias partes de su cuerpo, cubriéndolos con un emplasto.

A los pocos días se había formado pus debajo de los parches. El pus se había filtrado, pero el asma bronquial no había sido curada. Sin embargo, desde esa época en adelante, el joven padeció disturbios nerviosos y mentales. Sentía que su memoria estaba fallando, no podía concentrarse en sus estudios y padecía un entorpecimiento en su cabeza. Estas molestias le impulsaron a buscar ayuda espiritual.

Ej. 35. – Un predicador hacía uso del péndulo para la búsqueda de agua y minerales. También diagnosticaba enfermedades y ordenaba medicinas por medio del péndulo. Con ese procedimiento efectuó un diagnóstico correcto a veinte enfermos. Aunque era un cristiano que lo hacía sin conocer a lo que se exponía, no se vio exento de las consecuencias de esa práctica. Su esposa sufrió un accidente fatal. Todos sus hijos tuvieron muertes antinaturales. El mismo ha estado ya un año en un asilo de dementes.

Ej. 36. – Un ministro evangélico del centro de Alemania solía usar el péndulo para descubrir enfermedades y dar medicaciones correspondientes. También practicaba curas a distancia. Los enfermos solían enviarles sus fotografías y él moviendo el péndulo sobre la fotografía, descubría el remedio exacto para cada enfermedad. Una mujer creyente le envió su fotografía para que la aconsejara sobre una enfermedad y recibió luego el diagnóstico y la medicación. Más tarde se volvió loca y fue internada en un asilo mental. Los miembros de su familia comunicaron el caso a sus supe­riores y el ministro fue llamado al orden.

Estos cuatro casos demuestran el hecho ya observado un centenar de veces que la terapéutica del péndulo puede producir un cierto alivio y curación en el terreno orgánico; pero tal alivio paga un alto precio con desequilibrios en el terreno psíquico. Hasta el predicador no se vio libre de sus efectos. Por lo general, los practicantes activos experimentan males más complejos como resultado de su actividad mediumística que los pasivamente tratados. En muchos casos, el verdadero carácter de la práctica del péndulo se revela por el hecho de que quien lo utiliza practica también otras actividades ocultistas, tales como hechizo mágico, espiritismo, clarividencia, mesmerismo, etc. La práctica del péndulo va bien acompañada. Los pájaros de mal agüero siempre se juntan.

 

V.  REFLECTOMANCIA  O  CATOPRAMANCIA

Existen libros de instrucción sobre el ocultismo que tratan de la reflectomancia y reflectomagia. El catopramántico, con la ayuda de un espejo mágico, efectúa tratamientos a distancia, curaciones, magia de persecución, alejamiento de mal, magia de amor y demás prácticas mágicas. La Reflectomancia, con la ayuda de un espejo, afirma encontrar objetos escondidos, descubrir crímenes, diagnosticar enfermedades complejas, reconocer fenómenos físicos en el cosmos y cosas semejantes.

No tan sólo son usados espejos mágicos como instrumen­tos ocultos sino también bolas de cristal, cristal de roca y otros objetos reflectores. Hay incluso quienes hacen uso del reflejo del agua para tales fines.

Históricamente, el arte de adivinar por medio de espejos, se remonta a centenares de años. En muchos cuentos de hadas antiguos encontramos mencionada esta práctica. El mantener fija la mirada en espejos ocupa también un lugar en el terreno del misticismo. Jacobo Boehme afirma haber concebido sus más elevadas ideas mientras meditaba ante una bola de cristal. Desde el punto de vista psicológico la contemplación del cristal puede ser un aliado para la autosu­gestión o autohipnosis promoviendo procesos subconscientes. Puesto que esta práctica sirve para separar el subconsciente del consciente, puede fácilmente servir para dar entrada a poderes externos ajenos al propio yo. No en vano dice San Pablo que no tenemos lucha contra carne y sangre sino contra malicias espirituales en los aires (Efesios ó:12).

Unos pocos ejemplos darán luz sobre esta forma de adivinación.

Ej. 37. – Un conocido granjero poseía gran cantidad de ovejas. Cierto día, varias de ellas desaparecieron sin poder encontrarlas. El mozo encargado del rebaño corrió o con­sultar a un adivino. El catopromántico entró en su cuarto, donde permaneció un largo rato. Finalmente apareció dando la siguiente información: „Vete hasta el primer camino, do­bla a la derecha y sigue trepando por la montaña; en la parte más alta hay una gran roca, al lado de ésta se encuen­tran las ovejas.“

El muchacho siguió sus indicaciones y halló las ovejas.

Ej. 38. – Un granjero del valle de Kappler acudió al catopromántico, lamentándose de que le habían robado su vaca la noche anterior y rogándole hacerle saber dónde estaba. El adivinador se encerró en su cuarto y se concentró ante un espejo, tras lo cual salió y le dijo: „Tu vaca está en la chacra de Holzerjoerg, en este momento está escondida en el granero, detrás de unos fardos de pasto. Llévate tres o cuatro personas contigo y el alguacil del pueblo. Entrad algunos en la casa y los demás que vayan directamente al granero.“

El hombre siguió este consejo y recuperó su vaca.

Ej. 39. – Una noche, el garaje y el coche de un hombre inconverso fueron incendiados. Como supuso que era un hecho intencionado, dio aviso a la policía, la cual hizo las averiguaciones oportunas, pero sin éxito. Para identificar al autor del hecho recurrió a un hombre que practicaba la adivinación por el espejo. El clarividente se encerró durante veinte minutos en su cuarto. Al salir del recinto semioscuro, levantó su espejo mágico ante los ojos de su cliente diciendo: „Este es el autor“. Sobresaltado, el hombre reconoció en el espejo a su antiguo compañero de estudios y exclamó. „¡Es imposible! Somos excelentes amigos“. El clarividente agregó en forma casual: „El espejo nunca miente“. Al despedirse de él, el clarividente agregó de forma casual: „Además, dentro de poco vas a morir“. El hombre, completamente aturdido fue en busca de su ex compañero y mirándole fijamente le inquirió: „¿Tuviste que ver con el incendio de mi casa? El compañero, completamente confuso, reconoció el incendio intencionado. En respuesta a los motivos que lo llevaron a tal acción, el autor confesó que tenía envidia del éxito que su compañero conseguía en sus negocios, ya que él obtenía continuos reveses en su profesión. Ofreció reponer el garaje y el coche, lo cual cumplió después.

Pasadas unas cuatro semanas después de su entrevista con el clarividente, la víctima del incendio gritó aterrorizada durante la noche. Su esposa despertó con los alaridos, y al prender la luz vio a su esposo retorciéndose con terribles convulsiones. Llamó de inmediato al médico, que hizo trasladar al enfermo en grave estado a una clínica universitaria. Permaneció inconsciente desde la noche anterior y fue alimentado por vía endovenosa durante diez días. Durante este lapso de inconsciencia, un grupo de creyentes hacía intercesión diaria a su favor. Al fin, el paciente recobró el conocimiento y pudo informar sobre lo que había experimentado diariamente durante aquellos diez días. Cuando al comienzo de su enfermedad había gritado por la noche, vio en sueños o semisueños horribles personajes diabólicos que se le aproximaban, y le arrastraban por una pendiente hacia el infierno. Durante esta extraña experiencia, todos los actos culpables de su vida aparecieron ante sus ojos. Pudo reconocer también todos los detalles referentes del incendio y revivió ante su vista la sesión mantenida con el clarividente. Las oscuras apariciones que lo arrastraban hasta el negro abismo, le explicaban que la medida de su pecado estaba completa y ahora debía ser crucificado con ellos. Experimentó una dolorosa y terrible crucifixión. Tras horribles maltratos y al parecer interminables tormentos desaparecieron estos oscuros personajes. Sintiendo que se aliviaba, recuperó el conocimiento. Supo después por el médico que le había atendido, que durante diez días había estado inconsciente. Después de pasar por esta experiencia, el protagonista fue completamente transformado.

El hombre que anteriormente se había negado a escuchar la Palabra de Dios, empezó a asistir fielmente a los cultos de adoración y de estudios bíblicos de su iglesia. Tan activo era, que los domingos llenaba su coche de vecinos y los llevaba al culto.

Aparte de todas las aseveraciones confusas y dudosas de muchos cataprománticos, estos tres ejemplos muestran resultados útiles de esta información reflectomántica. En los dos primeros casos no tuve oportunidad de seguir observando los efectos de la catopromancia. En el tercer ejemplo, los efectos son claramente visibles. Es de suponer que el hombre cayó víctima de una sugestión subconsciente, al manifestarle, como de paso, el adivinador: „Morirás dentro de poco“. La víctima del incendio recibió un gran choque ante la reve­lación de que había sido su compañero el autor del hecho. Sus pensamientos se concentraron sobre el hombre y su ignominioso acto. En aquel momento su consciente quedó de tal modo absorto en el suceso que la puerta de su subconsciente quedó abierta. Esta fue la circunstancia favorable que permitió al mago hacer penetrar su sugestión en el subconsciente de su cliente. La enfermedad fue probablemente el resultado de esta sugestión. Esto no es auténtica adivinación. Usando la terminología de Zucker diremos que no era un acto de profecía o adivinación sino de sortilegio mágico influyente.

Tales ejemplos bastan para advertir a los cristianos en contra de cualquier forma de sortilegio.

 

VI. PSICOMETRIA

La palabra „psicometría“ significa „medir el alma“. La definición fue originalmente empleada por el profesor americano Buchanan. Resulta sumamente difícil establecer la esencia de la psicometría. Unos pocos ejemplos aclararán mejor este tema.

Ej. 40. – Un joven que me entrevistó en busca de ayuda espiritual poseía la extraña habilidad de identificar mediante algún objeto el carácter y particularidades de una determinada persona. Relataremos un caso.

En una ocasión recibió de parte del médico de la familia, que deseaba comprobar sus habilidades, unas líneas escritas a mano de una persona desconocida. El médico no reveló su procedencia. El joven se concentró sobre esas líneas y luego dio a conocer datos exactos en cuanto a la escritora: su ascendencia, sus enfermedades y otros detalles análogos. El médico verificó la exactitud de estas declaraciones.

En este ejemplo surge el interrogatorio de que tal vez se trataba de simple telepatía. Quizás este clarividente no con­siguió esos datos de la muestra de la escritura, sino del mé­dico mismo. Este argumento podría aceptarse a medias, ya que se revelaron algunos datos que el médico en aquel en­tonces ignoraba, pero que después comprobó ser veraces.

Ej. 41. – Durante mi campaña de evangelización en Suiza, en mi ministerio de cura de almas, me encontré con un clarividente que ejercía la psicometría y podía establecer en un cien por cien datos correctos sobre los casos consultados. Al presentarle, por ejemplo, un pañuelo – perteneciente a algún enfermo desconocido -, podía identificar la enfermedad que padecía. Un profesor de Zurich analizó esta habilidad y confirmó la exactitud de los datos.

Conozco otras actuaciones de este clarividente. Sé que puede adivinar de qué enfermedad han muerto tales o cuales personas. Otro caso de psicometría está detallado en el Ejem­plo 18.

La incógnita consiste en establecer cómo se produce esta clarividencia psicométrica. Algunos parapsicólogos como Richet, Geley, Osty, Price, Gumppenberg, Gatterer, opinan que la ropa y todo objeto de uso diario se impregna de algo del individuo. Se supone que el clarividente psicométrico posee la habilidad de captar e interceptar estas impresiones psicomentales. Esta explicación se hace muy dudosa, al considerar que el clarividente psicométrico, con la ayuda de un objeto, no solamente puede establecer hechos pasados, sino también el futuro de una determinada persona.

No cabe duda de que en este fenómeno nos encontramos en el terreno del sortilegio mediumístico. Esta suposición queda confirmada al examinar los resultados de la psicometría.

En mi consultorio he tenido la oportunidad de investigar muchos casos de prácticas psicométricas. En el ejemplo 40 el clarividente quería venir a Cristo y desde ese momento se manifestó el fenómeno de una pronunciada resistencia. La resistencia contra todo lo que fuera espiritual era tan tremenda, que en el momento de orar le abandonaba todo poder de concentración, pero después su mente se aclaraba completamente. No le era posible ni siquiera repetir una oración aunque era un hombre inteligente y su deseo era de orar. Ninguna palabra de aliento de la Palabra de Dios podía penetrar en su alma. Durante la oración sufría des­mayos. Tiempo después descubrí que este psicómetra re­curría a la peligrosa obra de magia llamada el 6. y 7. Libros de Moisés.

Esta circunstancia demuestra nuevamente con claridad el aspecto mediumístico de la psicometría; sobre todo cuando la psicometría va acompañada de la magia negra.

Quedan aún otras formas de sortilegios por analizar, como son la adivinación basada en la excursión de la psiquis. A este tema pertenecen muchas especulaciones de la Ciencia Cristiana, la Teosofía y la Antroposofía. En el libro „Ocul­tismo y Cura de Almas“ (Traducido al español y publicado por la Editorial CLIE, de Tarrasa, España. – Nota de la traductora) se enumeran alrededor de veinte formas de adivinación. La técnica empleada en el sor­tilegio a menudo varía, pero el espíritu y la fuerza que lo impulsan permanecen invariables.

 

VII.  LA AUTORIDAD DE LA BIBLIA

Las Sagradas Escrituras son unánimes en la prohibición de estas prácticas. En ningún período de la historia del pueblo de Israel eran admitidos los sortílegos. Desde los tiempos antiguos hasta la era cristiana, con la aparición de los libros del Nuevo Testamento, es rechazada de plano toda forma de adivinación.

En Levítico 20:6 leemos: „Y la persona que atendiere a encantadores (sortílegos) o adivinos (astrólogos) yo pondré mi rostro contra tal persona y la cortaré de entre su pueblo“.
Levítico 20:27: „Y el hombre o la mujer que evocare espí­ritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir, serán apedreados“.
En Deuteronomio 18:10-12: „No sea hallado en ti quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos, porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas“.

Estas leyes del tiempo de Moisés continuaban siendo vá­lidas en el tiempo de los reyes y de los profetas, como po­demos ver por los pasajes siguientes:

1.ª Crónicas 10:13: „Así murió Saúl por su rebelión y porque consultó a una adivina“.

Zacarías: 10:2: „Los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos“. – Hay otras citas en l.ª Samuel 28:6-­21; Isaías 8:19; y 44:25; Ezequiel 21:29; Miqueas 3:6-7 y Jeremías 29:8. – El pasaje de Hechos 16:16-18 del Nuevo Testamento ya ha sido expuesto.

Debemos tener presente que el sortilegio, tanto en su forma científica, como en su faz común, permanece bajo el juicio divino. Dios no lo admite. Por esta razón nos es dado observar serios perjuicios, tanto en el alma como en el cuerpo, causados por diversas formas de sortilegio.

Resumiremos brevemente tales resultados haciendo notar que no siempre estos efectos o dolencias son imputables a prácticas ocultas. Sin embargo, las personas que se de­dican a tales prácticas suelen presentar los siguientes sín­tomas:

Sus caracteres se vuelven violentos e inestables; con frecuencia se hacen adictos al alcohol, a la nicotina y a los vicios sexuales; muestran una tendencia especial al egoísmo, a la murmuración, y en ciertos casos, a la blasfemia.

En el aspecto religioso muestran tenaz resistencia a todo lo espiritual, insensibilidad, escepticismo, mala disposición para las buenas lecturas y la oración. Si se trata de personas de tipo particularmente „piadoso“, los anteriores defectos son reemplazados por autosuficiencia, orgullo espiritual, fariseísmo, hipocresía e insensibilidad a la obra santi­ficadora del Espíritu Santo.

Desde el punto de vista médico, las familias afectadas y dominadas suelen padecer en su gran mayoría desórdenes de origen nervioso, psicosis e histerismo, Baile de San Vito, síntomas de parálisis, epilepsia, debilidad mental, sordomudez, propensión mediumística, y a toda clase de enfermedades emocionales y mentales.

A fin de evitar malentendidos debemos advertir que no ha de confundirse el sortilegio con la profecía. La profecía es de origen divino y el sortilegio proviene de una fuente corrupta. La profecía es el resultado de la inspiración del Espíritu Santo; la adivinación es una inspiración satánica y demoníaca. La sortílega de Filipos estaba poseída de un espíritu malo. El profeta Agabo, en el capítulo 21 de los Hechos (vers.10), era dirigido por el Espíritu Santo. Es necesario delinear con suma claridad la diferencia entre estos dos conceptos.

 

VIII.  LA LIBERACION

Es posible la liberación de los malditos efectos del sortilegio. El encuentro del apóstol Pablo con la agorera de Filipos resultó para ella, en una completa e inmediata liberación. En el nombre de Jesús fueron ahuyentados los espíritus tenebrosos y demoníacos. La victoria de Cristo en la cruz del Gólgota significa la derrota del poder de las tinieblas y del infierno. El tratamiento adecuado para el dominado por los malos efectos de las prácticas ocultistas no es tarea del psiquiatra, quien sólo conoce el aspecto médico, sino del consejero espiritual. Básicamente, el único medio de liberación es Jesucristo. Por lo tanto, la persona oprimida por los males del sortilegio debe venir a Cristo. Es indispensable una amplia confesión.

En la Biblia, la confesión de pecados es un acto natural y voluntario. Los cristianos protestantes a menudo se oponen a ello; sin embargo, en mi ministerio de consejero espiritual no he encontrado jamás un solo caso de una persona subyugada por el ocultismo que pudiera deshacerse de este poder sin la ayuda de una confesión.

No repetiremos aquí los métodos empleados para aconsejar a tales personas ya que han sido expuestos en publicaciones anteriores. Por ejemplo, en mi libro alemán „Heilung und Befreiung“ („Sujeción oculta y Liberacíón“) y las últimas cincuenta páginas de „Ocultismo y Cura de Almas“. Expondremos tan solamente algunos ejemplos de liberación que han de infundirnos aliento en esta tarea.

Ej. 42. – Cierta joven de una familia creyente trabajaba en una gran fabrica. En su sección había una mujer que tiraba las cartas para todas las empleadas. La joven creyente tenía mucho reparo y titubeó largo tiempo antes de decidirse, pues desde su infancia su madre le había advertido del pe­ligro que revestían las prácticas ocultas. Finalmente su cu­riosidad la venció y fue en busca de la sortílegas. Las cartas fueron barajadas y colocadas sobre la mesa. Pero de repente, la mujer se dirigió bruscamente a la joven con estas palabras: „Vete, no puedo extraer las cartas para ti“.

Ej. 43. – Una joven señora recibía tratamiento por magia para una enfermedad orgánica. El curandero empleaba el péndulo para determinar el remedio.

En una ocasión le dijo que en pocos años quedaría paralizada. Dentro del lapso anunciado la mujer presentó síntomas de parálisis del lado derecho del cuerpo. El brazo y parte de la pierna se tornaron insensibles e inmóviles a la par de que ya no podía ni orar ni leer la Biblia. Un miedo terrible se apoderó de ellas. Tras una sincera confesión de su parte, oré con esta mujer, imponiéndole las manos, de acuerdo con Santiago 5:14. Desde ese momento desapareció la parálisis.

Ej. 44. – Una mujer fue en busca de una adivina y además consultaba repetidamente con un practicante del péndulo. Desde entonces experimentó extraños fenómenos fantasmales dentro de su casa. Oía golpes y arañazos y veía sombríos fantasmas. Se sintió muy atemorizada por estas experiencias, pero buscó ayuda espiritual y fue convertida a Cristo. Inmediatamente, cesaron estos fenómenos fantasmales en su hogar.

Estos tres ejemplos demuestran el poder de la fe en Cristo. La primera joven, perteneciente a una familia cristiana, estaba protegida por las oraciones de sus parientes. Es una experiencia común que aquellos por quienes muchos están orando son protegidos en el momento del peligro de las artes ocultas. El poder mágico de la adivina fue repentinamente paralizado. El segundo caso demuestra una vez más el poder sugestivo de sortilegio. Pero al allegarse a Cristo, esa mujer fue librada del hechizo de la sugestión. En el tercer ejemplo no hay seguridad de si la mujer tuvo realmente auténticas experiencias de fantasmas o si se trataba de una simple alucinación. Cualquiera que fuese el caso, fue librada de estos extravíos disturbios.

Los dos ejemplos siguientes se refieren a dos de los más fervientes practicantes de péndulo que he conocido.

Ej. 45. – Un medico descubrió que tenía la habilidad de usar el péndulo. Durante ocho días efectuó el experimento. Al entrar al consultorio un paciente nuevo, le ofrecía aliento. Pasaba al cuarto contiguo donde empleaba el péndulo que, moviéndose sobre el alfabeto, daba el nombre y apellido del paciente y el de su enfermedad. El resultado siempre estaba perfectamente de acuerdo con el examen medico posteriores. Tales éxitos le entusiasmaron para proseguir con nuevos experimentos. Por ejemplo, cuando una enfermera llamaba por el teléfono interno anunciando nue­vos pacientes, con la ayuda del péndulo y el alfabeto descubra nombres, enfermedades y edades de los desconocidos consultantes y los resultados eran siempre exactos.

Estos sorprendentes fenómenos le animaron para mayores y más difíciles experimentos. Si deseaba saber la hora de partida o llegada de algún tren, el péndulo gentilmente le proporcionaba la información deseada. Podía, además, con su ayuda, establecer nombres, edades, parentescos y otros datos acerca de fotografías de una persona o de un grupo. Grandes oportunidades para sortilegio y clarividencia se presentaron para este practicante del péndulo.

Al transcurrir el tiempo, y estando ocupado con estos experimentos, el medico observó sobre si mismo ciertos cambios psíquicos. Se sentía atraído de un modo extraordinario y desusado por el sexualismo, el alcohol y el tabaco. Sufría ataques de calera, antes desconocidos. Ya desde el principio, tan sólo ocho días después de experimentar con el péndulo, tenia la sensación y temor de volverse loco. Finalmente abandonó el uso del péndulo y en su confusión interior buscó el camino hacia Cristo y experimentó una completa liberación de los poderes ocultos. Actualmente, este medico opina que la reacción del péndulo proviene de fuerzas demoníacas, ya que ha observado sus efectos característicos, no solamente en su psiquis sino también en su vida espiritual.

Ej. 46. – Durante una conferencia de obreros evangélicos en Suiza, me encontré con un predicador cuya historia es un triunfo de la gracia de Dios.

Cuando era joven, al verse defraudado por su novia, fue en busca de un adivino. Como todas las predicciones de este se cumplieron al pie de la letra, se interesó por aprender este arte por si mismo. Dado que en aquel tiempo era comerciante, empezó a usar el péndulo para establecer la mejor o peor calidad de los alimentos, pues descubrió que el péndulo podía revelarle con anticipación los precios de sus competidores. Al cotejar la lista de precios de las firmas competidoras, veía con admiración que estaban de acuerdo con las cifras dadas por el péndulo. Durante la noche, por medio de un espejo mágico, influía a distancia sobre sus clientes, presionando sus pedidos. Finalmente dirigió su don al arte curativo. Sus diagnósticos resultaban exactos y descubría los remedios adecuados para cada caso. Por medio de conjuros mágicos hacia cesar dolores de muelas, detenía hemorragias, curaba el reumatismo, efectuaba tratamientos a distancia. Cuando era necesario localizar algún objeto extraviado, el péndulo siempre hallaba la solución. Citaremos brevemente dos casos: En una ocasión un avión de pasajeros se estrelló entre las montanas. Tras una búsquedas infructuosa, el Gobierno ofreció una recompensa a quien pudiera localizar los restos del avión desaparecido.

Utilizando un atlas y el péndulo, descubrió que el lugar del desastre estaba al pie del monte Piz Duan, e informó al respecto. Su declaración no fue aceptada de momento; pero más tarde fue descubierto que el trágico accidente había ocurrido en aquel lugar.

En otra ocasión, se buscaba a un esquiador en la Valasia. Con la ayuda del péndulo y del mapa lo encontró sin tardanza. El apogeo de sus experimentos con el péndulo fue cuando en el año 1938, Alemania se apoderó de los montes Sudetes y averiguó con el péndulo si estallaría una guerra y cuándo habría de ocurrir. El péndulo reaccionó sobre el mes de septiembre de 1939. No tardó en comprobarse la veracidad de esta predicción. Así como muchos practicantes de péndulo, el creía haber recibido esta habilidad como un don divino y consideraba tal habilidad como una nueva ciencia de carácter superior.

Un día recibió un folleto y sus ojos se posaron sobre la cita de Deuteronomio 18:10-12: „Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas“. Estas palabras le hirieron como si un rayo hubiese caído sobre él. Una terrible lucha se libré en lo más profundo de su ser. Después de algún tiempo destruyó todos sus libros de magia y ocultismo y luchó para ser librado de las fuerzas ocultas. Se había dado cuenta de a quien estaba sirviendo y a este efecto escribió en el prefacio de un libro: „Satanás, quien a causa de mis actividades había tomado posesión de mi alma, me atormentaba sin cesar“. Llegó a experimentar una profunda depresión interna. Durante meses batalló por verse librado. Un grupo de personas se reunía para interceder por el en oración, durante quince meses, que fueron para el una lucha de altibajos; horas de fe y de gozo se trocaban en horas de depresión. No experimentaba liberación porque aun cuando había repudiado a la magia y a sus peores prácticas, no abandonaba el uso del péndulo, ya que lo consideraba como una ciencia. Por fin pudo romper sus relaciones con todo lo oculto y repentinamente la carga desapareció; una profunda paz inundó su alma. Tuvo la seguridad de que todo su pecado había sido perdonado y el Señor Jesucristo llegó a ser el centro de su vida. Desde aquel entonces, sirve al Señor fielmente. Durante una de mis camparías de evangelización en Zurich, pronunció el mensaje de clausura bajo el tema: „De mago a predicador del Evangelio“, comentando el texto: „Si el Hijo os libertare seréis verdaderamente libres“.

Daremos fin a estos relatos con un ejemplo que demuestra el valor de la literatura informativa sobre estos asuntos.

Ej. 47. – Un joven educado en un hogar cristiano aprendió a usar el péndulo, considerándolo como una nueva cien­cia. Entró en relaciones de noviazgo con una muchacha creyente quien le previno del peligro de la práctica del péndulo y le regaló el libró titulado „Bajo las ataduras de Satanás“ (Im Banne des Teufels), de Modersohn. El joven comprendió lo que había detrás de esta práctica y trató de librarse. Todos sus esfuerzos fueron inútiles al principio y tuvo experiencias con espíritus que le venían a molestar. Su novia inició una campaña de oración con un pequeño grupo de creyentes que se reunían para interceder por él, y tras un largo año de lucha, obtuvo en Cristo una completa liberación.

 

Parte II: LA  MAGIA

CONCEPTO  DE  LA  MAGIA
ORIGEN, FINES Y DESARROLLO DE LA MAGIA
FORMAS DE MAGIA
EL CAMPO DE LA MAGIA
LOS  RITOS  MÁGICOS
LOS EFECTOS DE LA MAGIA Y COMO VENCERLOS

 

LA  MAGIA

Este capitulo ha sido escrito con la experiencia obtenida en ayudar y aconsejar espiritualmente, y es nuestro deseo que los ejemplos que citamos sirvan de información así como también de advertencia a los cristianos que se hallen en peligro de verse envueltos en tales prácticas. Miles de conversaciones intimas demuestran en una forma lastimosa y patética cómo el hombre moderno se aferra a las viejas costumbres y prácticas mágicas a pesar del alto nivel actual en conocimientos científicos. Si estas prácticas mágicas fueran tan sólo inofensivas supersticiones, un toque de alerta no sería tan urgentemente necesario; pero el caso es que muchas personas están siendo arruinadas psíquicamente por medio de la magia. Una campaña de evangelización celebrada no hace mucho tiempo, lo demostró en forma drástica. Un pastor manifestó lo siguiente en una reunión de iglesia: „Si durante estos discursos informativos 50 miembros de la congregación fueran ayudados y uno sólo quedara confuso y perjudicado espiritualmente, rehusaría celebrar esta campana“. A pesar de esta advertencia la campaña fue celebrada tras la unánime aprobación de los ancianos de la Iglesia. Durante la misma, más de cien personas acudieron en busca de ayuda espiritual. Las sesiones del consejo privado revelaron que la comunidad se hallaba molestada por muchos curanderos y supuestos médicos naturistas que practicaban artes ocultas turistas que practicaban artes ocultas. Muchas personas eran tratadas por medio de la magia y sometidas a ella diariamente. Durante mis conversaciones en el consultorio espiritual oí continuamente el reproche de quienes estaban psíquicamente enfermos: „¿Por que no somos advertidos desde el púlpito acerca de estas formas de magia y hechicería?“ Con esto tenemos dos puntos de vista interesantes: la del pastor local y la de la congregación.

Podríamos cambiar el orden de la anterior objeción y preguntar: ¿Es licito que 50 personas se descarríen y sufran por falta de conocimiento del peligro de tales prácticas para evitar que alguien totalmente ignorante de su existencia pueda ser conturbado o escandalizado por semejante información? Si tal fuera el caso, entonces deberíamos abstenernos también de toda propaganda en contra de las drogas u otros vicios por no despertar la atención de la gente hacia tales prácticas. De todas maneras, lo que vale no es nuestra propia opinión en cuanto si debemos divulgar o no estos temas, sino lo que la Biblia declara acerca del particular. La Palabra de Dios nos encarga el oficio de atalaya (Ezequiel 3:20-21). Como miembros del cuerpo de Cristo, no podemos tener en menos esta comisión. La tarea de atalaya es un ministerio difícil pero lleno de esperanza. Todo lo que pueda decirse en cuanto a las fuerzas y poderes de las tinieblas es el resultado de la victoria de Jesús. El diablo y sus secuaces son una terrible realidad, pero son vencidos y hechos impotentes por medio de la cruz de Cristo. Aquel que viene a Jesús está afirmado sobre un terreno de victoria. Todo poder en el cielo y en la tierra ha sido entregado a Cristo y por lo tanto no tenemos que temer. Quien por la lectura de estas líneas se encare por primera vez con una realidad que no es menos evidente por serle desconocida, no tiene ninguna razón para temer si pone sus ojos en Jesús, bajo cuya fuerte mano estamos cobijados y seguros.

I. CONCEPTO  DE  LA  MAGIA

¿Que entendemos por magia? La respuesta a tal pregunta depende siempre del punto de vista del critico. El psicólogo, el medico, el filósofo, el teólogo liberal (desmitologizante), el ocultista convencido y el fiel creyente en Cristo, tendrán cada uno su punto de vista diferente en cuanto a la magia. Las opiniones difieren diametralmente desde la teoría de que la magia es una simple superstición de los tiempos de ignominia, a la de que vale la pena practicarla por ser algo de valor y de peso.

Como resultado de mi experiencia en el campo espiritual, puedo denominarla de la siguiente manera: La magia es el discutido arte que pretende conocer y dominar el reino de los espíritus, el humano, el vegetal y el animal, y aun la misma materia inerte, por medios extrasensoriales, en virtud de ceremonias secretas.

La existencia y el carácter ético de la magia es enérgicamente discutido. La psiquiatría ve en el complejo mágico, únicamente el síntoma de una enfermedad mental. La psicología ve en la persona dominada por la magia, únicamente el resultado de un desarrollo malsano, un desequilibrio supersticioso y un concepto equivocado de la vida. La teología liberal, en su forma más moderna, ve tan sólo en la magia costumbres y supersticiones arcaicas. No menos discutido es el aspecto ético de la magia. Hay quien la pondera y alaba como un don de Dios, otro la considera como fuerzas neutrales de la Naturaleza que pueden ser usadas positiva o negativamente. Otros, conocen bien el carácter demoníaco de la magia.

¿Por que resulta tan difícil juzgar acerca de la magia? La definición ya expresada aclara este hecho. Las acciones mágicas se realizan en forma extrasensorial; nuestros cinco sentidos abarcan solamente un área limitada.

Tal es el caso no solamente en el reino físico sino también en el espiritual. En física, el hombre no duda en admitirlo porque la ciencia provee la prueba de estos reinos extrasensoriales por medio de instrumentos científicos capaces de captar lo que el oído o el ojo humano no pueden sentir o ver por si mismos. Pero en el reino espiritual una demostración tangible o matemática no es factible; por consiguiente, los incrédulos racionalistas niegan rotundamente la existencia de lo divino y de lo satánico.

Vamos a señalar, empero, cómo se revelan tales fuerzas, mediante unos pocos ejemplos.

Ej. 48. – Los dos hermanos Seiler, de Ottenheim Baden, dirigen una clínica sin poseer títulos profesionales ni práctica alguna de los procedimientos médicos. En su consultorio, uno de los hermanos se pone en trance. En este estado puede reconocer todas las enfermedades de los pacientes que aguardan en la sala de espera, dando luego un diagnóstico correcto sobre cada uno de ellos.

Ej. 49. – En Alsacia, un sacerdote católico ejerce como curandero mágico y tiene el sobrenombre de „Padre Zapatilla“ porque los que buscan sus servicios deben enviarle una de sus zapatillas. El se concentra sobre la prenda y puede así efectuar un diagnóstico correcto.

Ej. 50. – Durante sesiones de ayuda espiritual en Austria, me encontré con un así llamado investigador de orina. La orina enviada por el paciente no es analizada clínicamente para constatar si contiene albúmina, azúcar, hemoglobina u otros componentes, sino que sirve como medio de contacto psicométrico para efectuar un diagnóstico clarividente. Tales investigadores de orina se conocen en Suiza, Francia, Alemania y en otros países europeos. El hecho singular consiste en que, por medio de tan curiosos métodos el diagnóstico es a menudo correcto. Estos métodos de curación mágica emplean fuerzas mediumísticas y extrasensoriales, y este es el secreto de sus éxitos.

En la anterior definición incluimos diversos propósitos de las artes ocultas. Mientras que el espiritismo busca comunicación con el mundo de los fallecidos, la magia pretende influir y dominar sobre el mundo físico, incluyendo personas, animales, plantas y materia inerte, por medios ultrasensibles. La magia negra trata de influir y perjudicar a personas enemigas, como será luego demostrado con ejemplos. También trata de ejercer influencia sobre el reino animal y vegetal. Detallaremos algunos casos.

Ej. 51. – Un lechero que practicaba por muchos anos la magia negra se especializaba – según dicen – en robar leche de las granjas vecinas. Ataba una toalla a la manija de su puerta, mascullaba sus palabras mágicas y afirman que ordeñaba leche de la toalla. Este caso me fue contado en una de mis consultas, pero no pude investigarlo personalmente.

Ej. 52. – Un misionero me contó que cuando repetidas veces trató de visitar a un mago para hablarle del Evangelio, se le aproximaban animales salvajes. Inmediatamente se dio cuenta de que entraban en acción poderes satánicos, pues cuando el los reprendía en el nombre de Jesús, se alejaban. Más tarde supo que el mago se había jactado que podía enviar animales salvajes para despedazar al misionero extranjero.

Ej. 53. – Un joven a quien el medico diagnosticó como esquizofrénico, me contó seriamente su caso: Poseía la facultad de matar animales pequeños a distancia, sin usar otros medios que sus poderes mágicos.

Ej. 54. – En Toggenburg (Cantón de San Gallen), durante unas reuniones para dar ayuda espiritual, más de uno me confesó que podía matar caballos, vacas y cerdos con ayuda de la magia negra. En respuesta a mi pregunta de cómo habían conseguido tal habilidad me manifestaron que habían suscrito un pacto con el demonio con su propia sangre. En uno de los casos la misteriosa mortandad de animales fue examinada por veterinarios y científicos sin poder descubrir la causa.

Ej. 55. – Un chacarero que había tenido vez tras vez malas cosechas, recibió de un mago el siguiente consejo: Debes colocar tres granos de trigo bajo tu lengua al estar sembrando. Después de terminar la siembra, escupir los tres granos sobre el campo, repetir un conjuro mágico y terminar el acto invocando los tres nombres de la Santísima Trinidad. De esta forma vería estimulado el cultivo y el campo sería protegido de pedriscos y heladas. Aparentemente, el consejo era piadoso o por lo menos inofensivo; sin embargo, desde aquel momento el chacarero no quiso saber nada más de la Palabra de Dios y en sus terrenos hubo un enorme incremento de accidentes desagradables.

La influencia de la magia tiene que ver no sólo con el mundo orgánico y de seres vivos, sino también con el mundo inorgánico.

Daremos a continuación algunos ejemplos:

Ej. 56. – Durante muchos años tres hermanas dormían en la misma habitación. De cuando en cuando entraban piedras estando la habitación cerrada. Después que la hermana mayor se casó y se fue de la casa, la lluvia de piedras cesó. Este suceso me fue relatado por una de las tres hermanas. La lluvia mágica de piedras no es un hecho muy singular; lo he oído de labios de muchos testigos oculares.

Ej. 57. – Durante largo tiempo, un hombre practicaba la magia negra. Uno de sus experimentos preferidos era clavar un cuchillo en la tierra y murmurar unas palabras mágicas. Con esto hacía salir un balde lleno de sangre del mismo punto donde estaba incrustado el cuchillo. La hermana de este hombre también era experta en el mismo arte. Existe el interrogante de si este hecho era sólo una habilidosa triquiñuela o un genuino fenómeno de magia. Este incidente tiene un fuerte sabor a la habilidad de un fakir; sin embargo, otros incidentes similares me fueron narrados durante conversaciones en mi consultorio de ayuda espiritual. En el campo de la magia se cuentan las cosas más absurdas. Aun en el caso de que todo ello sucediese únicamente en la imaginación, o que todo fuera superstición del público, sin ninguna base real, serían tales prácticas una muestra de la aberración humana que requeriría explicaciones y ayuda espiritual. Sin embargo, hay suficientes pruebas para creer que no todo es simple ignorancia o superchería.

Otras preguntas que surgen de esta definición serán analizados en los próximos capítulos. 

II.  ORIGEN, FINES Y DESARROLLO DE LA MAGIA

En los principios de la historia de la humanidad encontramos el mandato de Dios: „Llenad la tierra y sojuzgadla“ (Génesis 1:28). La tarea y el derecho del hombre era la conquista pacífica de los poderes de la tierra de acuerdo con la voluntad de Dios. En oposición a este mandato, Satanás, el gran autor de confusión, presentó la architentación: „Seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal“. (Génesis 3:5). La magia es la antítesis del mandamiento de Dios; el ansia por lo desconocido y el anhelo de poder, en oposición a la voluntad de Dios. La joven humanidad se encontró en una encrucijada: o subordinación voluntaria a Dios o avidez de conocer y adquirir poder por encima de las leyes y barreras divinas impuestas a la naturaleza. En la actualidad, esta situación continúa. O nos colocamos dentro del designio divino o proseguimos en rebelión, tratando de regir los poderes y seres de la creación en monstruosa rivalidad con Dios. Por lo tanto, la magia es la mayor de las rebeliones de la humanidad desde el principio hasta la época actual. Es el clímax de la sublevación del hombre en contra de Dios. Todo lo que se diga en cuanto a fuerzas inofensivas de la Naturaleza, es un vano intento de disimular este hecho claramente denunciado por la Biblia.

Aparentemente la parapsicología (ciencia de las apariciones extrasensoriales) reconoce algo de la doble naturaleza de la magia. La diferencia se hace entre el fenómeno de la Psi-Gamma (de gignoskein, o sea, percibir) y el fenómeno de la Psi-kappa (de Kinein, o sea, mover). Aquí se nos presentan nuevamente los dos elementos básicos de la magia: conocimiento y poder por medios sobrenaturales.

A través de muchas conversaciones para ayuda espiritual he podido colegir cuatro diferentes orígenes en los poderes mágicos: herencia, pactos con el diablo, prácticas ocultas y transferencia oculta.

a) La investigación hecha en muchos de los casos que han llegado a mi conocimiento en tales conversaciones ha comprobado que las habilidades para la magia son transmisibles por herencia.

Sucede a menudo que los poderes mediumísticos pueden remontarse a cuatro generaciones atrás en la familia. Hay aquí dos posibilidades: la, que los genes sean portadores de esta tenebrosa habilidad, y 2a, que estos poderes son transmitidos por sucesión. De ahí la costumbre existente entre los magos, que el padre moribundo otorgue a su hijo o hija mayor sus habilidades mágicas a fin de poder morir en paz. A menudo ocurren verdaderas tragedias en la cámara mortuoria cuando los hijos se niegan a recibir esta facultad.

El moribundo suele lamentarse una semana tras otra diciendo: Quitadme estos poderes para que pueda descansar“. Sucede a veces que parientes lejanos u otras personas ajenas a la familia están dispuestas a recibir tales facultades mágicas. La razón de ello puede ser la compasión, la curiosidad o la ambición de poder, según los casos. Algunas veces la muerte de estos magos se retrasa por largo tiempo hasta quedar resuelta la „sucesión del oficio“. Esto no es una sucesión apostólica, sino también una sucesión diabólica.

b) Otro origen de poderes mágicos es por un pacto con el diablo. Es como la contraparte del bautismo. Parece haber en la magia un paralelo diabólico a cada hecho bíblico.

El pacto con el diablo es uno de los hechos más terribles con que tropiezan los consejeros de almas.

Ej. 58. – En París hay una iglesia que se denomina „Adoradores del príncipe de este mundo“. Esta iglesia tiene filiales en Basilea, Berna y recientemente se ha abierto otra en Roma. El requisito para llegar a ser miembro de esta iglesia ocultista es pactar con el diablo. Eso equivale al bautismo de la magia negra.

Ej. 59. – Durante muchos años, un hombre oriundo de Toggenburg, Suiza, mantuvo un próspero consultorio de naturista y hechicero, pudiendo efectuar curas que habían sido desahuciadas por los médicos. Sanaba a ciegos, cojos, el cáncer avanzado, tuberculosis pulmonar, leucemia, esclerosis múltiples, esclerodermia y otras enfermedades graves. Sin embargo, en un arrebato de sinceridad, este hombre exclamó: „Puedo ayudar a todos, menos a mí mismo. No hay esperanza para mí en la eternidad“. En su juventud, este curandero había hecho un pacto con el diablo y desde entonces poseía estas facultades curativas.

c) Las facultades mágicas pueden originarse también mediante experimentos mágicos.

Ej. 60. – Un suizo, obrero en una fábrica, se cansó de su trabajo. Había oído a menudo que los curanderos e hipnotizadores ganaban mucho dinero. De modo que compró literatura sobre magia en una casa de publicaciones que se especializaba en ciencias ocultas.

Aprendió los conjuros mágicos, se sometió a ceremonias diabólicas y empezó a hacer experimentos de sanidad. Su facultad mágica de efectuar curaciones se desarrolló rápidamente y pronto sus ingresos sobrepasaron mucho a sus anteriores salarios.

El siguiente ejemplo reúne los tres factores: herencia, pacto con el diablo y experimentos ocultos.

Ej. 61. – Una señora joven me contó la historia de sus ascendientes. Su bisabuela había pactado con el diablo con su propia sangre. Practicaba la magia negra y curaba personas y animales. En su lecho de muerte sufrió agonías terribles, como suele suceder con estos conjuradores mágicos. La hija, que era la abuela de esta joven, tomó las facultades mágicas de la moribunda. También se aficionó a la literatura mágica de su predecesora. Después de un doloroso fallecimiento, la bisabuela se aparecía a sus parientes. La abuela continuó con las prácticas mágicas, efectuando conjuros contra enfermedades en noches de luna llena.

También practicaba con el péndulo y tenía éxito en contener hemorragias. Si intentaba leer la Biblia, padecía serios trastornos. Ya más entrada en años, empezó a ver figuras negras en su habitación y también ella tuvo una muerte muy penosa y se aparecía después de muerta.

Luego, la madre de la joven se dedicó a la literatura y prácticas mágicas, llegando a ser una curandera renombrada. Su suerte fue tal como la de sus predecesoras. Ahora, el cuarto miembro de este terrible árbol genealógico era esta joven. Siendo ella muy niña, su madre había pronunciado brujerías sobre ella, poco después de lo cual se había vuelto clarividente y había presenciado negras apariciones en su cuarto. Su hermano y hermana padecían de depresión y ella misma sufría desórdenes psíquicos y nerviosos que la llevaron a buscar ayuda espiritual.

d) La cuarta forma para el origen de poderes mágicos es la transferencia oculta.

Ej. 62. – Un joven me contó durante una consulta que tres personas que practicaban la magia negra le habían impuesto sus manos y habían pronunciado encantamientos mágicos sobre él, tras lo cual entró en posesión de facultades mágicas que asombraron al médico de la familia. Este doctor investigó el caso y tuvo que reconocer la realidad de sus curaciones mágicas. La imposición de manos en el campo de la magia parece ser la contraparte de la imposición de manos escritural.

Ej. 63. – Un joven tuvo ocasión de observar a un practicante del péndulo durante una búsqueda de agua con dicho instrumento. Ante su curiosidad invitó al joven a que probara de usarlo, pero el instrumento no reaccionó en su mano. El rabdómano asió la mano del joven y repentinamente el péndulo osciló. Al repetir posteriormente este experimento, sin la intervención del practicante del péndulo, también tuvo éxito, lo que le indujo a repetir muchas veces el experimento. Desde entonces, el joven de nuestro caso posee la habilidad de localizar agua por medio de un péndulo o de una varilla. Pero también ha experimentado cambios en su vida espiritual.

Antes de este acontecimiento era fiel en el ejercicio de la oración y en la lectura de la Palabra de Dios. Con la transferencia de la facultad de usar el péndulo ha disminuido sensiblemente su interés por las prácticas piadosas. 

III.  FORMAS DE MAGIA

Varias prácticas ocultistas pueden ser denominadas formas elementales de magia.
Consideraremos en primer lugar la hipnosis practicada para fines de investigación criminal.

Ej. 64. – Una joven me relató en una de mis consultas que un médico la había hipnotizado en su consultorio y en tal estado había abusado de ella. Después supo que había repetido lo mismo con una amiga suya y también con otras pacientes. Cuando este hecho trascendió el médico abandonó el lugar estableciéndose en otro pueblo. Luego la joven confesó que durante largos años después de este incidente, no podía leer la Palabra de Dios. Se sentía poseída de una tenaz resistencia hacia todo lo de orden espiritual y se apoderaban de ella pensamientos impuros mientras oraba.

Ej. 65. – Un médico de cierto hospital abusaba de mujeres y niñas bajo efecto de la hipnosis. En cierta oportunidad, la directora le sorprendió en el hecho. Como medida preventiva para sus escandalosas actuaciones, interrogaba a las pacientes sobre sus relaciones matrimoniales y prematrimoniales mientras confeccionaba sus historias clínicas, anotando las respuestas. De esta manera buscaba escudarse por si algún cargo le fuera imputado. Una niña de reputación intachable, comprometida para casarse con un joven creyente, quedó embarazada en ese hospital. Como consecuencia, su novio la dejó, aunque según sus declaraciones jamás había tenido relaciones sexuales. Había sido violada por ese médico bajo hipnosis. Por fin, la directora y una enfermera de sala denunciaron al médico, pero el depravado doctor tenía tanta influencia que las dos enfermeras fueron despedidas del hospital, permaneciendo el médico en su puesto. Otras enfermeras que tenían cargos en contra de él guardaron silencio por temor a ser despedidas como sus dos compañeras. Este caso me fue contado por una enfermera que había sido testigo de estos turbios manejos. Después de unos años, el médico no juzgó prudente permanecer allí y se trasladó al extranjero. Los que abogan a favor de la hipnosis clínica afirman que el ser humano no puede ser inducido a hacer en estado de hipnosis lo que no haría en estado de conciencia. Es digno de destacar que no todos los expertos científicos comparten esta opinión. En mi obra de consultor espiritual he conocido muchos casos en los cuales se han cometido crímenes bajo influencia hipnótica.

Resulta comprensible que una virgen pueda ser ultrajada bajo una hipnosis. Jesús dijo: „Del corazón salen los malos pensamientos“. La maldad dormita aún en las personas más rectas; la conciencia, integrada por las disposiciones del carácter, cultura e inclinación religiosa es lo que domina y regula los actos de las personas en estado consciente. Bajo la hipnosis, este regulador es eliminado. Los instintos naturales pueden entrar en acción sin impedimento desde el subconsciente y ser así explotados por personas criminales sin impedimento alguno – (Es bastante frecuente, en jóvenes de carácter piadoso, tener sueños eróticos en los cuales realizan actos que no practican en estado consciente; y lo curioso es que en el mismo sueño se hacen tal reflexión, sintiéndose picarescamente satisfechos de poder tener, en sueño, un placer al que se negarían rotundamente en la vida real. El sueño es la válvula de escape de la naturaleza para romper los diques de la conciencia moral del individuo. Lo mismo puede ocurrir al que es forzado a tales actos reales en estado de sueño hipnótico. – Nota editorial). Más todavía: estos psicólogos no toman en cuenta el hecho de la existencia de una hipnosis mágica además de la hipnosis normal, que tiene mayor alcance y eficacia que la que ellos utilizan. La hipnosis mágica puede reconocerse por el hecho de que como efecto posterior, a menudo el paciente pierde su facultad de creer y de orar.

Detallaremos algunos ejemplos de hipnosis mágica:

Ej. 66. – Una joven creyente acudió a un psiquiatra; éste no hizo uso tan sólo de la hipnosis normal sino principalmente de la hipnosis mágica. Me he encontrado con tales médicos ocasionalmente y en zonas donde la magia es practicada en alto grado. En respuesta a una pregunta formulada por la joven creyente durante una de sus entrevistas, el médico contestó que no había recibido de Dios el don que ejercía. También le confesó que había intentado hipnotizarla sin lograr su propósito. Sin embargo, después de recibir este tratamiento, la joven perdió su fe y no podía orar, le asaltaban dudas cuando lo intentaba, lo que antes jamás le había ocurrido.

El próximo ejemplo es muy singular:

Ej. 67. – Durante sus horas libres, un obrero cristiano se ocupaba en prácticas mágicas. Efectuó experimentos en diversos campos de la magia. Aprendió a echar las cartas, a usar el péndulo, a pronunciar encantamientos y provocar la hipnosis mágica. Por no tener a su alcance personas aptas sobre las cuales experimentar, lo hacía con su esposa. A medida que aumentaban sus habilidades mágicas, se agudizaba el disgusto de ambos por la Palabra de Dios y por la oración. El disgusto se convirtió en una tenaz resistencia. Como consecuencia de estos experimentos mágicos, se presentaron disturbios psíquicos; la esposa padecía serios ataques de ansiedad histérica. Siempre tenía cerrada con llave la habitación donde se encontraba.

Ej. 68. – Un comerciante tiene la extraña habilidad de influir hipnótica o mágicamente en sus clientes para que aceptaran sus ofertas. De esta manera sus ventas anuales le dan una ganancia de unos 70.000 marcos anuales (más de un millón de pesetas). A pesar de tener tal evidencia de poder sobrenatural del que debiera mostrarse muy agradecido, rechaza de plano toda religión. Indudablemente él sabe que su poder no es de Dios.

Ej. 69. – Antes de iniciar un tratamiento médico, una mujer se hizo hipnotizar por un masajista. Antes acostumbraba a leer la Biblia, orar y asistir a los cultos, pero después, cuando intentaba orar, sentía la compulsión de blasfemar contra el nombre de Dios y de maldecir. Los efectos de este tratamiento mostraban que el masajista había empleado hipnosis mágica. Los médicos en general no hacen distinción entre la hipnosis natural y la hipnosis mágica basada sobre ocultismo. Mientras que la hipnosis normal practicada por un buen médico puede ser inofensiva, la hipnosis mágica reviste siempre grandes peligros y domina totalmente al paciente.

2.  Otra forma preliminar a la magia es la sugestión mental. Esto consiste en una transferencia a distancia de fuerzas mentales y emocionales.

Ej. 70. – Un joven psicólogo quiso especializarse en conferenciante de universidades. Su especialidad era la hipnosis, pero no la hipnosis común sino la sugestión mental a distancia. Buscó un sujeto sensible sobre el cual llevar a cabo sus experimentos y lo encontró en la secretaria de su jefe, que era neurasténica y fácilmente influenciable. Sin previo aviso comenzó a adormecerla. Se sentó a una distancia de diez pies en la misma pieza y también en el cuarto contiguo y se concentró en la joven. Repentinamente, los brazos de la joven perdieron toda su fuerza, y le sobrevino un terrible cansancio. Luchó con todas sus fuerzas por no dormirse. El psicólogo continuó con estos experimentos durante un lapso en el que la joven ofrecía siempre gran resistencia. Poco después de iniciarse estos experimentos hipnóticos, la joven empezó a padecer disturbios psíquicos. Resolvió consultar a un psiquiatra, quien afirmó: „Estos experimentos no le hacen bien“. Sin embargo, la joven no le creyó y los experimentos fueron continuados durante largo tiempo hasta que la joven ya no podía completar su horario de trabajo y repetidamente experimentaba extraños síntomas de parálisis.

Ej. 71. – Una mujer católica romana acudía a menudo a un sacerdote con el fin de confesarse. Finalmente se encontró dependiendo psíquica y sugestivamente de él. Cada vez que él decía misa ella le miraba tan emocionada que perdía el sentido quedándose dormida. A veces llegó a lastimarse la cara al caerse sobre los bancos de la iglesia. Lo más extraordinario es que llegó a ocurrirle el fenómeno encontrándose el sacerdote a 20 millas de distancia e ignorando ella cuando éste pronunciaba la misa. Esta relación psíquica llegó a convertirse en una carga intolerable para la mujer, que rezaba desesperadamente. Finalmente acudió a un pastor evangélico para solicitar ayuda espiritual. Este la dirigió a Cristo a quien ella aceptó como su Salvador personal. Desde este mismo momento cesaron los extraños síntomas, quedando enteramente curada de lo que algunos creían ser ataques de epilepsia

Ej. 72. – Durante años, un obrero practicó la magia negra. Le interesaban mayormente aquellas prácticas mágicas por medio de las cuales podía ejercer influencia sobre otras personas. Pertenecía a una sociedad de magia que realizaba extraños experimentos y durante sus horas libres los practicó personalmente. Su primera víctima fue una joven sensible a quien llegó a dominar a tal extremo que le hacía hacer toda suerte de sacrificios financieros y sexuales. Después de un comienzo tan afortunado como practicante de la magia negra, se puso en campaña para buscar nuevas víctimas y también aquellos nuevos experimentos tuvieron éxito. Al fin encontró una joven que le entregaba un cheque mensual y finalmente se fue a vivir con él durante un tiempo, hasta que sus padres dieron cuenta a la policía, y se descubrieron las malas artes del astuto individuo

La tercera forma preliminar de la magia es el mesmerismo basado sobre la magia. El magnetismo, la hipnosis y la sugestión pueden ser intensificados por medio de la magia. En el ejemplo 69 ya se ha presentado un caso al respecto.

Daremos en primer lugar un ejemplo del doctor Trampler. Este abogado fue un alumno de Groening, pero más adelante llegó a separarse enteramente de su maestro en lo que respecta a opiniones.

El doctor Trampler ha revelado sus métodos de sanidad en un libro titulado: „Gesundung durch den Geist“ („Sanidad por el espíritu“), teoría de la cual son las mujeres sus más entusiastas seguidoras. Mediante varios casos conocidos en mis consultas, he podido observar que los poderes de sanidad de los cuales Trampler hace uso no son beneficiosos a los pacientes sino que los ponen bajo sujeción. Lo demuestran los dos ejemplos siguientes.

Ej. 73. – Una mujer visitó al doctor Trampler en Munich, quien la trató con todo éxito por sus dolores de espalda. En la oficina del médico debió levantar sus diez dedos para hacer de antena para las fuerzas cósmicas, según el doctor Trampler le dijo. Al regresar a su hogar se encontró realmente curada orgánicamente, pero desde ese día sus males físicos fueron reemplazados por luchas espirituales. No podía orar y sentía como si una muralla impenetrable la separara de Dios.

Ej. 74. – Una mujer creyente que vino a mi consulta, había acudido al doctor Trampler ignorante por completo del origen de sus métodos. Sentada en su sala de espera, empezó a orar. Un paciente tras otro pasaban para ser tratados. Finalmente, el doctor salió y parándose frente a ella la miró fijamente. Ella, sintiendo un temor extraño, siguió orando interiormente con más fervor, tras lo cual el doctor hizo la siguiente declaración: „Yo no puedo hacer nada por usted“.

Ya que estos curanderos a menudo disfrazan y adornan sus actividades con fraseología religiosa, el nefasto origen y naturaleza de sus poderes no siempre es reconocido. Estando en Baden entré en relación con un practicante de mesmerismo quien había experimentado una verdadera conversión a Cristo. En respuesta a mi pregunta sobre su facultad de curar, contestó: „El magnetismo para las curas naturistas es suficiente como para dos pacientes diarios. Después de eso, la fuerza se ha consumido y debe ser nuevamente adquirida o cargada. El que trata a más de dos pacientes diarios, no logra nada -a no ser que obtenga recursos de más abajo-. Con esto quiso decir que estos charlatanes practicaban adicionalmente la magia. Daremos a continuación un ejemplo más de este confuso y vastamente practicado disfraz.

Ej. 75. – Un amigo mío, creyente, expositor de las Sagradas Escrituras, estaba siendo tratado por un mesmerizador que manifestaba ser creyente también. Asistía a los servicios religiosos. Para asegurarse aún más, el obrero cristiano preguntó al mesmerizador: „Me imagino que usted no hace uso de poderes demoníacos, verdad?“, a lo cual replicó el curandero: „Los poderes demoníacos son buenos. Los demonios nos ayudan realmente“.

Sobre esa base, el obrero cristiano decidió renunciar al tratamiento.

Después de ser expuestas las diversas formas preliminares de la magia deben ser declaradas las formas principales. El profesor Diepgen, en su libro „Cultura y Medicina“, distingue tres formas de magia: la magia negra practicada con la ayuda de poderes demoníacos; la magia blanca, que pretende ser practicada con ayuda divina, y la magia neutral, que pretende ser una aplicación de las fuerzas neutrales de la Naturaleza.

a)  A continuación veremos algunos ejemplos de la magia negra.

Ej. 76. – Un pastor evangélico me contó que su congregación en pleno estaba infectada con prácticas ocultas. Como un solo ejemplo, me relató el caso de una cura mágica efectuada en una joven de veinte años. A consecuencia de una poliomielitis, la muchacha tenía una pierna más corta que la otra. Durante largo tiempo había tenido que permanecer en el hospital dándosele al fin de alta como caso incurable. Tanto la joven como su madre estaban completamente deprimidas. Finalmente, decidieron buscar la ayuda de un hombre que practicaba la magia negra. Este mago les exigió el pago de 500 marcos para la compra de una raíz de mandrágora. Esta raíz, que tenía una semejanza humana, debía ser acunada por la paciente como si fuera una criatura, de acuerdo a las instrucciones del mago.

Tenía que lavar, bañar, alimentar, poner a dormir, la raíz, de acuerdo a todas las reglas para la crianza de los niños. Cumplida esta primera etapa del tratamiento, el mago ordenó a la joven pronunciar ensalmos de venganza, copiar dichos conjuros, ponerlos bajo su almohada y dormir con ellos. Durante la tercera etapa del tratamiento, la joven tenía que colocar cuchillos bajo su almohada y meter otros dos cuchillos incrustados en la pared a la cabecera de su cama. Durante el transcurso de esta tan extraña terapéutica, la joven comprobó que su pierna más corta se había alargado. Pero después de curada su pierna, la paciente presentó serios trastornos psíquicos. Fue al pastor de su iglesia quien se sintió desconcertado ante semejante caso. La joven ya no podía orar. Cuando intentaba juntar sus manos para orar, ambas se separaban bruscamente; cuando trataba de leer su Biblia, se sentía invadida de pensamientos blasfemos.

La joven temía volverse loca. Entregó por tanto al pastor la raíz de mandrágora y un amuleto que había recibido de manos del mago. Desde aquel momento vivió sobresaltada por el temor de que aquel hombre terrible se vengara. La pierna, que se había alargado hasta su estado normal durante el tratamiento mágico, se volvió a acortar. Por lo menos, esto es lo que dijo.

Ej. 77. – Durante una campaña de evangelización en Toggenburg, un chacarero vino buscando ayuda espiritual y me relató el desgraciado desenlace ocasionado por encantamientos de la magia negra. Su hijo había contraído la poliomielitis. El médico no fue llamado a tiempo y el muchacho quedó paralítico. Como el chacarero quena a toda costa un heredero sano que se encargara de la chacra, recurrió al renombrado mago Hugentobler, en Peterzell. Este curó al muchacho con la ayuda de la magia negra, de tal modo que la parálisis desapareció totalmente. Durante varios años todo anduvo bien. Cuando el joven tenía dieciséis años de edad, su padre lo encontró en el establo con una arteria carótida cortada. Esta desgracia fue un verdadero misterio. No había ocurrido disgusto alguno en la familia, tampoco había ningún amor contrariado de por medio. Sobre su hijo, fatalmente herido, el padre encontró un amuleto de Hugentobler. Abrió el relicario de cuero y extrajo un pedazo de papel en el cual había la siguiente inscripción: „Esta alma pertenece al diablo“. Esto demostró que Hugentobler había recurrido para este caso a la magia negra.

b)  Más difundida que la ya mencionada magia negra, lo es la magia blanca, la cual es practicada en muchos círculos cristianos bajo un manto de piedad sin que los participantes sospechen de su naturaleza diabólica. Con referencia a la magia blanca se cumplen las palabras de San Pablo en II Corintios 11:4, cuando dice que Satanás se transforma en ángel de luz. La magia blanca es la magia negra bajo un disfraz piadoso.

Consignaremos algunos casos:

Ej. 78. – Un misionero llamado Samuel refirió una costumbre mágica de los judíos residentes en el Norte de África. Cuando un niño enferma, los padres toman una toalla, le atan un nudo y dicen: „En el nombre del Dios de Abraham, Isaac y Jacob, sé librado de tu enfermedad“. Luego desatan el nudo y desde ese momento los niños quedan curados por medios del encantamiento mágico. Esta es la contraparte de la magia negra.

Ej. 79. – Una mujer, procedente de Bukowina, nos refirió que sus parientes usaban encantamientos curativos de magia blanca para todas las enfermedades de seres humanos y animales. En todos los casos usaban los tres nombres de la Trinidad. Después de este encantamiento, el mal desaparecía. Aunque todos sus antecesores asistían a la iglesia, estos encantamientos mágicos fueron pasando de una generación a otra. La mujer y su hija padecían de trastornos nerviosos y ese fue el motivo que las llevó a buscar ayuda espiritual. Un predicador la exhortó y oró con ella, con lo cual obtuvo una mejoría de sus trastornos y experimentó la seguridad de su salvación.

Ej. 80. – El dueño de una chacra se ahorcó. De acuerdo con la creencia popular, el suicida se aparece por el lugar del hecho. Por este motivo se les aconsejó a los parientes que barrieran toda la casa invocando los tres nombres más sagrados, pues al hacerlo el suicida se abstendría de molestar la casa. Los parientes siguieron este extraño consejo pero desde ese entonces, la esposa del granjero fue invadida por una desagradable intranquilidad.

Ej. 81. – Una niña de quince años padecía de una enfermedad en los ojos. Pasó bastante tiempo internada en una clínica de oftalmología, pero a pesar del tratamiento médico no se curaba. Ya que la ciencia médica había fracasado, se valió de la ayuda de un encantador mágico. El hombre pronunció ensalmos sobre ella de acuerdo a las modalidades de la magia blanca. En su habitación tenía una Biblia. De vez en cuando asistía a los oficios religiosos. A las veinticuatro horas del encantamiento, la enfermedad de los ojos desapareció, pero desde ese momento sintió una terrible intranquilidad. Buscó al Señor en oración pero no podía encontrar paz. Cuando después de esta extraña cura consultó a su antiguo especialista de la vista, éste no pudo ocultar su asombro interrogándole en qué forma se había efectuado esa cura.

Ej. 82. – Una mujer tenía dos hijas que habían recibido encantamiento mágico desde temprana edad. Durante su tratamiento mágico, el ensalmador recitó tres veces el Padrenuestro. A medida que las niñas crecían, la madre fue aconsejada repetidas veces por astrólogos, por medio de cartas, y por la quiromancia. Además recibía una revista mensual de un médico de prácticas ocultas. La hija mayor ha sido internada en una institución para enfermos mentales a la edad de veintisiete años y se la considera incurable. La familia entera se hizo indiferente y opuesta a la fe cristiana. Ahora, cuando su angustia psíquica ha llegado al máximo, han buscado ayuda espiritual.

Ej. 83. – Una mujer creyente poseía varias recetas de magia blanca. Para la cura del escorbuto bucal recetó agua recogida en día de Pascua que debía ser bebida invocando los tres nombres más sagrados.

Ej. 84. – Una mujer yacía gravemente enferma en el hospital con herpes zóster y úlceras en las piernas. Su estado era tan lamentable que el médico ordenó que la atendiera una enfermera nocturna particular; todos esperaban la muerte de la paciente. La enfermera de noche quedaba sentada sobre la cama contigua a la de la enferma. Esta, repetidamente, le susurraba: „Hermana, usted puede ayudarme“. La enfermera creyó que la mujer quería que orara o le leyera la Biblia, pero no era eso lo que la enferma quería y tampoco la enfermera se sentía capacitada para tal menester. Estando ante la enferma, experimentaba tanto temor que ni para su propio beneficio era capaz de pronunciar una oración. La mujer constantemente insistía: „Hermana, usted puede ayudarme“. Ante tanta insistencia, la enfermera le preguntó la manera de ayudarla. Al instante, mucho más animada, la mujer le explicó: „Voy a desnudarme totalmente y usted debe poner sus manos sobre las partes enfermas, hacer tres cruces sobre ellas, nombrar la Trinidad y repetir un corto verso que yo le diré“. La enfermera sentía cada vez más miedo. En ese momento, la enfermera oyó al médico pasar por el „hall“ y salió a preguntarle si podía satisfacer la petición de la enferma. El médico la animó diciéndole: „Sí, señorita, hágalo, pues pudiera ser de ayuda a la paciente, ya que humana y clínicamente nada más se puede hacer“.

La enfermera volvió a la sala de la moribunda quien le urgía a efectuar el encantamiento, y así, siguiendo sus instrucciones hizo las tres cruces sobre el cuerpo de la enferma, invocó los tres nombres de la Trinidad y murmuró los en­salmos que la mujer le enseñó. La enfermera sintió un temor e intranquilidad terribles, a pesar de que la enferma pudo descansar inmediatamente. Durante los días siguientes, todos los facultativos se mostraron grandemente asombrados. Las úlceras se cicatrizaron inmediatamente y todos los síntomas de la enfermedad desaparecieron por completo dentro de los cinco días. Los médicos no hallaban explicación a esta cura sorprendente, pero el médico que había aconsejado que se llevara a cabo el encantamiento guardó silencio ante este interrogante. Ya han pasado seis años desde este episodio pero la enfermera no ha podido recuperar su tranquilidad. Ya no puede orar y siente disgusto por la Palabra de Dios y todo cuanto sea espiritual. A menudo siente aturdimiento, no puede concentrar su atención debidamente y padece disturbios psíquicos. A causa de la condición en que se encuentra, vino a mí en busca de ayuda espiritual. Ella admite que la causa de su mal psíquico se originó con aquel terrible inci­dente de magia. Sin saberlo, había ayudado a la paciente por medio de la magia blanca.

En todos estos ejemplos de magia, los símbolos cristianos y el número tres desempeñan un papel. Los encantamientos se efectúan invocando la Trinidad, repitiendo tres veces el Padrenuestro o tres versículos de la Biblia. Se hace la señal de tres cruces o se usan tres velas bendecidas. La magia blanca es la astuta perversión de la oración bíblica de fe y la imposición de manos. Es por ello que tantos caen víctimas de esta magia religiosa.

La diferencia entre la magia blanca y la escritural imposición de manos, parece difícil de distinguir, aunque son evidentes las diferencias básicas. En la oración de fe escritural la persona que ora se coloca bajo la voluntad de Dios; en la magia blanca los elementos cristianos son usados únicamente como medios técnicos de magia. La persona que ora de acuerdo a las Escrituras, se halla bajo la inspiración del Espíritu Santo, que ayuda su flaqueza. El practicante de la magia blanca se halla bajo la inspiración de las fuerzas demoníacas. La persona que ora de acuerdo a las Escrituras, es fortalecida en su fe después de haber orado, aunque el motivo por el cual ha orado no le haya sido otorgado. El practicante activo y pasivo de la magia blanca se encuentra después seriamente intranquilo y paralizado en su vida de fe, si se trata de un cristiano; aunque el resultado forzado por los conjuros sea de acuerdo con sus deseos.

Es muy fácil comprobar por los efectos mismos si la oración ha sido de origen cristiano o mágico. Las circunstancias pueden ser diversas y, por tanto, se necesita para juzgarlo el don de discernimiento de espíritus. La magia blanca no solicita la ayuda divina como parte de una vida de fe ya existente. La imposición de manos según las Sagradas Escrituras, requiere una sólida y sincera preparación de espíritu. La magia blanca, en cambio, suele ser aplicada como recurso ocasional por personas que no viven una vida cristiana. La aplicación de la magia blanca es siempre impedida o interrumpida cuando una persona presente está orando. Esta es una señal característica muy significativa. En cambio, la imposición de manos es siempre apoyada y fortalecida por personas que oran o siguen con sinceridad en su mente la oración de fe del que practica ese recurso escritural. La imposición de manos es totalmente diferente de la magia blanca, aunque el lenguaje de ambas sea similar.

c)  Otra forma de magia es la llamada magia neutral. Esta ha sido usada últimamente por los médicos de la escuela psicosomática. Creen emplear con ella medios de curación fuerzas neutrales de la naturaleza que no son malas ni buenas. Sin embargo, tengo varios ejemplos que revelan ser un recurso en alto grado equivocado.

Ej. 85. – Un joven pastor que tenía muchas verrugas en su mano preguntó al jefe de una clase superior de psicosomática: „Profesor, ¿cómo puedo librarme de estas verrugas?“ A lo que éste respondió: „Solamente hay un método seguro: el conjuro mágico“. El pastor fue debidamente instruido y el procedimiento efectuado resultó un completo éxito. Parece ser todo ello un hecho raro e inofensivo, pero cuando interrogué al hombre curado de sus verrugas sobre si había experimentado efectos psíquicos o espirituales nocivos, guardó silencio al respecto.

Ej. 86. – Un joven estudiante de psiquiatría preguntó lo mismo al jefe de una clínica psiquiátrica. El profesor le dio el raro consejo siguiente: „Envuélvelas con hilo negro, haz luego tantos nudos en el hilo como verrugas tienes, pronuncia después un conjuro mágico y hecha el hilo a la cloaca“. Al principio el doctor creyó que se trataba de una broma, pero fue convencido más tarde e hizo el experimento obteniendo un éxito completo: las verrugas desaparecieron totalmente.

Esto no es un caso de magia neutral, ya que la extraña receta se halla consignada en el Sexto y Séptimo Libros de Moisés, que contiene encantamientos de magia blanca y de magia negra. No se puede probar, por tanto, que esta supuesta magia neutral sea realmente neutra o inofensiva, ya que procede de la misma fuente que la magia negra. La cura de almas revela constantemente que la magia es obra de Satanás, ya sea que navegue bajo bandera negra, blanca o neutral.

IV. EL CAMPO DE LA MAGIA

En el capítulo que hemos dedicado a considerar los diversos objetos y fines de la magia hemos recalcado que todo cuanto nosotros creemos existir en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, cae bajo su maléfica influencia; la magia juega un gran papel en el plan de la archirebelión de Satanás.

Es completamente imposible describir el tremendo alcance de la magia en un solo libro. Solamente podemos señalar algunos puntos.

1. – Curación y provocación de enfermedades

Muchos casos de sanidad han sido ya expuestos; agregaremos aún uno más:

Ej. 87. – Una mujer católica se encontraba seriamente enferma en un hospital. La paciente llamó a la enfermera y solicitó de ella un favor. Le dijo que en su casa tenía una hija que durante años había sufrido de posesión demoníaca; rara vez se encontraba ésta consciente. Ahora, por encontrarse tan gravemente enferma se le presentaba a la madre la oportunidad para ayudar a su atribulada hija. Se dirigió a la enfermera con estas palabras: „Antes de que muera, notifique a mis parientes el estado en que me encuentro. Dígales que traigan a mi hija aquí. Intercambiaremos nuestras ropas y haciendo esto llevaré su demonio a la tumba y esto librará a mi hija“. La enfermera no accedió a la petición de la enferma por considerarlo una idiotez. Sin embargo, la mujer estaba refiriéndose a una prescripción mágica.

Lo contrario a la curación es la provocación de enfermedades.

Ej. 88. – Un joven quería librarse del servicio militar y a tal efecto su padre lo mandó a un mago para que le provocara una enfermedad. El experimento tuvo éxito y el joven fue declarado no apto para el servicio militar.

Ej. 89. – Un médium espiritista confesó que había pertenecido a un círculo que practicaba no solamente comunicación con los muertos sino también la magia negra. Se especializaban en producir enfermedades y muerte por artes mágicas. Ya había cometido varios asesinatos cuyo misterio no podía desentrañar la policía. También habían molestado a un pastor en quien se manifestaron serios desórdenes de origen nervioso que lo incapacitaron para el trabajo durante varios meses. Tal fue la esencia de esta confesión. No pude comprobar los hechos; sólo sé que durante el tiempo que duraron los experimentos de este círculo el pastor siguió enfermo, y no se curó sino hasta algún tiempo después.

Ej. 90. – Una joven de una fanática familia, se casó con un miembro nominal de otra confesión, en contra de la voluntad de sus padres. El primogénito de este matrimonio contrajo la poliomielitis. Los padres culparon a su hija diciéndole: „Este es el castigo que has recibido por casarte con un protestante“. Los padres de la joven buscaron a un conjurador mágico que curara al niño y que maldijera a la madre causándole enfermedad. Así sucedió que el niño sanó rápidamente, pero la madre enfermó. Fue llevada al hospital con extraños síntomas de parálisis, depresión, terribles dolores de cabeza, etc. Los médicos diferían en sus diagnósticos. Hacían un análisis tras otro, punción de la médula espinal, metabolismo basal, electrocardiogramas, etc. Por último, hicieron consulta con un especialista en enfermedades mentales. Los exámenes médicos duraron varias semanas pero no pudieron hallar la causa de la enfermedad. Al fin, la salud de la mujer mejoró rápidamente y pidió regresar a su hogar. Los furiosos suegros se mostraron muy contrariados e inmediatamente recriminaron al mago por no haber mantenido su conjuro contra su víctima.

Ej. 91. – Un practicante de la magia negra le dijo a una joven que era cortejada por un hombre casado que ocupaba un alto cargo en la empresa donde ella trabajaba: „Voy a trastornar la mente de este individuo hasta tal punto que va a perder su empleo“. No pasó mucho tiempo cuando la mente de este hombre comenzó a sufrir trastornos nerviosos. Se quejaba de que oía golpes dentro y alrededor de su cabeza; padecía de tics nerviosos, disminución de la vista y aptitud de concentración.

Ej. 92. – Una joven aceptó a Cristo como a su Salvador durante una campaña de evangelización. En la inmensa novedad de su gozo, trataba de invitar a sus vecinos a las reuniones y clases bíblicas. En su vecindario vivía un hombre que poseía una extensa colección de literatura sobre ocultismo y efectuaba los experimentos contenidos en sus libros. El gozoso testimonio de esta joven no le agradó (el Evangelio de Cristo y la magia se hallan tan lejos uno del otro como lo está el cielo del infierno) y el ocultista hizo la siguiente amenaza: „La haré volverse loca y dejará de asistir a los cultos“. Tras unas pocas semanas esta joven creyente experimentó molestias. Veía pequeñas llamaradas de luz en su cuarto y otras apariciones. Hallándose en esta situación vino a mi consulta para recibir ayuda espiritual.

2.    Magia sexual

Los ejemplos 90 y 92 también pueden colocarse bajo el título de magia del odio. A continuación daremos un ejemplo de magia para provocar amor.

Ej. 93. – Los vaqueros suizos que en septiembre recogen el ganado de los campos estivales, acostumbran a atar tres hierbas a la soga que sujeta a la vaca guiadora no sólo como distintivo sino que se le adjudica la propiedad de traer suerte en el amor.

Ej. 94. – Una joven mantenía relaciones con un hombre casado. Un día este hombre se trasladó a otro lugar. Antes de irse dio a su amante la siguiente explicación: „Aunque estemos separados continuaré visitándote. No viajaré hasta aquí en auto sino que en sueños me encontraré contigo. Tú sabes lo que los hombres buscan y yo lo encontraré de ti en cualquier momento; no lo podrás evitar; tampoco podrás proceder en mi contra, pues no tendrás ninguna evidencia“. Al principio, la joven no entendió mucho esta extraña explicación, pero una semana después de la partida de su amigo, repentinamente sintió su presencia durante la noche. Las visitas fueron repetidas con bastante asiduidad hasta que estos extraños encuentros llegaron a serle odiosos. Consultó a un médico quien le explicó que estos encuentros nocturnos psíquicos eran alucinaciones sexuales propias de los comienzos de una esquizofrenia. La joven, que se sentía mentalmente sana, se negó a aceptar tal diagnóstico, pues estaba convencida de que había otros factores en juego.

3.    Magia de persecución y defensa

Estas son las formas más comunes de la magia.

Ej. 95. – Dos mujeres vecinas en una gran casa vecinal de Besarabia, que practicaban la magia, se pelearon. Ambas hacían uso de sus facultades mágicas para perseguirse la una a la otra. Una de ellas cayó al suelo, manifestando síntomas de parálisis y no se pudo levantar. Lanzó imprecaciones y maldiciones a su contrincante. Al ser levantada amenazó a gritos a su contrincante: „No saldrás viva de esta casa, yo me encargaré de que así sea“. Tres días más tarde, la mujer amenazada sufrió un terrible dolor de cabeza y murió ocho días después.

Ej. 96. – Un niño lloraba todas las noches desde las 12 hasta la 1 en punto de la mañana. La madre fue aconsejada por un mago quien le ordenó que pusiera un cuchillo, un tenedor y una tijera debajo de la almohada de la criatura; así cesaría la molestia y además, la persona causante del mal sufriría un castigo por haber ocasionado este ataque mágico. La atribulada madre siguió el consejo. Cuando al día siguiente, la nodriza llegó vendada, tuvo el convencimiento de que había sido ésta la que había causado las molestias nocturnas.

Ej. 97. – Un granjero observó que la leche de una de sus vacas salía teñida en sangre. Calentó la leche ensangrentada a la noche entre las 11 y las 12, metió dentro una hoz y pronunció un ensalmo mágico. Al día siguiente, una vecina apareció con heridas en su cara, por lo cual supuso que era ella la que había embrujado a su vaca (Debemos hacer notar que el autor pone estos ejemplos que solamente le fueron referidos, sin que él mismo tuviera ocasión de llevar más adelante sus averiguaciones, a título puramente informativo. Muchos de estos casos pudieran ser simples casualidades que los exponentes atribuían erróneamente a efectos de la magia practicada. Esto es muy posible en poblaciones y distritos rurales infestados de tales prácticas. El autor hace tal distinción y analiza las probabilidades de una y otra causa en los casos que refiere en su libro „Ocultismo y Cura de Almas“, pero en éste se limita a referir los informes recibidos. –(Nota del editor)

4.    Producir y romper hechizos

Esto es practicado por algunos conjuradores mágicos casi como un deporte entre competidores, a veces por encargo y otras veces de propia iniciativa.

Ej. 98. – Un hombre que se hallaba en un asilo evangélico para convalecientes tenía la habilidad de producir y romper hechizos. Podía detener a personas que caminaban por la calle de tal modo que quedaran impedidas de dar un paso. También podía hechizar a los niños haciendo que no pudieran hablar ni moverse. Lo más lamentable del caso es que este mago era un supuesto creyente, a quien nadie había enseñado el origen diabólico de tales prácticas.

Ej. 99. – En Suiza, un magnetizador oficialmente licenciado, trata a sus pacientes con encantamientos de magia blanca, invocando a la Trinidad o recitando tres Padrenuestros. A causa de estas palabras piadosas es considerado cristiano por sus pacientes. Este magnetizador posee poderes mágicos. Cuando el paciente no le paga, inmediatamente lo coloca bajo un hechizo. Al salir del consultorio puede llegar a la estación pero no puede subir al tren. El personal del ferrocarril está al tanto de los poderes mágicos del magnetizador por haber presenciado el hecho infinidad de veces y riéndose advierten al paciente: „Páguele primero al magnetizador y entonces podrá volver y subir al tren“.

Ej. 100. – Durante muchos años un maestro de escuela practicaba la magia blanca. No solamente se proveyó de literatura al respecto, sino que ponía en práctica los experimentos usando como sujetos a sus propios alumnos. Iba nombrando los niños y el niño nombrado no podía levantarse ni hablar. Sin embargo, inmediatamente después de romper el hechizo, podía hacerlo como si nada hubiese ocurrido. Solía emplear este método como castigo. Después de haber usado estas prácticas por algún tiempo con sus escolares, lo aplicó a su esposa e hijos y de este modo gobernaba a su familia como un tirano. Algunas veces pasaban horas, e incluso días, sin que su esposa e hija pudieran hablar ni una palabra cuando él les aplicaba su peculiar castigo. Su primera esposa falleció demente.

Su segunda esposa huyó de la casa y nunca más retornó después de haber sido sometida a un experimento de hechicería. Como resultado, el padre cometió abusos sexuales con su propia hija, sin que ésta pudiera defenderse. Cuando semejante individuo trajo a la casa una mujer pública y la convirtió en un lupanar con ella y otras mujeres, la hija de su primer matrimonio le resultaba un estorbo. Por tal motivo echó sobre ella un hechizo permanente que la privó del habla. La muchacha fue llevada a un hospital mental pero los médicos fueron incapaces de curar su mudez. Algunos parientes, conocedores de la historia de la familia, se dieron cuenta de la clase de enfermedad que la muchacha padecía; particularmente al observar cómo el padre les conminaba, con amenazas, a abstenerse de visitar a la muchacha. Sin embargo, nada pudieron hacer, ni en favor de la infeliz ni en contra del padre, ya que las leyes del país no tienen en cuenta los poderes ocultos.

5.    Magia mortal

Tengo delante varios informes fidedignos y terribles de misioneros sobre este tema. Muy pocas personas saben que tales prácticas se realizan también en Europa.

Aunque no pudiera ser comprobada la eficacia de la magia mortal, el solo hecho de que tales prácticas existen, denota el bajo nivel de nuestra cultura.

Ej. 101. – Un experto en la magia negra, de carácter mortal, pudo matar a una vaca en sólo cuatro días. Este hecho fue relatado por el nieto del mago.

Ej. 102. – Durante muchos años una mujer practicaba la magia negra. Tenía en su poder libros sumamente peligrosos como el Sexto y Séptimo Libros de Moisés“, La fuente de Poder“, el „Escudo espiritual“, y muchos otros libros de ocultismo. Efectuaba experimentos dentro del campo de la magia negra de persecución y magia mortal. Confesaba con criminal orgullo: „He liquidado a mi esposo y a mi hija“. Perseguía a sus enemigos con enfermedades. Aseguraba poder causar eczemas, diarreas, enfermedades cardíacas, comezones, dolores de estómago, hidropesía y otras plagas a sus enemigos. Tras haber ocasionado la muerte de su familia entera, según su propio testimonio, consiguió empleo, como enfermera, por medio del pastor, pero aún practica la magia. Se ha endurecido hacia todo cuanto sea espiritual, blasfemando el nombre de Jesús y negando por completo su poder.

En días de fiestas religiosas le sobrevienen terribles ataques en los cuales se enfurece y blasfema. En sus horas de sosiego, le acusa la conciencia y confiesa: „Mi vida es un caos; no quiero obedecer a mis impulsos pero me siento impulsada a ello por una fuerza superior. El diablo me obliga y no puedo hallar descanso“.

Ej. 103. – Un hombre casado mantenía relaciones ilícitas con una mujer soltera de más edad, a la cual se le atribuían prácticas de magia negra. Al fin el hombre se cansó de sus amoríos y le advirtió a la mujer que estaba decidido a cortar con tales relaciones. Ella se mostró muy contrariada y pronunció la siguiente amenaza: „Tú tienes esposa y dos hijos. Ellos pagarán las consecuencias“. El hombre no se amedrentó y se mantuvo firme en su decisión. Dos días después de su separación con la bruja, su hijo enfermó, fue llevado al hospital y murió de una extraña enfermedad que no pudo ser diagnosticada por los médicos. Unos días más tarde, su esposa e hija también enfermaron. El hombre aterrorizado, recordando las amenazas de su antigua amante, fue a rogarle desesperadamente que contuviera la magia que había empleado en contra de su familia. La conjuradora le aseguró que lo haría y después de estos hechos su esposa e hija recobraron rápidamente su salud.

Ej. 104. – Durante una campaña de evangelización, un hombre vino en busca de ayuda espiritual y relató el siguiente caso ocurrido en su vecindario: A un vecino suyo le robaron un serrucho nuevo. El robo, cometido en pleno día, fue observado por alguien que dio al perjudicado el nombre del ladrón. El dueño del serrucho, no satisfecho con denunciar el hecho a la policía, acudió a un practicante de magia negra. El ocultista afirmó que el ladrón moriría como consecuencia del hechizo que iba a practicarle. El chacarero regresó a su aldea dudando de que el mago tuviera tanto poder, pero preguntándose qué ocurriría. Tres horas después de la consulta recibió, aterrado, la noticia de que su vecino había fallecido de un ataque de corazón. 

V.  LOS  RITOS  MAGICOS

La magia, con sus extraños ritos y prácticas, da toda la impresión de ser una religión diabólica. Una burda y criminal imitación de la religión cristiana revelada en la Biblia.

1.° -La liturgia mágicaes la contrapartida del culto bíblico en todas sus formas. Una acción mágica está compuesta generalmente de cuatro partes: Invocación, conjuro, acción simbólica y uso del fetiche. La invocación es dirigida bien a la Trinidad o a Satanás, y ello es lo que decide su carácter de magia negra o blanca. La invocación es la contrapartida de nuestra manera de dirigirnos a Dios como Jesús nos enseñó en el Padrenuestro. El conjuro es una imitación de aquella parte de nuestras oraciones en las cuales apelamos a las promesas de la Biblia. La acción simbólica es muchas veces una imitación de nuestro arrodillarnos como acto simbólico de respeto, o de la imposición de manos bíblica. El fetiche es un objeto material al que se le atribuye poder mágico y parece imitar los símbolos materiales del agua, pan y vino, que usamos en el bautismo y la cena del Señor.

Ej. 105. – El hijo de un granjero sufría con gran frecuencia fuertes dolores en su rodilla. Siguiendo los consejos del curandero llevó a cabo el siguiente tratamiento de magia: durante la Luna menguante salió al campo por la noche, invocó a la Trinidad, pronunció un conjuro mágico, ungió su rodilla con aceite y echó besos a la Luna. Sus dolores desaparecieron. En este ejemplo observamos los siguientes detalles. La invocación a la Trinidad indica la clase de magia, en este caso magia blanca. El conjuro mágico toma el lugar de la oración. El ungimiento con aceite es una acción simbólica de imitación bíblica. La Luna es usada como fetiche y símbolo, pues como está en menguante el dolor debe menguar.

2.° – El símbolo mágico. Se atribuyen a tales símbolos la virtud de apoyar el conjuro mágico, aumentando su eficacia cuando se realiza la llamada transferencia mágica. Por falta de espacio no podemos tratar el asunto en detalle; solamente citaré algunos ejemplos que pueden ofrecernos luz sobre el particular.

Ej. 106. – El profesor Frobenius, renombrado paleólogo (investigador de antigüedades en las cuevas de la tierra) refirió en un discurso que algunos de los dibujos de la edad de piedra podían ser interpretados como magia de caza. Algunos animales están dibujados con heridas. Esta observación estaría de acuerdo con la caza mágica de los pueblos primitivos de África. Un viajero africano contaba que las tribus nativas algunas veces hacen uso de magia de caza comprobándose que tiene éxito. Dibujan animales y arrojan flechas al cuadro mientras pronuncian ensalmos mágicos. Ese mismo día cazan animales que presentan las mismas heridas que aquellos ya dibujados. Esta primitiva caza de magia está de acuerdo con observaciones hechas actualmente en Alemania en sesiones espiritistas: si los fantasmas son heridos, luego el médium aparece herido en la misma manera.

Ej. 107. – En el campo del encantamiento mágico en­contramos la siguiente receta para el dolor de muelas. Una aguja nueva debe ser insertada dentro de las encías tres veces; luego la aguja debe ser enterrada en un sótano que dé hacia el Este mientras se pronuncia un ensalmo mágico.

Ej. 108. – Un niño en edad escolar presentaba una hinchazón en el brazo y se pronunció sobre él un ensalmo. Se enterró un huevo de gallina sobre el cual fue puesta una piedra mientras se pronunciaba un conjuro. A medida que el huevo se desintegraba en la tierra, la hinchazón disminuía El simbolismo mágico tuvo éxito. El simbolismo mágico ge­neralmente es representado por medio de un fetiche. El fetiche es un objeto al cual se atribuye poder mágico. Las cosas más absurdas son usadas como tal: huesos humanos, murciélagos, orina, excrementos, pelo púbico, uñas, madera de ataúd y muchos otros objetos. Un objeto que ha sido mági­camente conjurado con una encomienda se convierte en un fetiche. Daremos un ejemplo.

Ej. 109. – La esposa de un predicador recibió un emplasto que le mandaba una mujer, miembro de la iglesia, que había sido confeccionado por un mago mientras pronunciaba ensalmos mágicos. El emplasto obró rápidamente, pero no como medicina sino como fetiche, o sea, un objeto al cual se le atribuía poder.

Después de este tratamiento, a la esposa del predicador se le rompió el brazo. Su hija, que anteriormente había progresado mucho en su vida espiritual, ya no podía tener fe ni orar.

Ej. 110.– Durante una campaña de evangelización en Suiza, en mi trabajo de cura de almas, se me informó que en un monasterio rural se reparten pequeños amuletos (fetiches) en contra de enfermedades y epidemias. Consisten en pequeñas bolsitas. Una persona, por mera curiosidad, cortó una de ellas y encontró que contenían uñas del pie y cáscara de huevo. Este relato parecerá inverosímil, pero es lamentable observar que en algunos monasterios se practica la magia.

3.° El significado de las palabras mágicas es muy debatido. Un reconocido representante de la magia, Traugott Egloff, de Zurich, declara que las frases mágicas están relacionadas con un poder oculto que produce milagros. Por esto nosotros creemos que aún en el caso de que el encantador emplee palabras bíblicas éstas nada tienen que ver con lo divino, son expresiones mecánicas usadas con una intención especial opuesta a Dios. Colocan a la criatura en anta­gonismo con el Creador, quien es Señor soberano, y no juguete automático de quien dice o hace tales o cuales cosas. Por esto las mismas frases bíblicas quedan totalmente desvalorizadas cuando son usadas con propósito mágico. En conexión con esto recordamos las palabras del profesor Ben­der quien dice: „Lo mecánico es la verdadera esencia de la magia y del demonismo“.

En estas prácticas la Palabra de Dios dada al hombre para su salvación se convierte en magia satánica y dañina al ser humano. El carácter de los actos sagrados depende, no de la palabra, en un sentido frío y mecánico, sino del propósito de quien la emplea. El discípulo de Jesús emplea la palabra divina bajo la autoridad de Dios; el mago o con­jurador la emplea como un instrumento demoníaco de la magia.

Ej. 111.– Un pastor evangélico me relató una muerte muy extraña dentro de su congregación. Un hombre a quien se le conocía por mago, estaba agonizando. Durante catorce días el moribundo gemía: „Quítenme la palabra, quítenme la palabra, para que pueda descansar“. Los parientes acudieron al pastor buscando consejo, quien les advirtió que no debían cumplir el deseo del moribundo. El mago murió tras terrible agonía. El pastor me contó que el hombre había quedado negro como el carbón cuando él lo vio dentro del ataúd. Es notorio que muchos magos sólo pueden descansar cuando alguien ha recibido de ellos el poder mágico y con ello asu­me la responsabilidad de continuar la práctica de la magia.

4.° -El ritual mágico. Hay libros de magia que tienen la misma importancia para el mago como la tiene la Biblia para el creyente. Existen más libros ocultistas de lo que parece. Los más ampliamente difundidos son el Sexto y el Séptimo Libros de Moisés. Es lamentable que una firma de editoriales en Braunschweig ha publicado nuevas ediciones de este libro. El libro no tiene nada que ver con Moisés. El nombre es solamente una ficción. El milagro de la vara de Moisés es interpretado por los magos como magia. De ahí que hayan convertido a Moisés en su patrono. El Sexto Libro enseña cómo el hombre puede entrar en relación con el diablo. El Séptimo imparte la ciencia de cómo el hombre puede, por medio de la magia, obtener el dominio sobre todos los poderes de la tierra, cielo e infierno. Son libros de magia que ya han ocasionado daños incalculables en nuestro país. Quienes leen estos libros son objeto de desgracia y aunque parezca raro, las mismas casas donde se encuentran son maldecidas. Podríamos presentar gran número de ejemplos de esta afirmación, pero no es posible por falta de espacio. Los ejemplos 113 y 115 son ilustrativos a este respecto.

VI.  LOS  EFECTOS  DE  LA  MAGIA  Y  COMO  VENCERLOS

Todos los ejemplos que me han sido expuestos en la cura de almas muestran los terribles efectos de la magia. Los beneficios obtenidos mediante este diabólico arte se pagan a un precio muy alto.

1. El principio de compensación

a) La magia tiene aparentemente alguna semejanza con los milagros bíblicos, pero su gran diferencia se echa de ver por los resultados finales. La ayuda divina y los milagros imparten una bendición permanente; la ayuda de la magia es destructora al final. La aparente ayuda mágica se paga con terribles perjuicios en otras esferas, a veces incluso en el sentido físico, y siempre en el sentido moral y espiritual. Satanás engaña terriblemente a sus víctimas. Citamos a con­tinuación dos ejemplos de ello:

Ej. 112. – Durante el nacimiento de un niño, la coma­drona notó que la criatura tenía una hernia. En vez de ser tratado este defecto por el médico, la partera aconsejó a la familia enterrar una evacuación de la criatura en algún lugar donde no brillara el sol ni la luna. Los parientes siguieron este extraño consejo, y lo raro del caso es que la hernia desapareció. Pero a medida que la criatura crecía se observó que padecía de sinusitis (una supuración constante de la nariz aun sin resfriado nasal) y que esta enfermedad no cedía con ningún tratamiento médico. Hoy esta joven tiene 28 años y su dolencia continúa. Además, siente una extraña compulsión a maldecir. A menudo se ve impulsada a gritar y a blasfemar y se observa que es sacudida sin causa aparente.

Ej. 113. – Durante muchos años un hombre practicaba la magia negra con la ayuda del Sexto y Séptimo Libros de Moisés. Terminó en un asilo de locos. Su esposa continuó practicando esta magia y terminó de la misma suerte; el hijo se entregó a la literatura ocultista de sus padres y también acabó en un asilo mental. Hasta aquí pudiera alegarse ten­dencia hereditaria; pero lo extraordinario es que su esposa continuó practicando el ocultismo y ella también sufrió des­órdenes mentales de modo que tuvo que ser recluida en un manicomio. La familia entera había sido arruinada por los libros de Moisés y la magia negra. Pero aún va más allá este significativo caso. Un vecino, amigo de la desgraciada familia, se apoderó de este libro, y movido por curiosidad, hizo algunas pruebas de magia negra y cayó también víctima del maléfico arte. Terminó sus días en un manicomio.

2. La defensa equívoca

Surge ahora el interrogante: Si existe tal poder maléfico, ¿cómo podemos hacerle frente? ¿Hay alguna defensa eficaz contra la magia? Dentro de las tradiciones mágicas existe la creencia de que con la ayuda de la magia blanca pueden anularse los efectos de la magia negra. Pero la ex­periencia ha demostrado que este método carece de eficacia. Ya que la magia blanca proviene de las mismas fuerzas de­moníacas que la negra, hay que descartar tal suposición. En este caso, Satanás estaría dividido contra sí mismo.

Sucede, sin embargo, en algunos casos que un mago puede atacar a otro mostrando fuerzas mágicas superiores. Tiene lugar un duelo en el que se impone la ley del más fuerte, aunque en realidad la lucha se efectúa en el mismo campo. Es como un match de boxeo en el que el más fuerte es ganador, aunque ambos son boxeadores. El ejemplo 95 es una muestra de duelo mágico. Pero hay un poder espiritual superior al que despliegan los que se hallan en el mismo campo de las tinieblas.

3. Las armas espirituales

El apóstol Pablo dice: „Las armas de nuestra milicia no son carnales, mas poderosas en Dios“ (2.a Corintios 10:4). Toda acción mágica puede ser impedida por medio de la oración de fe. En esto también queda demostrada la identidad entre la magia negra y la blanca, ya que ambas sufren las mismas reacciones ante la oración genuina. Ofrecemos algunos ejemplos para demostrarlo.

Ej. 114.– Un creyente en Cristo llevó su hijo enfermo a un mesmerizador. El padre, creyente, oró en secreto que Cristo no le permitiese efectuar la cura si el hombre hacía uso de poderes contrarios al cristianismo. El mesmerizador llegó, miró a su paciente y exclamó espontáneamente:, „No puedo hacer nada en este caso“.

Ej. 115.– Un hombre que padecía de tuberculosis en los huesos, había recibido conjuros de magia blanca. Des­pués del conjuro los dolores cesaron inmediatamente. El en­fermo se entregó a varias formas de magia. Guardaba en su casa muchos libros sobre magia, como los titulados: „Las siete guedejas del Cielo‘, „La bendición de Tobías“, „La carta de protección de Juan“, „Cadena de cartas“ y „Cartas de la suerte“, y hasta llevaba tales cartas de protección sobre su persona, cosidas en el interior de la ropa. Un día, sintiendo su gran necesidad psíquica, buscó la manera de llegar a Cristo. Trató de orar pero no pudo. Por un lado sentía el gran deseo de venir a Cristo, pero por otra parte, Cristo y su palabra le resultaba en extremo repugnante. Esta situación lo llevó a buscar ayuda espiritual y en esa entrevista entregó todos sus libros de magia. De modo inmediato experimentó claramente alivio y tranquilidad para su condición psíquica.

Ej. 116. – Una mujer que asistía a la iglesia sufría de depresiones y durante un ataque se cortó las venas. Fue descubierta a tiempo por unos vecinos quienes llamaron al mé­dico que la pudo salvar con transfusiones de sangre. Después de este incidente, la mujer visitó a un amigo mío que le aconsejó consultar a un doctor psiquiatra creyente. Como el viaje que debía hacer para ver a este médico le resultaba difícil, pidió consejo a otro anciano de la iglesia. Lamentablemente, este creyente que ignoraba lo que estamos exponiendo en este relato, la mandó a un curandero mágico.

La mujer siguió el consejo y fue al curandero quien le dijo ante el asombro de la mujer: „Yo no puedo hacer nada en su caso; hay demasiadas personas orando por usted. Cuando sus amigos dejen de ejercer influencia por usted puede venir nuevamente, y entonces sí podré sanarla“. Esto me fue relatado por mi amigo, quien me contó que él y su esposa habían estado orando durante mucho tiempo por esta deprimida mujer.

Ej. 117. – Un ocultista quiso celebrar una gran reunión en un local público para efectuar experimentos de hipnotismo y sonambulismo. El pastor evangélico local, junto con algunos otros creyentes, asistieron a la reunión y oraron durante ella. Aquella noche, los experimentos del ocultista no tuvieron éxito. Finalmente, y mostrándose muy nervioso, el hombre explicó que había interferencias y contracorrientes que le impedían. Ordenó a los que habían producido esas interferencias que abandonaran el salón. Los creyentes se quedaron, pues habían pagado su entrada y la demostración de experimentos ocultos resultó infructuosa.

Ej. 118. – Un matrimonio creyente vivía en la casa de una mujer que practicaba este tenebroso arte. La sonámbula declaró, en cierta ocasión, que sabía cómo librarse de la gente sin que ellos se percatasen. En efecto, esta adivina llevaba a cabo experimentos mágicos por los cuales molestaba a las personas que aborrecía. Pero como aquella cristiana familia tenían sus vidas puestas completamente bajo la protección de Cristo, esta mujer estaba enfurecida porque no podían actuar contra ellas por medio de la magia negra.

Ej. 119. – Un ingeniero que padecía de parálisis fue tratado por un encantador mágico. Dos de sus hermanas creyentes oraron intensamente por la curación de su hermano. El hechicero no tuvo éxito con su tratamiento, afirmando: „Yo no puedo ayudarle, pues alguien está orando por usted“.

Estos ejemplos demuestran el hecho de que la oración genuina es más poderosa que la magia, y que las personas que intentan ser tratadas por medios ocultos son impedidas por la oración y la fe. La magia puede ser vencida o ale­jada con las armas espirituales de la Palabra de Dios.

4. La liberación por medio de Cristo

Por esta razón, los psiquiatras, psicoterapeutas y psicólogos no creyentes se hallan capacitados para el tratamiento de personas dominadas por la magia. La sujeción por la magia no es un caso para el médico ni para el psicólogo, sino que es un poder real denunciado por la Biblia, y lo más eficaz contra ello es la ayuda espiritual. La sanidad y la liberación en tales casos son posibles solamente por Cristo. Únicamente cuando la persona sometida desea de veras pertenecer a Cristo y se une a El por una fe viva acep­tándole como su Salvador personal, es cuando se hace po­sible una ayuda genuina y completa.

Ej. 120.Una obrera cristiana llamada M. S. conoció a una joven residente en una pensión evangélica, quien hacía algunos años había pactado con el diablo. La directora del hogar le dijo a la misionera que no podía con su pupila y tendría que despedirla. La misionera la invitó a su cuarto y juntas iniciaron la lucha. Su consejo e intercesión espiritual tuvo un completo éxito.

Ej. 121.– Un joven cortejaba a una señorita perteneciente a un nivel social superior. Como normalmente tenía poca esperanza de conseguirla, hizo un pacto de sangre con el diablo. Se cortó el dedo, escribió un contrato con su sangre, y dejó el pedazo de papel en una cueva, de acuerdo con las prescripciones de una magia de amor. Poco después de haberlo hecho empezó a sentir temor; quiso anular el contrato; fue a la cueva pero no pudo encontrar el escrito. La joven aceptó la propuesta de matrimonio y gozaron de una vida matrimonial feliz. Era una mujer excepcionalmente hermosa y, no obstante, dio a luz dos niños mellizos que nacieron terriblemente desfigurados. La madre murió durante el puerperio. El padre, que desde que había hecho ese pacto de sangre, no había experimentado paz, en su aflicción buscó ayuda espiritual. Hizo una confesión amplia, renunció todos los poderes de las tinieblas y entregó su vida a Cristo. Después de su conversión fue un vivo testimonio del poder de Cristo y un año y medio después de esta transformación pasó a la eternidad en paz con Dios.

Ej. 122.– Una joven se casó con un hombre que poseía el Sexto y el Séptimo Libros de Moisés. Durante su matri­monio, la joven padecía de un estado de ansiedad. Veía fantasmas y de noche a menudo sentía como si una fuerza invisible quisiera estrangularla. Su esposo era un tirano de mal genio que a menudo la maltrataba, le pedía perversida­des sexuales y cuando estaba esperando un niño, la obligó a provocar un aborto por medio de píldoras. Finalmente la mujer intentó poner fin a sus padecimientos ingiriendo una dosis excesiva de somníferos y amoníaco, pero la salvaron de la muerte. Luego vino en busca de ayuda espiritual y recibió la seguridad de la salvación.

Ej. 123.– Durante muchos años una mujer vivió en la casa de un encantador mágico. Durante la noche era a menu­do sobresaltada por extraños incidentes fantasmales. A me­nudo aparecía una figura oscura o veía víboras en su habita­ción. En su temor y aflicción psíquica vino en busca de ayuda espiritual y por fe entregó su vida a Cristo. Cada noche se ponía bajo la protección divina y desde entonces los fe­nómenos fantasmales desaparecieron por completo.

Ej. 124.– La esposa de un deán tenía disturbios emocionales, mostrando, además, diversas facultades mediumísticas; tenía alucinaciones visuales y acústicas. Una joven creyente vino para cuidar a la enferma y empezó a orar en favor de la mujer. Poco después tuvo la convicción de que la paciente no sufría sólo de disturbios emocionales sino que se encontraba dominada por un poder satánico. Un día, al sufrir la mujer otro ataque, la joven ordenó a los poderes de las tinieblas que se retiraran en el nombre de Jesús. De inmediato, la paciente se tranquilizó.

Ej. 125.– Una mujer cristiana intercedía en oración a favor de otra que sufría de aparente depresión nerviosa. Como resultado de ello se curó por completo y llegó a ser una persona normal y gozosa, pero desde ese momento, la mujer cristiana, que había orado, tenía de noche extrañas apariencias. Sentía que alguien, en su cuarto, la quería matar; todo su cuerpo temblaba y se hallaba terriblemente asustada. Al fin oró e increpó a los poderes de las tinieblas, orde­nándoles, en el nombre de Jesús, que se retiraran. Las fuerzas siniestras desaparecieron y en adelante no la volvieron a inquietar.

Ej. 126.– El renombrado hombre de Dios, Alfredo Zeller, fundador de las Instituciones Maennedorfer, fue consultado en cierta ocasión por una mujer que dijo que todas las noches su criatura era molestada y gritaba de un modo terrible, aconteciendo todo esto de las doce hasta la una exactamente. Zeller interrogó a la mujer sobre el cuidado del bebé; si no tenía hambre, sed o frío o padecía trastornos digestivos, etc. No podía compartir la convicción de la mujer de que el mal era causado por persecución mágica. Como esta madre insistía en ello, finalmente fue a su casa y oró por el niño imponiéndole las manos. Mientras Alfred Zeller oraba, la puerta se abrió y entró un hombre morocho, corpulento, con una mirada colérica. Sin ni siquiera saludar preguntó: ¿Qué pasa aquí?“ Zeller miró al intruso y recibió una malévola mirada del siniestro visitante. Zeller elevó una secreta oración y clavó a su vez su penetrante mirada en el hombre. Tuvo lugar un duelo espiritual. Ambos hombres no apartaban su miradas uno del otro. El hombre de Dios repetía interiormente: „Jesús es victorioso“. El hombre apartó por fin sus ojos de Zeller. Este obtuvo la victoria al invo­car a Jesucristo. El intruso, que era un vecino del pueblo, se retiró apresuradamente y pocas semanas más tarde corrióla noticia por el pueblo de que se había suicidado arroján­dose al lago.

Todos estos ejemplos de cura de almas demuestran que Cristo vence completamente los efectos de la magia. „Si el Hijo os libertare, seréis completamente libres“. „Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo“ (la Juan 3:8). „Cristo nos ha librado de la potestad de las tinieblas“ (Colosenses 1:13). Cómo se efectúa esta liberación puede ser explicado brevemente. La persona que únicamente busca la liberación de sus molestias psíquicas, sin venir a Cristo, no experimenta ayuda decisiva. El dominio mágico no es una enfermedad, como suponen la mayoría de los psiquiatras, sino que es la influencia de poderes demoníacos. Muchos psiquiatras creyentes comparten esta opinión. Para reconocer estos hechos es necesario que el Espíritu de Dios haya abierto nuestros ojos. Una preparación médica o teológica no es en sí suficiente. En el proceso de la liberación es aconsejable una confesión general, y voluntaria. Jamás tuve conocimiento de una persona en tales condiciones que experimentara alivio sin una confesión previa. Es necesaria una oración de renuncia a los poderes de las tinieblas. En ciertos casos, el asesor espiritual debe increpar a los poderes malignos en el nombre de Cristo. La ayuda de un pequeño círculo de oración es de gran importancia. Aun hoy día hay cristianos que ayunan para intensificar su intercesión. Hay base bíblica para hacerlo (Mateo 17:21). La persona libe­rada ha de ser fiel en el uso de los medios de gracia (Hechos 2:42). La doctrina, la comunión, el partimiento del pan y la oración. La victoria final es de nuestro Señor Jesucristo.

 

III.  EL ESPIRITISMO

I.    FENOMENOS PSIQUICOS
II.   FENOMENOS FISICOS
III   FENOMENOS MAGICO-ESPIRITISTAS
IV.   FENOMENOS METAFISICOS
V.    FENOMENOS DEL CULTO OCULTISTA
VI.  JUICIOS SOBRE LOS FENOMENOS ESPIRITISTAS

 
El espiritismo

El espiritismo ha llegado a ser una amenaza para la iglesia y el mensaje cristiano. La obra de ayuda espiritual revela cuántas personas que se llaman cristianas han quedado desconcertadas ante el espiritismo.

Es de urgente necesidad en la obra evangélica suministrar información sobre estos temas, ya que en todos los pueblos existen círculos espiritistas. Un experto en la materia de gran renombre científico, afirmó en cierta ocasión que en una sola ciudad de Suiza existían 400 centros espiritistas y 200 en otra ciudad. Más aún: el espiritismo tiene, según cálculos estadísticos mundiales, alrededor de setenta millones de adeptos. La esencia del espiritismo me ha sido revelada personalmente por medio de numerosas entrevistas de ayuda espiritual con distintos individuos, lo que me ha permitido tener una aterradora visión de este movimiento anticristiano.

En mi archivo de casos de ocultismo, recopilados por espacio de muchos años, el cual sobrepasa ya los 3.000 casos, hay muchos ejemplos que me permiten juzgar sobre el tema. El aspecto científico del espiritismo está expuesto en mi libro „Ocultismo y Cura de Almas“, donde son presentados 137 ejemplos científicamente investigados. La crítica, en cuanto al uso de la palabra „caso“ en relación con estas in­vestigaciones, puede ser justa, pero el español, como el alemán, o el inglés, carecen de otra palabra más adecuada que los sinónimos „caso“ o „ejemplo“. Pero es algo más. Yo no puedo considerar a una persona afectada por problemas de esta índole como un „caso“, aunque tengamos que recurrir a tal expresión inadecuada. Se trata de personas por las que Cristo murió y que me han afectado profundamente al reve­larme su necesidad espiritual.

La palabra espiritismo viene del latín „spiritus“. Este movimiento representa la tentativa de comunicar con los muertos. Históricamente, el espiritismo se remonta a miles de años atrás. Tenemos testimonios de ello en el Antiguo Testamento (1. Samuel 28; Deuteronomio 18:11). También hallamos referencias al espiritismo en la historia de la Iglesia Cristiana, mayormente en la obra misionera. La razón es que las religiones no cristianas tienen una fuerte orientación espiritista. Sin embargo, si el espiritismo fuera sólo cuestión de religiones paganas no tendrían tanta necesidad de conocer estas cosas los obreros evangélicos de Europa o América; pero el caso es que en los países llamados cristianos hay tal variedad de grupos ocultistas y de formas de practicar las artes ocultas, así como tantas dolencias físicas derivadas de ello, que es de urgente necesidad una aclaración y com­prensión de este problema en la obra evangelística.

Durante mis treinta años como predicador del Evangelio, he encontrado en la cura de almas alrededor de dieciséis clases diferentes de prácticas espiritistas que pueden a su vez ser catalogadas en cinco grupos principales, como puede verse en el índice del libro.

Daremos un ejemplo de cada grupo, que será brevemente expuesto. Evitaremos extensa explicación científica, pues el mismo tema ya ha sido tratado en mi libro „Ocultismo y Cura de Almas“. Finalmente expondré mi opinión sobre tales fenómenos.

En esencia, este capítulo es solamente una breve expo­sición de hechos que ayudarán al lector a formar su propia opinión. Al dar estos ejemplos mi objetivo principal no es tanto establecer una teoría explicativa del espiritismo como arrojar luz sobre el problema, en vistas a la necesidad de aconsejar a los creyentes sobre tales temas. 

I. FENÓMENOS PSÍQUICOS

Al anunciarles el Evangelio, el obrero cristiano a menudo advierte que las personas muestran una repentina ten­dencia a hablar de sus experiencias espirituales, como sueños cumplidos, apariciones, visiones, etc. Estas declaraciones deben ser tratadas siempre con la mayor cautela. Indudablemente, el Espíritu Santo puede valerse aún hoy día de medios sobrenaturales para traer las almas a Cristo, pero las experiencias genuinas en esta materia son siempre evidenciadas por la modestia espiritual. La persona que pretende causar sensación o mostrar con ello su espiritualidad, lo que hace es poner en evidencia su falta de espiritualidad. Al observar los hechos nos es dado comprobar que tales expe­riencias espirituales son ficticias en su gran mayoría. El porcentaje que yo he obtenido es por lo menos de nueve casos ilusorios o satánicos por uno que pueda atribuirse al Espíritu de Dios. Vivimos en un mundo que se ha apartado de Dios y nos hallamos sin duda en la época más próxima a la revelación del Anticristo. La advertencia del apóstol Pablo se está cumpliendo ante nuestro ojos: „El mismo Satanás se disfraza de ángel de luz; así que no es extraño que sus ministros se disfracen como ministros de justicia“ (2.a Corintios 11:14). En el campo del espiritismo, la verdad y actualidad de esta advertencia es claramente evidente.

Ej. 127. – Un estudiante de teología vino a mi consulta y pidió que le aclarara una extraña aparición. Contó que repetidas veces había tenido de noches una visión de Cristo. Pero durante estas visiones nocturnas siempre experimentaba sentimientos de intranquilidad. En lugar de gozo, sentía miedo. Expliqué a este estudiante que en principio estas vi­siones de Cristo son posibles pero que la mayoría de tales apariciones provienen de diversas causas, por ejemplo: pueden ser manifestaciones de una vivida imaginación piadosa. En el campo de la psicología es un hecho comprobado que los eidéticos pueden observar sus imágenes interiores como un cuadro óptico exterior. Existen varias formas de alucinación catalogadas por la ciencia psiquiátrica. Con referencia a este caso, observamos en la Biblia que las visiones espirituales han producido un sentimiento de culpabilidad en la persona privilegiada. Este sentimiento de humillación es en­teramente diferente del sentimiento de miedo. El estudiante comprendía esta diferencia y manifestó que no le invadía un sentimiento de culpabilidad sino solamente de un gran temor durante estas apariciones. Inmediatamente le pregunté si él o sus parientes se habían ocupado en prácticas de ocultismo. Admitió que su madre y su abuela eran espiritistas y practicaban el arte de consultar a los espíritus mediante el cristal deslizante que señala las letras del alfabeto. Con esta acla­ración comprendí la naturaleza de las supuestas visiones de Cristo. No era un fenómeno espiritual, sino espiritista.

Ej. 128. – El bisabuelo de cierta familia era un activo espiritista. Durante muchos años practicaba el movimiento de mesas, pensando poder de esta manera comunicarse con los muertos. Llevó a cabo esta práctica con tal intensidad, que se le presentaron disturbios de orden psíquico. Los efectos de esta práctica espiritista se manifestaron intensamente en sus descendientes. El hijo mayor se suicidó, el segundo hijo padecía de manía persecutoria, la hija mayor terminó sus días en un manicomio, la segunda hija sufría del mal de Parkinson. En la línea de los nietos, el panorama era muy semejante. Uno de los nietos era esquizofrénico, una nieta sufre de debilidad del sistema nervioso y es hipersensible; tiene pronunciados complejos de inferioridad. Otra nieta lleva una vida desordenada y es madre de un niño ilegítimo. El primer nieto de esta descendencia es psicópata y delincuente.

Desde un punto de vista científico, este ejemplo puede ser juzgado de diferentes modos. Al psiquiatra le interesará saber si las prácticas espiritísticas fueron realmente la causa de la aparición de desórdenes mentales y emocionales, o si hasta ese momento no habría existido una predisposición latente que había sido activada, o por lo menos fomentada, por las prácticas espiritísticas.

El parapsicólogo explicará el movimiento de mesas como automatismo psíquico; como una activación de fuerzas subconscientes.

Al asesor espiritual le interesa mayormente la relación de los desórdenes psíquicos con las prácticas ocultas.

Ej. 129. – Una mujer joven vino en busca de ayuda espiritual. Se quejaba de diversos malestares psíquicos. Se sentía cansada de la vida y sufría de depresiones. A menudo le sobrevenían terribles ataques de ira. Su matrimonio fue entorpecido por la frigidez sexual. En su hogar observaba fantasmas objetivos. Primeramente su esposo veía figuras extrañas, pero al principio no quiso decir nada a su esposa para no afligirla. Posteriormente, ella también observaba como seres mutilados que se aparecían en su casa por la noche. Durante mi entrevista tomé nota de las anteriores enfermedades de esta mujer. Luego le pedí me dijera de qué enfermedades habían sufrido sus familiares consanguíneos y sus ascendientes pero ella era única en relación con estas anormalidades. En respuesta a mi pregunta sobre prácticas de ocultismo, quedó pensando durante un largo rato tras el cual narró el siguiente episodio:

Cuando era jovencita había sido miembro de un círculo de niñas protestantes y me contó que, como entretenimiento, la esposa del pastor, que presidía el círculo femenino, solía practicar el movimiento de mesa ante las niñas. Siempre empezaban con la pregunta: „Espíritu, ¿estás allí?“ Un golpe significaba „sí“, dos golpes, „no“. Cuando el espíritu tenía voluntad de contestar, se iniciaba un juego de preguntas y respuestas en el cual participaban todas las jóvenes y también la esposa del pastor. Esta practicó el movimiento de mesa durante largos años hasta que al fin quedó paralizada por un derrame cerebral. La mujer que me contó esta historia, recordaba que ninguna de las niñas visitaba a la enferma por el miedo que les producía el rostro tan horriblemente desfigurado que tenía a consecuencia del ataque.

Desde el punto de vista científico, este caso es análogo al ejemplo 128.

En cuanto al ataque de hemiplejía quiero hacer notar que de una estadística de más de 3.000 casos, nos muestra que la hemiplejia, suicidios, accidentes fatales y demencia, son a menudo observados entre los practicantes de ocultismo.

Ej. 130. – El dueño de una granja me contó que su suegra tenía el don de la precognición. Por medio del movimiento del cristal deslizante podía predecir cualquier suceso futuro. Durante la guerra sorprendió a su familia con la siguiente noticia: „Humberto va a morir en Kurland de un accidente aéreo“. Humberto era un pariente. Seis meses después murió ese joven, en aquella localidad, de un accidente de aviación.

Esta mujer consultaba por el cristal deslizante toda decisión de alguna importancia.

Para el científico, el tema de la precognición es un gran problema. En Ocultismo y Cura de Almas he expuesto las treinta teorías más difundidas. Ocasionalmente, otra teoría más es presentada en la literatura parapsicológica moderna. En el campo intelectual de la magia se habla del alma mundo astral. Detrás de este concepto está la idea de la existencia de un mundo exterior, en el cual todos los sucesos externos tiene su equivalencia interior. Al alma-mundo se la supone fuera de nuestros conceptos de espacio y tiempo. El espacio y el tiempo presente, pasado y futuro están todos en un mismo nivel. Aquí domina el sincronismo. Quien pueda poner su alma en con­tacto con este mundo-alma puede ver lo distante en espacio y tiempo sobre un solo nivel de proyección. La unión mística con el alma-mundo promueve a la persona así dispuesta a una condición de más profunda inteligencia donde son traspasados los límites de espacio y tiempo.

Por más deslumbrante que parezca esta hipótesis, care­cemos hasta ahora de una prueba contundente de la existen­cia de un alma-mundo neutral; aunque se haya llegado a los conceptos universales del Logos de Juan 1; de la sabiduría cósmica de Proverbios 8:12 y todos creemos en la omnipresencia y omnipotencia de Dios: Pero aquí no se trata de un ser personal y soberano, sino de una fuerza neutral. En el Nuevo Testamento encontramos la profecía producida por el Espíritu Santo (Hechos 21:10), pero también la adivinación demoníaca (Hechos 16:16).

Ej. 131. – Una campesina sintió un dolor en el antebrazo derecho, que fue tratado al principio como reumatismo, pero cierto día la mujer hizo el interesante descubrimiento que el dolor cedía repentinamente cuando escribía cartas. En los días en que el dolor se intensificaba, lo aliviaba siempre tomando un lápiz y escribiendo. Después de un tiempo descubrió que se había desarrollado en ella una especie de compulsión a la escritura. Hacía notas que no podría ni querría escribir como producto de su mente consciente. Cuando leyó sus escritos hechos en la inconsciencia, comprobó que eran tratados religiosos. Llevó estos artículos bíblicos a su pastor a fin de que los examinase y él, a su vez se mostró sorprendido en gran manera ante el despliegue intelectual de la mujer. Lo que en principio había sido un juego inofensivo, se había transformado en un hábito definido de escritura automática.

Cierto día apareció en sus anotaciones un espíritu llamado Félix, quien se presentó con las siguientes palabras: „En el nombre del Señor Jesús, nuestro bendito y ensalzado Señor y Salvador“. Luego dijo a la mujer que había sido elegida por Dios para recibir revelaciones especiales. Desde ese momento, su misión sería bendecir a la humanidad como profetisa.

Esta humilde granjera se había transformado en una médium espiritista escritora.

El parapsicólogo verá en este ejemplo un caso de automatismo psíquico, una nueva conciencia de contenido subconsciente. Sin duda no necesitamos considerarlo una revelación del reino de los muertos o de demonismo. Si esta campesina se consideraba además una profetisa estaba siendo víctima de orgullo espiritual, y engañaría a otras personas. En este sentido sería un caso de demonismo no directo, sino indirecto.

Ej. 132. – Un pastor protestante tomó parte en una sesión espiritista para investigar la causa de los fenómenos hipnóticos. El médium cayó en trance y empezó a hablar, como instrumento – según dijo – del apóstol Pablo. El pastor siguió el sermón del supuesto apóstol con la mayor atención, quedando muy desilusionado de su contenido. El pretendido sermón de Pablo nada tenía que ver con sus epístolas del Nuevo Testamento. Parecía más bien ser producto del subconsciente del médium, pues consistía en unos pocos aforismos morales con un barniz cristiano. El pastor no quedó convencido sino de que había estado presenciando un fraude inconsciente.

El filósofo Wundt dijo acerca de tales „revelaciones del otro mundo“: „Las grandes mentes deben haberse entontecido al pasar a la eternidad, ya que hablan sólo de temas tan pobres y triviales al ser citados por los mediums“. Con esta afirmación, Wundt quiso expresar, en tono irónico, que consideraba los discursos de las grandes mentalidades invo­cadas como producto de los mediums. Una persona con mente espiritual comprende que el apóstol Pablo jamás acu­diría a la cita de un médium ya que ello está condenado por la palabra de Dios.

Ej. 133. – En cierta ocasión se asignó a un médium la tarea de invocar y materializar el espíritu del difunto poeta Uhland. Durante la sesión apareció un fantasma blanco. El auditorio exigió un poema como prueba de la identidad del fantasma. En lugar de recitar una poesía el fantasma sacó una hoja de papel de un maletín cerrado, sin abrirlo, escribió sobre él unos versos y desapareció. La página se conserva todavía. Los conocedores de Uhland buscaron ávidamente esta poesía pero no pudieron hallarla. El examen de un grafólogo resultó ser sensacional, pues confirmó que la escritura del fantasma era la letra de Uhland. Más tarde, en Berlín se sostuvo un juicio sobre la pertenencia de la página. El tribunal falló en favor del médium quien es aún el poseedor de aquella hoja. Tal es el caso, como me fue narrado por un conocido del médium.

Científicamente examinado no hay ninguna necesidad de alegar una real aparición de Uhland. La presencia de fantasmas es explicada hoy por la psicología profunda, aunque tal explicación no convenza a muchos. La expondremos brevemente: el médium irradia energía, la cual transforma en materia. De acuerdo con los descubrimientos nucleares sabemos que esta transformación es posible. La materia no es más que energía comprimida según la ecuación de Einstein E-M = C.2. Sabemos que cuando a un tubo de rayos X se le aplica un alto voltaje se desarrollan en el cátodo partículas y antipartículas. He aquí el proceso por el cual la energía, es decir, las ondas electromagnéticas, se transforman en materia. El próximo proceso mediumístico es la conformación de esta materia plástica, según la idea que el médium tiene del ser en cuestión, y finalmente su actuación, de acuerdo con los mandatos del subconsciente del médium. Según esta explicación de la psicología profunda no hay necesidad de molestar a los muertos. El poder subconsciente de la mente humana es suficiente para realizar el fenómeno de la materialización. Pero esta teoría racionalista no es aplicable a todos los fenómenos espiritistas. El problema no es tan simple como estos filósofos pretenden. No es el momento de extendemos en consideraciones científicas sobre este tema. Como asesor espiritual he observado muchos síntomas de doble personalidad en las materializaciones que me han sido referidas por mis consultantes. En algunos casos, tanto en el médium como en los participantes, se observa una desintegración de la personalidad. Pero lo mejor comprobado en todos los casos de participación en sesiones espiritistas, es la subsiguiente inmunización y oposición al Espíritu Santo y a todo lo divino. Las prácticas espiritistas embotan la personalidad en contra del poder que fluye de la Palabra de Dios.

Ej. 134. – Un hombre afirmó poseer la habilidad clarividente en la búsqueda de soldados perdidos. Una mujer que tenía dos hijos desaparecidos en el frente de Rusia, tomó dos fotos de ambos y visitó al clarividente. Primeramente le entregó una foto. El hombre se concentró sobre ella, se puso en trance y manifestó a la mujer: „No puedo entrar en contacto con este hijo. Probablemente no vive ya“. Luego, para probarle, la mujer le mostró la fotografía del segundo hijo quien había sido dado ya por muerto en batalla por su jefe de escuadrón en 1943 y le dijo: „Sí, a éste puedo verlo; está en un gran edificio de piedra, al sudeste de Moscú“. La mujer no creyó las afirmaciones del clarividente, ya que su hijo estaba en la lista de muertos desde 1943 y no había dado señales de vida. Su sorpresa fue muy grande cuando a principios de 1954 este hijo que suponía muerto, retornó al hogar. También resultaron correctos los datos de su localización, pues durante años, este joven había estado internado no en un campo con barracones de madera, sino en un edificio blanco de piedra. Este clarividente tenía la habilidad de concentrarse sobre algún objeto personal perteneciente a la persona desaparecida y si vivía, podía saber dónde se hallaba.

Parapsicológicamente observamos dos fenómenos paralelos: el clarividente tenía la facultad psicométrica, es decir, de tomar un objeto de la persona perdida y desde ese punto empezar la búsqueda, y en segundo lugar la de enviar su alma a grandes distancias. Esta facultad de la excursión del alma es observada entre los lapones de Escandinavia y también entre los tibetanos. En Alemania algunos rosacruces declaran poseer y hacer uso de esta habilidad. Los espiritistas afirman que hay personas que pueden separar su cuerpo astral de su cuerpo físico y comisionarle para tareas específicas.

Con esto damos por terminado ese breve examen de los principales fenómenos del espiritismo. Nos horroriza la tenebrosa mezcolanza de aberración humana con fuerzas demoníacas que descubrimos en estos casos. ¡Qué contraste con la Palabra de Dios que nos exhorta: „Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas y con toda tu mente!“. Es decir, que todas las tareas de nuestra vida, todas las energías de nuestra alma, han de ser dirigidas al servicio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 

II. FENOMENOS FISICOS

Después de haber tratado de la mayoría de los fenómenos espiritísticos subjetivos, nos ocuparemos a continuación en analizar las manifestaciones psíquicas exteriores. La telequinesia, levitación y transportes, en cuyos fenómenos las leyes físicas son violadas de una manera incomprensible. Al hablar del de telequinesis se entiende que algo es puesto en movimiento a distancia sin causa visible. El vocablo está compuesto por dos palabras griegas, „telos“ y „kinein“. „Levitatis“ viene del latín y significa privación de peso o de gravedad. En términos espiritistas, esta expresión significa un flotar en el aire de objetos o personas. La palabra „transportar“, del latín „apportare“, significa el transporte y desaparición de objetos por puertas o recintos cerrados. A este grupo también pertenece el fenómeno de penetración de la materia. En los ejemplos que referimos a continuación aparecen tan extraños sucesos.

Ej. 135. – En una aldea rodeada de montañas, una casa acosada por fantasmas había provocado la consternación de sus habitantes. En el interior de la granja, se observaban objetos que volaban por el aire como si fueran arrojados por una mano invisible. Los muebles de las habitaciones se trasladaban por sí mismos. La casa fantasmal fue examinada por el clérigo de la localidad, por el alcalde, por la policía, y por muchos curiosos, pero sin encontrar explicación alguna. Lo único que podía comprobarse es que estos fenómenos telequinéricos sucedían únicamente al estar presente un muchacho de unos catorce años de edad. Así fue como un maestro observó que un macizo ropero de roble se movió hasta una distancia de casi dos metros por la habitación al estar parado allí el muchacho.

Ej. 136. – En una granja de un valle alpino ocurrieron diversos fenómenos fantasmales. Comenzó con ruidos de golpes y de rasguños. Luego volaban objetos por la habitación sin causa visible alguna. Lo singular era que estos objetos voladores eran a veces arrojados en forma perfecta­mente rectangular, lo cual no puede ser ejecutado por ningún poder humano. El fenómeno se tomó aún más complicado al aparecer y desaparecer objetos de habitaciones y recipientes cerrados. Se despertó tal interés en buscar la causa de estos misterios, que se constituyó un comité con el propósito de indagarla, formado por un profesor, un ingeniero electricista y un filólogo familiarizado con fenómenos parapsicológicos. Lo primero que observó el comité fue que uno de los hijos de aquel hogar, de unos 14 años de edad, era un poderoso médium. Ejecutó asombrosas proezas telequinéticas en presencia del grupo formado por los tres investigadores. La más notable de todas fue la de levantar su propia cama. Este fenómeno de gravitación fue repetido muchas veces. La cama se levantó incluso cuando los tres hombres trata­ron de impedirlo con todas sus fuerzas.

Ej. 137. – Una campesina que se dedicaba al comercio sufrió el robo de su vajilla de plata, cayendo la sospecha sobre una sirvienta joven de muy mala reputación. La mujer buscó la ayuda de un espiritista de extraordinarias facultades. Este hombre era un conocido clarividente y médium, con habilidad de materialización y desmaterialización. El espiritista fue con la mujer al patio de la casa y allí se puso en trance. Repentinamente, se oyó un ruido extraño sobre el techo de la casa. La vajilla de la casa cayó del techo y fue a parar sobre un montón de estiércol. La mujer no pudo dar cuenta de cómo había ocurrido aquello.

Es fácil en este caso hallar una explicación natural. Alguien podía haber arrojado la vajilla desde el tejado. Aunque la sirvienta ya había sido despedida, podría haber devuelto los artículos robados (pues el robo la complicaba demasiado), encargando a otra persona la devolución anónima en la forma descrita. No es tan sencillo el siguiente ejemplo, atestiguado por personas muy responsables.

Ej. 138. – Este caso, que causó gran revuelo, lo pude examinar detenidamente interrogando a diversas personas, pues fue investigado por profesores universitarios, por la policía, por agentes del Departamento Criminal del Juzgado, por un ministro católico y otro protestante y por varios cu­riosos. Dentro de un período de seis semanas, 135 objetos volaron por las habitaciones de esta casa, de una manera inexplicable. Todos los sucesos fueron debidamente registrados. Una bola de cristal entró volando en la cocina donde se hallaban sentados el sacerdote católico y otros dos hombres, a pesar de que las puertas y ventanas estaban cerradas. La bola cayó a los pies del sacerdote quien la levantó. Estaba caliente pero no le quemó hasta el punto de dañarle. Había pintada en la bola una figura de María Einsiedel, una imagen que es objeto de peregrinaje católico en Suiza. La dueña de la casa explicó: „Esta bola de vidrio estaba sobre un mueble en la sala“. Al investigar, comprobaron que había desaparecido de dicho mueble.

Al analizar este caso observé dos hechos que a menudo se repiten. Los objetos voladores siempre aparecían en relación con un joven médium; y además en esta misma casa se había practicado la magia. Mi primera pregunta a la dueña fue: „¿Usted o sus ascendientes practicaron alguna vez la magia o el espiritismo?“ Respondió afirmativamente, explicándome que su padre había curado animales y sanado a personas mediante ensalmos. De acuerdo con mi experiencia estos misterios espontáneos se observan únicamente en relación con algún médium y en casas donde han sido practicadas las artes ocultas. En los muchos casos de fantasmas que he tenido oportunidad de analizar, jamás encontré violada esta regla. 

III. FENOMENOS MAGICO-ESPIRITISTAS

Al examinar los ejemplos expuestos, especialmente los de materialización, telequinesis, etc. y transferencias mágicas, es fácil que algunos lectores se sientan preocupados, diciendo: „Si estas cosas son posibles, entonces, una persona con instintos criminales que posea un fuerte poder mágico, puede causar grandes daños“. Cierto. Repetidas veces durante mi ministerio espiritual he observado casos terribles en este campo. Un círculo espiritista de 20 miembros que trabajaba con la magia negra me pareció el más siniestro. Efectuaban experimentos con el fin de causar daños físicos o psíquicos a las personas con quienes no simpatizaban. Tanto es así, que un fuerte médium perteneciente a esta círculo designó a un clérigo para tal fin, afirmando que lo eliminarían produciéndole una enfermedad. Finalmente este caballero sufrió un decaimiento nervioso y continúa enfermo e imposibilitado de trabajar hace ya varios meses. Los siguientes ejemplos darán más luz sobre estas terribles realidades.

Ej. 139. – Una mujer joven manifestó que por muchos años vivía atemorizada por una aparición nocturna fantasmal. Generalmente, entre las doce de la noche y la una de la madrugada, observaba una vecina en su dormitorio. La mujer siempre se despertaba ante la aparición, la cual la dejaba terriblemente asustada. Este fantasma no era ningún sueño sino una viva realidad. En la aldea dicha vecina tenía reputación de ser una mujer mala a la vez que trabajaba con la magia negra, atormentando a las personas. Después de la muerte de esta maga desaparecieron las apariciones de trasgos.

Ej. 140. – Un agricultor, joven y fuerte experimentaba durante la noche la sensación de ser aporreado; recibía latigazos hasta perder sangre, sin lograr observar a nadie. Todo el vecindario lo vio una y otra vez lleno de moretones azules y rojos.

Ej. 141. – Una mujer vino al consultorio espiritual quejándose de que era molestada por las noches. Un gato negro entraba en su habitación, la rasguñaba y la mordía. Le interrogué en lo referente a desórdenes circulatorios, eczemas y trastornos seniles, pero no tenía nada. Me contó que una de las mordeduras de gato le había durado catorce días. En cierta ocasión su pie, en vez de mostrar los habituales rasguños y mordeduras, presentaba un número tres, en rojo, dando la impresión como si hubiera sido tatuado con una aguja fina.

Al encontrarnos con un caso así debemos eliminar, en primer lugar, todas las posibilidades psíquicas. Conocemos varias enfermedades mentales que producen ideas como las descritas. Por ejemplo, muchos esquizofrénicos afirman estar bajo alguna persecución mágica. En realidad, ello es sólo un síntoma en el curso de dicha enfermedad psíquica. Pero en el campo de la magia espiritística existe también el fenómeno genuino. Tengo a mi disposición una extensa colección de ejemplos de primera mano dignos de consideración. En la mayoría de los casos, la explicación psiquiátrica de un agudo histerismo, disturbios onerogénicos o dermografismo causado psicogénitamente no es suficiente (Significa que tales marcas de mordeduras amoratadas, o llagas visibles, no pueden ser producidas internamente por efectos mentales. De este modo han sido explicados por la ciencia médica las llagas de Cristo reproducidas de un modo incuestionable en ciertos místicos. Pero el caso es diferente, pues en aquellos casos suele haber mediado una larga concentración mental, sobre tales figuras en algún crucifijo, etc., mientras que en los casos atribuibles a la magia no ha existido ninguna larga concentración, sino una aparición súbita de las marcas, tras la impresión inesperada de la nefasta aparición.)

El principal argumento en contra de estas explicaciones psiquiátricas radica en el hecho de que estas extrañas molestias cesan en cuanto la víctima entrega su vida a Cristo y se coloca bajo la protección de su muerte redentora.

En mi folleto Jesús vive he analizado tales casos. Observo desde el punto de vista de la parapsicología, que la persecución mágica parece un fenómeno mediumístico perteneciente a la esfera de las materializaciones. Así como los mediums superdotados irradian energías con la cual materializan fantasmas humanos, también podrían transformar la energía irradiada en fantasmas de animales. He recopilado muchos casos de materialización de perros, gatos, sapos, víboras o de cuerpos humanos con cabezas de animal. La siguiente observación parece probar este supuesto. En los centros espiritistas está aceptado que todo atentado efectuado sobre un fantasma, repercute sobre el médium. Es también significativo que todo daño infligido sobre un fantasma animal repercute sobre el mago que lo originó. Esto justifica el supuesto de que los casos de persecución mágica son fenómenos de materialización. Numerosos casos de defensa contra la magia se basan sobre este hecho. Si la víctima consigue dañar al fantasma que lo está molestando, ha ganado la batalla. Vemos por lo tanto que hay una magia espiritística ofensiva y defensiva basada sobre las materializaciones. Daremos a continuación un ejemplo.

Ej. 142. – En una zona donde con frecuencia se practicaba la magia negra, se me narró el siguiente caso: Al nacer un niño, un gran gato negro rondaba por la casa. El animal acudía con tanta persistencia que era imposible alejarlo. Por fin alguien le arrojó un hacha, hiriéndolo en la pata. Al día siguiente una anciana del vecindario que practicaba la magia negra apareció con un pie vendado. Unos días después de lo sucedido se vengó. Visitó a la madre del recién nacido y mascullando unas palabras palmeó la cabecita del niño, quien desde ese momento lloró sin cesar, no pudiendo ser tranquilizado. Más adelante el niño sufrió de una‘ notoria debilidad de memoria.

En mi archivo tengo unos 30 casos de gatos cuya aparición es siempre atribuible a personas especializadas en producir apariciones fantasmales en casas y establos. Todas éstas son cosas de las cuales poco o nada se sabe en nuestras universidades a causa del racionalismo prevaleciente en dichos centros. El vulgo está mucho mejor informado en cuanto a las posibilidades de la magia que nuestros graduados universitarios, quienes se contentan en atribuir todo ello a supersticiones, mentiras o ilusión mental.

Sin embargo, para el consejero cristiano, lo más importante es que la persona así atormentada ponga su vida bajo la protección de Cristo. Esta es la única ayuda posible y efectiva para tales casos. Las armas de nuestra milicia son espirituales y no carnales, según dice el apóstol.

Proseguiremos ahora con otra forma de espiritismo cuya explicación e interpretación es todavía más difícil que los fenómenos anteriormente expuestos.

IV. FENOMENOS METAFISICOS

En esta división analizaremos una parte del fenómeno de las apariciones y fantasmas objetivos en conexión con el espiritismo. El fenómeno de las apariciones ofrece muchas fases. Hay en ello, como en todas las manifestaciones ocultas, fenómenos genuinos y artificiales. A la forma artificial pertenece la proyección exterior de la persona eidética. Naturalmente, todas las alucinaciones unidas a visiones de apariciones se encuadran en este grupo, y más aún, también se encuadran las visiones de apariciones como resultado de la facultad de clarividencia.

Los fenómenos de aparición genuina son, por lo general, casos que han sido objetivamente confirmados a través de varias generaciones. Un ejemplo de esta clase aclarará lo dicho.

Ej. 143. – Un graduado universitario, : hijo de un pastor protestante, me narró la siguiente experiencia de la casa de sus padres. El padre había sido trasladado a un pequeño pueblo. Después de mudarse a la nueva rectoría, cierta noche la familia vio apariciones de fantasmas. Oyeron pasos de ida y vuelta desde el sótano hasta el altillo y también desde el zaguán hasta una habitación. Al principio creían que se trataba de un ladrón, y en cierta ocasión llamaron a la policía. Además, de repente, se encendían todas las luces de la casa, así como también el gas. Las investigaciones más minuciosas no trajeron evidencia alguna respecto a la causa de estos incidentes fantasmales. Cuando los hijos mayores de la rectoría eran ya estudiantes universitarios idearon un plan espiritista para entrar en contacto con este perturbador de la tranquilidad nocturna. Cierta noche tomaron asiento alrededor de una mesita formando con sus padres una cadena con las manos y trataron de invitar al fantasma a manifestarse por medio de movimientos de la mesa. Primeramente preguntaron: „¿Eres un espíritu que no puedes hallar descanso?“ La pregunta fue contestada por fuertes golpes sobre la mesa. A esto sucedió un interesante juego de preguntas y respuestas. El invisible, con quien habían entrado en contacto, manifestó ser un sacerdote católico que había vivido en aquella casa 200 años atrás. Había asesinado a su ama de llaves y la había enterrado en el subsuelo. Desde entonces él seguía rondando por el lugar de su crimen. Tras la pregunta sobre cuál era la habitación donde había cometido el crimen, comenzó un extraño fenómeno. La mesa se deslizó hasta la puerta, golpeándola tan fuertemente que se astilló. Al abrirla uno de los jóvenes, la mesa pasó zumbando hasta el cuarto adyacente, deslizándose hasta una esquina y golpeando una cama de roble. El impacto dejó sobre ella marcas profundas que nunca desaparecieron. En respuesta a la pregunta de si podían hacer algo en su favor, respondió: „Sí: orar“. Después que la esposa del pastor oró por el intranquilo espíritu, la casa de nuestro relato gozó de paz por algunos años. Uno de los hijos, el doctor X, quien me narró el episodio, me dijo que había hecho investigaciones descubriendo que, efectivamente, 200 años atrás, la casa había sido habitada por un sacerdote católico, y el fenómeno del fantasma había sido observada a través de muchas generaciones. Cuando la familia del pastor se trasladó, mantuvieron en secreto sus experiencias sobre la casa para no inquietar a las familias que a continuación la ocuparían. Es interesante notar el hecho de que después de la partida de la familia de este rector luterano los fenómenos continuaron con los sucesores.

Hay varias formas de interpretar el fenómeno de las apariciones. Martensen Larsen afirma que el ser humano impregna espiritualmente su hogar. Esta impregnación, actuando como residuo psíquico, continúa viviendo independientemente. El profesor Gatterer cree que el hombre no deja solamente su cuerpo material sino también una larva espiritual. El profesor Bender admite únicamente que la persona al terminar su existencia, produce un remolino. Los espiritistas enseñan que el hombre no solamente deja su cuerpo en la tierra sino también un complejo espiritual que mantiene una existencia independiente en el mundo astral y se desintegra a veces después de largos siglos. Este complejo espiritual causa el fenómeno de apariciones y de fantasmas. Entre los filósofos religiosos del cristianismo ha surgido la idea de que no debemos imaginarnos el reino de los muertos tanto como un lugar como una condición o estado. Hay momentos en el cual este reino de los muertos que nos rodea se torna visible, por ejemplo, en el lecho de muerte o en personas mediumísticas.

En la llamada Teosofía Cristiana de Hahn y Oetinger existe la idea de que el ser humano debe moverse después de su muerte en la esfera de los mortales hasta conseguir liberarse de las ataduras terrenas. Esta idea es paralela a la opinión popular de que los criminales y malhechores deben rondar por el lugar de su crimen hasta ser quitados de esta esfera para entrar en su destino de gloria o de castigo. Todas estas teorías son muy débiles, pues carecemos de un pasaje explícito en la Biblia que nos aclare el misterio de las apariciones. Para evitar malentendidos, debemos aclarar que hay, por supuesto, apariciones no sólo entre los espiritistas.

Esto es lo que vemos en el ejemplo 143, ya que el contacto con el fantasma fue conseguido por medio del movimiento espiritístico de una mesa, provocado no por espiritistas, sino por jóvenes universitarios luteranos.

Ej. 144. – Después de mudarse a una nueva localidad, un predicador y su esposa observaron extraños fenómenos fantasmales en la casa donde vivían. De noche siempre oían pasos circulando por la casa. Desde el Sábado Santo hasta el Domingo de Resurrección se oyeron ruidos de golpes y de rechinamiento, como si todos los muebles se estuvieran haciendo pedazos. Creyendo que se trataba de ladrones, fueron a investigar, pero nada en el cuarto había sufrido cambio alguno. Más tarde oyeron nuevos ruidos de golpes. El fenómeno fantasmal fue también observado por los huéspedes, quienes nada sabían de todos estos sucesos. Algunas veces eran molestados de día, además de por la noche. El predicador y su esposa oraron sin cesar a fin de que fueran vencidas estas molestias. Finalmente tuvo el valor de reprender a estos invisibles perturbadores en el nombre de Jesús. Cierta madrugada oyeron golpecitos en los ladrillos y después un ruido como si centenares de palomas salieran volando. En cuanto sucedió esto el predicador y su familia supusieron que el problema del fantasma había terminado. En efecto, así fue, pues la casa desde ese momento quedó liberada. Al investigar las posibles causas, el predicador descubrió que muchos años antes había vivido allí un espiritista. Además, se había cometido un suicidio en esa casa pocos años antes de que el predicador la ocupara.

Cuando se me ha solicitado consejo y ayuda en casos de fantasmas objetivos, observé siempre dos hechos que se repetían invariablemente. El fantasma objetivo se origina por la actividad ocultista de los antepasados, y la aparición de tal fantasma es más persistente que el que se limita a molestar a una determinada persona; pero también se retira al instante de haberse los habitantes encomendado completamente a Cristo y colocado bajo su protección. Esto comprueba no solamente que son hechos científicamente inexplicables, sino que tienen un motivo metafísico.

 V. FENOMENOS DEL CULTO OCULTISTA

Al tratar de señalar los peligros del espiritismo, mediante ejemplos prominentes, me han dicho ciertas personas: „Pero nosotros no nos entregamos a esta forma primitiva del espiritismo, sino que lo practicamos de una forma religiosa, muy diferente de aquel espiritismo antiguo que sólo buscaba fenómenos físicos“. Uno de estos llamados espiritualistas, que antes había sido espiritista a secas, me decía que consideraba el espiritismo tan diferente al espiritualismo, que el primero le parecía ahora un pecado.

Bien, ¿ha tenido éxito el espiritualismo en aquello en que falló el espiritismo? Es cierto que esta última modalidad espiritista ha mejorado algunas cosas. Este movimiento muestra una tendencia más religiosa; pero no podemos decir que haya realizado verdaderos descubrimientos en el mundo espiritual; ni siquiera que haya alcanzado un nivel intelectual y ético superior al espiritismo del siglo pasado.

Por ejemplo, en Suiza, en el llamado „Hogar Espiritual de Zurich“ y también en Winterthur la „Asociación Cristiana-Espiritista“ celebran cultos religiosos cada domingo, con cantos, oraciones y un sermón. Se atribuye el sermón a un espíritu del otro mundo quien habla a través de un médium. Se toman notas taquigráficas de estos mensajes que se publican mensualmente. He leído varios de ellos y contienen una mezcla de pensamientos morales y cristianos, pero su énfasis es muy inferior al del Nuevo Testamento. Estos sermones espiritistas no traen la esencia de la doctrina evangélica, que es el concepto de que el hombre es un pobre pecador perdido y necesitado de salvación divina. No exponen lo primordial de la fe cristiana, que es la redención por Jesucristo. Además, dan una nueva interpretación a los relatos del Nuevo Testamento. La resurrección de Cristo y 122 la aparición de Moisés y Elías en el monte de la transfiguración, son considerados espiritísticamente. Procuran evadir por una exégesis forzada las prohibiciones de la Sagrada Escritura de comunicar con los muertos. En cierta ocasión, al citar a un miembro del movimiento espiritualista el texto de Deuteronomio 18:10-12 que declara que invocar a los muertos es abominación al Señor, me respondió: „Nosotros no hacemos venir a los espíritus muertos, sino a los espíritus vivientes del reino de los muertos“. Todo lo concerniente a la otra vida es confuso para quienes carecen de visión espiritual de acuerdo con las enseñanzas de Cristo.

Es desastroso en sumo grado que todavía en algunos círculos evangélicos se desconozca el peligro espiritista. Lo demostraremos con dos ejemplos:

Ej. 145. – Una familia creyente, perteneciente a una Iglesia evangélica, experimentaba extrañas apariciones. Una tía de esta familia es médium. Por la noche se reunían y mediante la concentración de la tía pretendían que entraban en contacto con insignes hombres de Dios fallecidos, tales como Tersteegen, Michael Hahn, Stockmayer, Samuel Keller y otros, que les predicaban buenos sermones. Pero yo observé que tales sermones fantasmales no son en nada superiores a lo que estos hombres escribieron en vida; ni siquiera alcan­zan el nivel intelectual de sus antiguos y verdaderos escritos.

Ej. 146. – Una señora creyente, miembro de una igle­sia, perdió a su esposo siendo aún muy joven. En su des­consuelo le ocurrió algo extraño: su esposo se le apareció de noche asegurándole que desde aquel momento se le permitía aparecérsele para su consuelo. La mujer manifestó que estas apariciones eran para ella una fuente de fortaleza y ayuda para los problemas diarios; pues así recibía consejo y dirección de parte del difunto esposo. Un renombrado creyente le aconsejó rechazar esta intercomunicación con el muerto, pero la mujer no pudo ser convencida de que ello fuera nada malo.

Es digno de recalcar que durante el curso de esta comunicación con el muerto, la mujer manifestó desórdenes psí­quicos y su salud comenzó a declinar lentamente.

Es un hecho lamentable la falta de discernimiento de espíritus en el ámbito cristiano; que no puede diferenciar lo espiritual de lo espiritístico; lo divino de lo demoníaco. Señalar el hecho de que algunos grandes hombres experimentaron apariciones de muertos no es ningún argumento. Nuestra regla de conducta no son los grandes hombres sino lo que la Palabra de Dios dice. Cuando el hombre rico solicitó una aparición de los muertos (Lucas 16) se le respondió: „Tienen la palabra de Dios“.

La expansión del espiritismo hacia un culto religioso es quizá la forma más peligrosa de este movimiento, porque personas ingenuas pueden ser confundidas por los agregados cristianos y extraviadas del Señor que murió por ellas.

VI. JUICIOS SOBRE LOS FENOMENOS ESPIRITISTAS

 1. Dejaremos que la ciencia neutral sea la primera en expresarse. En la medicina, particularmente en la psiquiatría, se reconocen los síntomas de la doble personalidad producidos por una actividad prolongada con fuerzas mediumísticas. Se la define como psicosis mediumística. La psicología también ha catalogado con certeza los experimentos mediumísticos. A continuación citaremos la advertencia de un psicólogo, el profesor de la Universidad de Friburgo. En su librito titulado „Parapsicología. Sus resultados y problemas“, dice: „Millares de personas depositan su confianza en las engañosas proclamas de practicantes espiritistas, reciben con­sejos de ultratumba y los acatan, dependiendo plenamente de ellos. He observado gran número de pacientes aquejados de serios desórdenes psíquicos por el abuso de tales prácticas. Se han convertido en dobles personalidades. Los espíritus que han convocado los han confundido. Quien trate de comprobar las promesas del más allá por medio del espiritismo y el ocultismo está en peligro de caer presa de la parte indeseable de su psiquis“.

2. Las Sagradas Escrituras hablan bien claro acerca del espiritismo. En Levítico 20:27 leemos: „Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados“. Antes de entrar en la tierra prometida, los hijos de Israel recibieron esta advertencia de Dios mismo. En Deuteronomio 18:9-12 dice: „Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos, porque es abominación a Jehová cualquiera que hace estas cosas“. Lo que se consideraba válido en el tiempo de Moisés, también lo era en el tiempo de los reyes. Saúl había prohibido toda adivinación y espiritismo, hasta que, tras su apostasía del Dios vivo se dio a prácticas espiritistas (1.a Samuel 28) y recibió la sentencia de su propia muerte por medio de la médium espiritista de Endor. La época de los profetas no difería de la de Moisés y de los reyes. Isaías atacaba a los sortílegos y adivinadores con la siguiente arenga: „¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?“ (Cap. 8:19). El espiritismo es un delito en contra de la soberanía y autoridad de Dios; una transgresión en contra del primer mandamiento. El espiritista se aleja del Dios vivo y va tras luces confusas que le desvían. Demostraremos esto con un trágico ejemplo.

Ej. 147. – Un pastor protestante fue durante años miembro de un círculo espiritista, participando también regularmente su hijo, de dieciséis años de edad, en dichas sesiones. Cuando el joven se atrasó en la escuela le dieron el trabajo de bibliotecario de esta asociación espiritista. A menudo el pastor incluía pensamientos de matiz espiritista en su sermón del domingo. Decía por ejemplo: „El Espíritu Santo, es el sentimiento del bien en nosotros“. Enseñaba que hay espíritus buenos que tienen una influencia directa en nuestra vida diaria, y afirmaba sin ambages que él era guiado y dirigido por ellos. Cierto día tuvo una desgraciada experiencia en este sentido, convirtiéndose en el hazmerreír de toda la aldea. Hizo venir un coche de una villa distante para que le llevara al lugar donde vivía su madre porque los espíritus buenos le habían dicho que su madre había enfermado repentinamente y debía darse prisa si quería verla con vida. La noticia de que la madre del pastor se hallaba moribunda corrió por el pueblo como reguero de pólvora; pero una hora después de la partida del carrito, el cartero llegó con una carta de su madre trayendo la noticia de que la buena mujer estaba gozando de buena salud. De inmediato, la esposa del pastor envió un mensajero detrás del vehículo con esta noticia. El carrito regresó y todo el pueblo ridiculizó al pastor por lo ocurrido. Desde entonces la gente se burlaba de sus teorías sobre los espíritus. Durante sus vacaciones él y su esposa fueron a la playa. Un día le dijo: „Me voy a nadar y no volveré“. Así lo hizo.

Este trágico ejemplo demuestra claramente la confusión que causa el espiritismo. El pastor sustituyó la acción del Espíritu Santo por unos cuantos consejos morales, y las de­claraciones de la Palabra de Dios por sus fantasías espiritistas. Los „buenos espíritus“ lo pusieron en ridículo ante sus feligreses y fueron responsables, probablemente, tam­bién de su suicidio.

3. Debemos ahora hablar de los eficaces resultados del consejo cristiano en esta materia, mediante otra considera­ción referente al espiritismo.

En éste, como en todos los casos de actividad ocultista, debemos distinguir entre el lado científico del problema y el lado espiritual. La investigación científica tiene que ver solamente con los conocimientos que los especialistas han aprendido acerca del cerebro humano en su modo de actuar y reaccionar, mientras que el consejero cristiano debe tener en cuenta el mundo espiritual y al espiritismo en su aspecto religioso, según el dictamen de las Sagradas Escrituras. Aunque pudiera probarse que todos los fenómenos espiritistas son animísticos, es decir, que pueden ser explicados por medio de alguna acción de los poderes inconscientes de la mente, aún quedaría sin solución el problema en lo que respecta a la ayuda espiritual. La psicología profunda nunca podrá sustituir al consejo cristiano, ya que la esfera espiritual radica en un terreno distinto. (Véase I Corintios 2:14.)

La cura de almas ha mostrado, sin lugar a dudas, que la actividad espiritista es un medio de invasión de este mundo por los poderes de las tinieblas. Decimos un medio de invasión porque hay muchos otros por los cuales estos po­deres tratan de influir en nuestras vidas. Bien dice el apóstol Pablo: „No tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados, contra poderes, contra gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra malicias espirituales en los aires (Efesios 6:12). En la práctica del consejo cristiano esta invasión del poder de las tinieblas se ve a menudo de un modo muy claro. Hay casos en los cuales la simple lectura de literatura espiritista fue suficiente para provocar desórdenes en la vida psíquica y religiosa de las personas.

Ej. 148. – Una joven creyente solía recibir sermones y otra literatura espiritista de una amiga perteneciente a un círculo de espiritistas. Tomó estos escritos por literatura cristiana y los leía regularmente. Empezó pronto a sufrir serios ataques de depresión. Sin sospechar la causa de su malestar continuó entregándose a estas lecturas, cuando cierta noche observó en su habitación a un hombre pelirrojo con un rostro sonriente. También me dijo que padecía de manía destructiva. Sentía un impulso interior de matar a su propio hijo, aunque su mente consciente se oponía enfáticamente a ello. Le aconsejé quemar inmediatamente la literatura espi­ritista y acudir a un médico psiquiatra.

Por supuesto que el psiquiatra afirmará que una neurosis compulsiva es un hecho común en el cuadro psiquiátrico. También las alucinaciones entran en este diagnóstico. Aun cuando aceptemos todas estas declaraciones científicas, queda el hecho raro de que tal enfermedad sea tan a menudo consecuencia de actividades espiritistas y las estadísticas han demostrado que puede ser la causa principal.

En cuanto a la alucinación del hombre pelirrojo, es conveniente destacar el hecho de que las lecturas espiritistas producen a menudo tales visiones. Las personas ingenuas interpretan estas alucinaciones como experiencia religiosa pero también pueden ser espíritus satánicos que aparecen disfrazados como ángeles de luz.

A pesar de todo lo que se diga, es indudable que las actividades espiritistas dañan seriamente la vida espiritual del creyente. Esto no ocurre cuando un cristiano, con fines culturales, lee libros de Buda, Mahoma o cualquier otro líder religioso. Tales religiones no pueden compararse con el es­piritismo en el sentido de inmunizar a las almas en contra de la obra del Espíritu Santo. Esto no debe ser mal entendido. No es que perjudique a la vida religiosa en términos generales, sino que, al contrario, el espiritismo es en sí en gran parte un movimiento religioso. Dicho de otro modo, el diablo no quiere privar a nadie de su religiosidad, pero sí procura impedir por todos los medios que las gentes lleguen a ser verdaderos seguidores de Jesús. Hay quienes me afirman que el espiritismo ha contribuido al aumento de su devoción y religiosidad y esto se lo concedo inmediatamente; pero el ser un seguidor de Jesús, nacido de nuevo por el Espíritu Santo, es algo totalmente diferente. Desgraciadamente hay en todos los círculos cristianos más personas religiosas que cristianos nacidos de nuevo. He observado algunos casos muy notables de aguda contraposición entre el espiritismo y la obra del Espíritu Santo.

Ej. 149. – Sin saberlo ni quererlo un creyente que estaba de visita se halló metido en una sesión espiritista, y sintiéndose molesto comenzó a orar en silencio. El grupo allí reunido procuró practicar el movimiento de mesas; pero no tuvo éxito. Cuando el creyente se despidió, el fenómeno se produjo como de costumbre.

Otro hecho significativo, y también comprobado en la cura de almas, es que las enfermedades psíquicas surgen a menudo de actividades espiritistas. Aunque no podemos exponer aquí todas las formas específicas del espiritismo nos hemos referido a las principales. Vamos a terminar este capítulo indicando al obrero cristiano los mejores métodos a seguir con las personas perjudicadas psíquica o espiritualmente por sus contactos con el Espiritismo.

La liberación del poder y consecuencias del espiritismo, en todas sus formas, sólo es posible mediante Cristo. La ciencia médica o psicológica no entiende el carácter espiritual de tales supuestas enfermedades. Pero los cristianos sabemos que, porque Cristo murió en la cruz y resucitó, no debemos sentir ningún temor cuando tratamos de ayudar a personas subyugadas por el ocultismo. Satanás y todas sus huestes son un ejército derrotado. Todos los poderes ocultos se toman impotentes ante Cristo. El canto de triunfo del Nuevo Testamento es: „Cristo, habiendo despojado a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz“ (Colosenses 2:15). El canto congregacional del Antiguo Testamento: „La diestra de Jehová hace proezas“ (Salmo 118:15), tuvo su cumplimiento en Cristo. El apóstol Pablo prorrumpe con estas palabras: „Gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo“ (La Corintios 15:57). La redención y victoria de Jesús es la clave para una cura de almas eficaz y poderosa para ayudar a las personas subyugadas por el ocultismo.

En la obra de ayuda espiritual deben tenerse en cuenta particularmente los siguientes puntos:

a) La persona que quiere ser liberada debe entregarse a Cristo sin reservas. No existe una semisolución ni decisión a medias; no es posible servir a dos señores.

b) Ha sido demostrado en casi la totalidad de los casos que la persona no obtiene la victoria sin una plena confesión La confesión neotestamentaría es un acto voluntario; sin embargo, en más de 20.000 casos de ocultismo que he tratado no he visto una sola persona que haya obtenido liberación sin llevar a cabo un profundo examen de conciencia. Santiago debe haber constatado este hecho cuando escribió: „Confesaos vuestras faltas unos a otros“ (Santiago 5:16).

c) Hay casos particularmente difíciles en los cuales es ne­cesaria una oración de renuncia. La actividad ocultista es siempre un contrato, a menudo inconsciente, con el poder de las tinieblas. Este contrato queda anulado con la oración de renuncia elevada ante un testigo que actúe como consejero espiritual. Este acto se efectúa una sola vez y no necesita repetirse. Puede expresarse en la siguiente forma: „En el nombre de Jesucristo me separo de ti, Satanás, y me entrego a Jesús, tomándolo como mi Señor“. No es necesario usar exactamente estas mismas palabras, pues en la esfera espiritual cristiana no hay encantamientos mágicos.

d) En ciertos casos el asesor espiritual debe mandar en el nombre de Jesús a los poderes de las tinieblas abandonar a la persona sometida a su potestad. Pero es necesario un conocimiento experto y el don de discernimiento de espíritus a fin de no hacer un uso indebido de este medio. En un caso puramente de desequilibrio mental o emocional este método estaría fuera de lugar. Graves errores pueden ser cometidos en este terreno. En un caso dudoso es. aconsejable abstenerse de reprender. El que reprende debe ser un discípulo de Jesús y debe colocarse por fe bajo su protección o de lo contrario puede experimentar serios daños. Por regla general no es propio orar imponiendo las manos sobre la persona dominada por el ocultismo. Jesús ponía su mano únicamente sobre los enfermos, pero reprendía a los poseídos por demonios.

e) La persona liberada debe hacer un uso diligente de los medios de gracia: la doctrina de los apóstoles, la comunión fraternal, partimiento del pan y las oraciones (Hechos 2:42). Si los disturbios se repitieran después de haber recibido cuidado espiritual, debe colocarse diariamente y aún cada hora bajo la protección de la sangre de Cristo. No se trata de ningún misticismo emocional, sino de una realidad bíblica. Una lucha en contra de las tinieblas no puede afron­tarse con sentimentalismo.

Si las molestias no cesaran, la persona misma puede reprender al mal espíritu en el nombre de Jesús. Es completamente inútil que un inconverso haga uso de este medio, y puede ser hasta peligroso (Hechos 19:13). La reprensión hecha por creyentes que no se han consagrado por completo al Señor carece de todo poder. Ya que los espíritus expulsados se deleitan en retornar a su vieja habitación (Lucas 11:24-26), la persona libertada deberá ponerse en guardia. La armadura espiritual (Efesios 6:10-18) es muy necesaria. Las armaduras más importantes son „el escudo de la fe y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios“. La persona que ha sido adepta del espiritismo ha de ponerse en guardia en contra de experiencias espiritistas y visiones. Los espíritus retornantes a menudo entran escondidamente, bajo disfraces de piedad y muchas veces no se los reconoce por su manto religioso.

f) Hay casos difíciles en los cuales la ayuda espiritual no conduce a una completa e inmediata liberación. Hay dos posibilidades para obtener una ayuda eficaz. En la mayoría de los casos debe formarse un círculo de oración de dos o tres creyentes que se congregue por lo menos dos veces por semana, para la oración e intercesión. La persona afectada es hecha motivo de oración, y la intercesión ha de mante­nerse hasta obtener una liberación completa. Un pequeño grupo que se reúna para orar tiene mayor autoridad espiri­tual que un solo consejero. Se cumple la promesa: „Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos“ (Mateo 18:19). La segunda forma de dar una ayuda especial es la oración y ayuno. Jesús dice en Mateo 17:21: „Este género no sale sino con oración y ayuno“. El pequeño círculo de oración, junto con la persona afectada, o sin ella, puede, durante algunos días practicar el ayuno y oración. Pero aquellos que oran deben cuidar de no cultivar un espíritu de orgullo farisaico. El que se coloca en el frente de batalla contra los poderes de las tinieblas debe estar bien armado en contra de los ardides y ataques del enemigo. Más de un guerrero de oración y hasta obreros cristianos han caído en tales empresas. El orgullo espiritual es uno de los peores peligros.

g) Debe prestarse atención a aquellos casos que mues­tren síntomas de enfermedades psiquiátricas y ponerlos en manos de un especialista. Ya en este terreno, el consejero espiritual no debe convertirse en un curandero psiquiátrico.

Entre numerosos casos de sujeción espiritística daremos tres ejemplos de liberación para finalizar este capítulo.

Ej. 150. – Un joven espiritista había efectuado experimentos de acuerdo con las instrucciones de los libros Sexto y Séptimo de Moisés – repetimos que son libros de magia que nada tienen que ver con Moisés – y quiso hacer pruebas para ver si daban o no resultados. En muchas prescripciones tuvo éxito; en otras no. Cierto día, siguió las indicaciones del libro de magia para invocar al espíritu del dinero. Trazando un círculo mágico, dibujó dentro los símbolos mágicos y pronunció la invocación tres veces. El espíritu del dinero no apareció, pero tras la invocación cayó él sobre el círculo trazado y durante mucho tiempo quedó inconsciente. Por varias semanas yacía como paralizado y careciendo de todo poder físico y moral. Se encontró despojado de todo deseo de vivir pero después de muchas sesiones de ayuda espiritual y el sostén de un círculo de oración fue liberado por Cristo, y en la actualidad es un fiel seguidor de Jesús.

Ej. 151. – Una joven aceptó la invitación de una amiga para asistir a un centro espiritista. Al principio, este centro la satisfacía hasta que comenzó a observar molestias psíquicas que se acrecentaban cada vez más. Padecía de depresiones que la llevaron a consultar a un neurólogo. Durante el curso del tratamiento fue internada en un hospital para enfermos mentales y como estaba imposibilitada de asistir a las sesiones espiritistas su condición mejoró. La ayuda espiritual impartida por el capellán del establecimiento fue eficaz. La joven se abrió a la influencia de la palabra de Dios y aprendió a confiar en Cristo y a seguirle. Después de unas pocas semanas fue dada de alta y su bienestar físico es permanente.

Ej. 152. – Durante uno de mis numerosos viajes de evangelismo por Suiza pude seguir la historia espiritual de una mujer que había practicado casi todas las formas de espiritismo y de magia. Su madre la había conjurado ya antes de que naciera y más tarde, durante su niñez, fue curada de enfermedades por medio de la magia. Los padres instruyeron a su hija en prácticas mágicas a medida que iba creciendo. Conocía todas las formas de la magia, como la magia negra, magia blanca, magia de persecución, magia de defensa, adivinación, cartomancia, quiromancia, necromancia, etc. Después de casarse, la joven continuó con la práctica de estas artes tenebrosas hasta que un día se vio interrumpida en esta actividad. Durante una sesión nocturna repentinamente oyó ruido de cadenas, estampidos y golpes. También sentía que su cama estaba siendo levantada repetidamente. Se preguntó a sí misma si todo aquello sería señal de algún trastorno mental o bien efectos de la magia negra. En este tiempo de turbación comenzó a leer la Biblia y a orar, pero cada vez que intentaba hacerlo, se sentía impedida. Esto le llevó a pensar que estaba luchando con los poderes de las tinieblas. Confió sus inquietudes a una señora creyente a quien conocía, y un pequeño grupo de personas comenzó a interceder por ella. La lucha interior de la mujer aumentaba, otras veces disminuía, y su vida se vio oscilando entre la fe y la duda. Ansiaba tener paz con Dios pero no podía librarse de sus sentimientos de temor. La terrible lucha duró por dos años hasta que por fin tuvo una visión: una vasija con sangre le fue alcanzada desde el cielo. Inmediatamente le vino al pensamiento: „Esto significa que la sangre de Cristo ha sido derramada también para mí“.

Desde aquel preciso momento en que confió en la palabra de Dios, sus tentaciones cesaron y por medio de Cristo experimentó una liberación completa. Actualmente, esta mujer encuentra su mayor satisfacción alabando diariamente a Dios por la salvación que le ha dado por la sangre de Jesucristo, así como por su liberación del poder de Satanás.

Queremos terminar esta exposición de los peligros espiritistas proclamando una vez más la gozosa noticia: El Evangelio es el mensaje máximo de victoria en la batalla más maravillosa de la historia del mundo. La cruz de Cristo es el gran símbolo de liberación de todos los poderes de las tinieblas. Quien acuda a la cruz con verdadera fe en la redención allí realizada, es hecho partícipe de la victoria de Jesucristo. 

 

IV. LITERATURA OCULTISTA

Los libros de magia son como vapores ponzoñosos que circulan por los pueblos envenenando las almas. Nombrar todas estas publicaciones seria tarea muy larga; por lo tanto, nombraremos únicamente aquellos que circulan en Alemania y en Suiza. Algunas de las obras más difundidas por acá son: „El libro romano“, „Los secretos de la Necromancia“, „El verdadero dragón de fuego“, „El reino sobre los espíritus del cielo y del infierno“, „El libro de Venus para conjurar los malos espíritus“. También los libros del místico espiritualista Santiago Lorber pertenecen a la literatura ocultista, así como los del sacerdote católico, apóstata, Greber, y también los escritos de la Logia Espiritualista de Zurich. Pero las principales obras de magia en Europa son los llamados Sexto y Séptimo Libros de Moisés. Es una desgracia que este libro, con su sacrílego e infundado título, continúe siendo impreso y publicado, a pesar de los varios pleitos legales que han sido levantados contra su distribución. Ya que se trata del principal libro de magia, vamos a reseñar sumariamente el informe presentando ante el Tribunal Supremo de Suiza acerca de este nefasto volumen. Quien no sienta interés por su historia debiera al menos leer los ejemplos para tener alguna idea del peligro de este libro.

1. Historia

Durante los últimos veinte años, muchas personas a quienes asesoré espiritualmente, me han entregado sus ejemplares de este libro. La edición más antigua que llegó a mis manos data del ano 1503. En el prefacio se dice que esta obra fue publicada bajo los auspicios de un papa. Estas y otras aseveraciones dudosas tendrían que ser probadas para darlas por veraces. En el prefacio de otra edición se afirma que un monje de Erfurt colec­cionó esta serie de encantamientos mágicos. Pero diversas ediciones de los últimos cuatrocientos anos difieren notablemente en su contenido.

En el siglo XIX al Sexto y Séptimo Libro de Moisés se adjuntaron fragmentos de un libro de magia francesa Llamado „El dragón de fuego“. Se supone que dicho libro francés había sido impreso a fines del siglo XVII, teniendo su origen en un manuscrito del ano 1522. Después de la Revolución francesa, en 1789, que pretendía poner a Dios completamente de lado y entronizar en su lugar a la diosa Razón. „El dragón de fuego“ llegó a ser el más siniestro libro de éxito en, los círculos de magia franceses. Tenemos aquí un hecho observado con frecuencia en la historia religiosa y es que quien repudia al Dios viviente cae presa del diablo. La falta de creen­cia en Dios fue la precursora de una terrible sujeción diabólica. Después de la aparición de estos primeros fragmentos  de ambos libros de magia, fueron publicados, unos bajo el titulo de „El dragón de fuego“ y otros como „El Sexto y Séptimo Libro de Moisés“ o bien bajo el titulo colectivo de „Tesoro simpatizante‑mágico del hogar“.

El titulo „Sexto y Séptimo Libro de Moisés“ es, pues, un pseudónimo, un nombre fraudulento. Moisés nada tiene que ver con estos encantamientos mágicos; lo único que han hecho los magos es tomar a Moisés como patino basándose en su victoriosa lucha con los magos egipcios (Éxodo, capítulos 7‑8). Esta es una tergiversación diabólica de los dones proféticos de este hombre de Dios del Antiguo Testamento. $n anos re­cientes el Sexto y Séptimo Libro de Moisés ha sido publicado en nueva edición que un editor de Braunschweig ha tenido la osadía y deshonra de distribuir. Han Llegado a mi poder ejemplares que se asemejan a un Nuevo Testamento en formato y apariencia.

2. Distribución del libro

Durante los últimos anos he pronunciado discursos informativos sobre los peligros del ocultismo en todos los países de habla alemana, es decir. Alemania, Suiza, Austria, Alsacia y la región del Sarre. Diserte también en comunidades alemanas de países extranjeros tales como España, Italia, los Balcanes, Inglaterra y los países escandinavos. En todos los países europeos se encuentra un gran acopio de literatura ocultista. El Sexto y Séptimo Libro de Moisés circula en todos los ámbitos de habla alemana de nuestro continente. Durante 110 semanas de conferencias en Suiza encontré regiones donde circulan de un modo especial. En el cantón de Appenzell y San Gallen (Toggenburg), así Como en Graubuenden. También, circula en menor escala en todas las demás zonas de Suiza. En los valles alpinos de Austria y en Alsacia y Lorena tiene mayor circulación. En Alemania, las principales zonas de circulación son la parte céntrica de la Selva Negra, los Alpes suevios, los valles alpinos de Baviera, las montanas del centro de Alema­nia, las praderas de Lueneburgo, Mecklenburgo y Schleswig-Holstein. Lo mismo que en Suiza, el libro circula en menor escala en todas las demás regiones de Alema­nia. Es poco frecuente encontrarlo en establecimientos industriales nuevos, pero las colonias alemanas de los Balcanes se hallan completamente infectadas de esta obra; los emigrantes alemanes aún continúan con sus prácticas mágicas.

3. Contenido

No es necesario un informe detallado de su contenido ni es tampoco aconsejable. Encontramos instrucciones en esta obra sobre la manera cómo las personas pueden entrar en contacto con el diablo. Hay encantamientos para producir magia de persecución y magia para defensa, magia de venganza, magia para producir fertilidad, enfermedades, muerte; magia de amor y muchas otras, y muchos de estos conjuros están disfrazados bajo un manto religioso. A quienes sintieran la tentación de leer y guardar este libro diremos que en el capitulo ó del Sexto Libro, Satanás promete su especial protección a quienes posean y lean el libro.

4. Ejemplos

A continuación expondré algunos casos de mi fichero, entresacados al azar, que podrían ser reemplazados por muchos otros.

Ej. 153. ‑ Durante muchos anos cierto hombre usó el Sexto y Séptimo Libro de Moisés, tomando parte también su esposa en prácticas de ocultismo. Los descendientes de esta familia padecen desórdenes psíquicos y nerviosos. Una de las hijas tenía la sensación de que existía una barrera entre ella y Dios; se entregó a Cristo pero no experimentó una completa liberación de sus malestares psíquicos. Una nieta de esta familia era diaconisa y no obstante, también ella tenia la sensación de que una barrera se levantaba entre ella y Dios y se veía acosada de disturbios emocionales. El director de una clínica psiquiátrica le dijo que su enfermedad no encuadraba dentro de un diagnóstico psíquico.

Ej. 154. ‑ Una madre me dijo que conocía ciertos encantamientos eficaces para librarse de verrugas y afecciones de la piel y lo practicó con sus propios hijos. Una de sus hijas era esquizofrénica y a la madre le acometen pensamientos blasfemos y estados depresivos. Cuando preguntó a esta señora dónde había aprendido tales secretos me dijo que su esposo había conseguido el Sexto y Séptimo Libro de Moisés antes de casarse y lo siguió guardando. Desde entonces ocurrieron en su vida hechos extraños. Afortunadamente conoció el Evangelio, lo aceptó y fue completamente liberada. El día de su conversión hubo un tremendo estrépito y ruidos de golpes por toda la casa como si hubiera estado llena de espíritus malos. Por la gracia de Dios la madre ha sido liberada, pero sus hijos sufren aún las consecuencias de su antiguo error.

Ej. 155. ‑ Un hombre aprendió la magia negra con la ayuda del Sexto y Séptimo Libro de Moisés. Practicaba la magia de persecución, así como la magia de defensa, sosteniendo sus prácticas mágicas con acciones simbólicas. Solla protegerse de persecución clavando en la mesa un cortaplumas abierto. Trataba de traer el mal sobre sus enemigos encerrado orina en una botella mien­tras mascullaba un encantamiento mágico; esto tenía el efecto de impedir a sus enemigos poder orinar.

Ej. 156. ‑ Durante muchos anos un hombre practicaba la magia negra con la ayuda del Sexto y Séptimo Libro de Moisés. Poco antes de morir entregó el libro a su hijo mayor a la vez que le daba instrucciones sobre magia. El hijo siguió en los pasos de su padre y desde la tercera generación todos los descendientes padecen de melancolía; los dos hijos del practicante de la magia negra y todos sus nietos tienen tendencia depresiva.

Ej. 157. ‑ Durante muchos anos un hombre trabajaba con el Sexto y Séptimo Libro de Moisés haciendo experimentos en el campo de la magia negra. Los efectos de su magia son claramente visibles en. su hogar y en sus descendientes. Durante anos todos los habitantes de la casa oían golpes, estrépitos y sonidos sordos y prolon­gados que aterrorizaban a cuantos los oían. Los descendientes de este practicante de ciencias ocultas tienen características anormales. El hijo, que es de mal carácter y revela instintos brutales, atormentó a su esposa hasta que murió. También hacia su segunda esposa desplegó instintos inhumanos durante anos. Es un tirano furioso que maltrata a los niños y todos sus hijos abandonaron el hogar antes de cumplir los veinte anos a causa del padre. La diligente y paciente esposa sufre lo indecible a causa de su marido.

Ej. 158. ‑ Durante toda su vida un hombre se había ocupado de la magia negra según las instrucciones del Sexto y Séptimo Libro de Moisés. Su hogar era un desasosiego pues la familia vivía siempre en desacuerdo. El murió de una muerte horrible, preso de agudos dolores y despidiendo un hedor penetrante. Su esposa se envenenó y murió también en medio de terribles sufrimientos. Un hijo murió joven y la hija tiene serios trastornos psíquicos… antes y después del climaterio. La casa de esta familia está infectada de fantasmas, ruidos de golpes y rechinamiento de puertas.

Ej. 159. ‑ Sobre su lecho de muerte una mujer quiso entregar a su hijo mayor el Sexto y Séptimo Libro de Moisés, pero este rehusó recibirlo. La línea de descendientes de esta mujer que aceptó practicar la magia negra durante anos, incluye a muchos miembros psíquicamente anormales. Melancolía, pendencias, irascibilidad y otros rasgos similares caracterizan la vida emotiva y mental de sus descendientes.

Ej. 160. ‑ El abuelo de una familia campesina poseía el Sexto y Séptimo Libro de Moisés, empleándolo para sus artes mágicas. Todos sus descendientes son anormales. Dos de sus hijas recurren constantemente a sortílegos y ambas padecen desequilibrios psíquicos. Cuando el anciano practicante de la magia negra murió, aparecieron en la casa fenómenos fantasmales. Repetidamente se observaba allí un hombre sin cabeza. Todos sus nietos muestran diversos traumas psíquicos; uno de ellos se caía de la cama durante la noche. Practicaron un conjuro de defensa y no ocurrió más. Otros nietos del mago son cleptómanos y delincuentes sexuales y un biznieto de este anciano, que tiene tan sólo catorce anos, padece ya de desórdenes nerviosos.

Ej. 161. ‑ Durante muchos anos se poseía y em­pleaba en cierta casa el Sexto y Séptimo Libro de Moisés. Los hijos de esta familia son todos anormales. Una hija padece de manía depresiva y otro de sus hijos es alcohólico y delincuente sexual.

Ej. 162. ‑ Conozco a cuatro pastores y a un predi­cador de los adventistas del Séptimo Día que guardan en su biblioteca el Sexto y el Séptimo Libro de Moisés como texto de referencia. Es digno hacer notar que el obrero cristiano que .guarda tal literatura entre sus libros, por lo general time una congregación espiritual­mente muerta.

Ej. 163. ‑ Cierto pastor trabajaba con gran dificultad, siendo notorio que sus feligreses forman una congregación pobre y muerta espiritualmente. Después que pronuncie una conferencia en su iglesia sobre el ocultismo, este predicador me confesó que durante anos se había interesado en literatura sobre estas artes y poseía toda suerte de libros sobre magia, incluso el Sexto y Séptimo Libro de Moisés.

Ej. 164. ‑ Una maestra de Escuela Dominical practicó por muchos anos el movimiento de mesas y hacía conjuros contra enfermedades, según el Sexto y Séptimo Libro de Moisés. Al interrogarla descubrí que muchas personas del círculo de sus amistades eran víctimas de poderes ocultos.

Ej. 165. ‑ En el ano 1946 un joven granjero tomó a su cargo la chacra de su padre. Durante el otoño del mismo ano murieron todos sus cerdos. Ya que el veterinario no podía descubrir ninguna causa que hubiera provocado la mortandad, el granjero envió un cerdo en tero al Instituto Biológico de Animales de Zurich para ser examinado. Todos los análisis y pruebas de rigor fueron aplicadas al cuerpo del animal, pero no pudo ser descubierta la causa de su muerte. Cuando nuevamente, en el otoño del próximo ano, todos los animales murieron, el granjero aumentó sus esfuerzos para descubrir las causas de la mortandad. Los establos fueron inspeccionados, el forraje analizado y los cerdos muertos nuevamente examinados. Todo esfuerzo resultó infructuoso. Al final hizo deshacer el chiquero, volviendo a construir otro con madera nueva en otro sitio. Al año siguiente se produjo la tercera mortandad. Los animales repentinamente gritaron y quedaron muertos. De nuevo se llevaron a cabo las investigaciones del caso. El hermano del granjero alimentó sus propios cerdos con el forraje sobrante sin observar ningún mal efecto. Varias personas sugirieron al granjero la posibilidad de que algún enemigo suyo estaba persiguiendo y matando a sus animales por medio de la magia. Este, al principio, rechazó tales deducciones considerándolo una tontería. El veterinario a quien consultó había agotado todos sus recursos ante la frecuencia de la mortandad. Comunicó al pastor de la localidad su sospecha de que fuera una persecución mágica, pero este se rió diciéndole: „Tales cosas no existen“. Algunas personas del pueblo le informaron de que había quienes practicaban magia negra en el cantón de Toggenburg y que tenían la facultad de matar cerdos, ganado y caballos por esos medios. El gran­jero aseguró sus establos con doble candado y de noche extendía un hilo negro alrededor de toda la casa fin de comprobar si alguien penetraba en ella. Los establos eran modelos de higiene; el forraje cuidadosamente controlado y cambiados repetidamente los animales de cría. Toda tentativa de desentrañar el misterio era inútil. Cada año, en otoño, Navidad y Pascua, morían los cerdos repentinamente.

Cierto día sucedió algo inusitado. El pastor visitó al granjero para pedirle que le acompañara a la oficina de la iglesia pues su vecino, persona de mala reputación en el pueblo, le había hecho una confesión y querrá re­petirla delante del granjero y solicitar su perdón. Los tres hombres se sentaron a conversar en el estudio del pastor y el vecino confeso‘ que él había hecho morir los cerdos del granjero cada año por medio de la magia negra.

En total, eran 32 cerdos que habían muerto de esa manera extraña. El granjero, indignado, le preguntó por que había hecho tal cosa, a lo cual replicó el vecino: „Porque me fastidiaban sus niños con el ruido que hacían cerca de mi casa“. El pastor preguntó al culpable cómo pudo hacer tales cosas y el hombre relató lo si­guiente: Siendo joven poseía varios libros de magia, en­tre ellos el Sexto y el Séptimo Libro de Moisés. Estudió esta literatura ocultista con diligencia, enterándose de los llamados pactos diabólicos. Al fin sintió el deseo de probar por sí mismo este extraño experimento, y cierto viernes, por la noche, entre las doce y la una de la mañana, fue al cruce de un camino y allí, con su propia sangre, pacto‘ con el diablo. Continuó explicando que durante ese acto había visto al diablo personalmente, pero no como en la figura medieval de cuernos, cola y patas de cabra, sino como un ser de pelo negro y rizado, ojos rojizos, como inyectados de sangre y nariz pequeña. Estaba vestido de negro, al estilo antiguo. Desde aquel día este aventajado alumno del Sexto y Séptimo Libro de Moisés, en sociedad con el diablo, poseyó poderes ocultos que puso en práctica al matar los 32 cerdos. El pastor preguntó entonces al hombre los motivos que le habían conducido a efectuar tal confesión. Respondió el aludido que durante los años transcurridos su vecino se había mostrado tan bondadoso con él hasta el punto de hacerle sentir vergüenza por su fechoría. Prometió al granjero que en adelante suprimiría todo este daño a los animales. El granjero, a su vez, desistió de denunciarle ya que carecía de evidencias legales.

Después de aquella confesión, el vecino de las artes mágicas asistió a la iglesia durante los próximos seis meses y durante ese tiempo no murió ni un cerdo más. Pero después de los seis meses, el hombre volvió atrás, empezó de nuevo a darse a la bebida y dejó de asistir a la iglesia. Antes del día de oración y arrepentimiento  (Día observado por muchas iglesias evangélicas en Alemania, que cae, por lo general, a mediados de noviembre. Nota de la traductora)  dos de los cerdos murieron de la misma forma que los anteriores.

Es cosa sabida en la aldea que este vecino posee libros de artes ocultas con los cuales experimenta y que consigue dinero por medios espiritísticos. La veracidad de este caso puede comprobarse por certificados del Instituto Oficial de Veterinarios de Zurich. Además, dos pastores de la localidad, en, cuya presencia el hombre confesó sus hechos, garantizan esta historia. El veterinario, en una conversación personal, admitió haber examinado los cerdos varias veces para investigar la causa de la mortalidad sin haber logrado constatar ninguna causa aparente, por lo cual él también había sospechado alguna conexión con la magia. Conocí personalmente al granjero porque vino a verme en busca de ayuda espiritual.

Le visité más tarde con el nuevo pastor de la localidad y el granjero afirmó haber seguido el consejo que le había dado dos anos, atrás, pues su esposa, y toda su familia habían decidido seguir a Cristo. Un grupo de oración fue iniciado y se reunió fielmente en esta casa durante los últimos dos anos. Desde aquel entonces, no han muerto más cerdos. Cristo ha tenido la victoria sobre los poderes de las tinieblas en la vida de esta familia.

5. Problemas y Conjeturas

La consideración de estos ejemplos da lugar a abundantes conjeturas que solo pueden bosquejarse brevemente.

a) La teoría psicológica. La persona que cree en el ocultismo y trata con la magia sucumbe a sus prácticas. Inconscientemente cumple él mismo lo que quiere obligar por medio de sus manipulaciones mágicas. Se hace victima de una autosugestión. Esto afirman quienes no quieren atribuir los fenómenos a causas mayores. Cuando menos reconocen que las prácticas ocultistas tienen un carácter sugestivo y corrupto.

b) La teoría parapsicológica. Desde el punto de vista parapsicológico hay que reconocer que la magia negra y la magia blanca, practicada de acuerdo con el Sexto y Séptimo Libro de Moisés produce efectos sobre otros, que no pueden ser explicados como mera sugestión. El caso antes citado y tantos otros lo prueban de un modo concluyente. La teoría aceptada por muchos racionalistas, entre ellos el doctor Gubisch y el maestro Krise, de que todo en la magia es sólo fraude e ilusión, no es aceptable, según mi punto de vista. Los problemas que se presentan para explicarlo así, no son tan sencillos.

c) La teoría psiquiátrica. Dentro de las familias que experimentan con el Sexto y Séptimo Libro de Moisés se observa un enorme incremento de enfermedades mentales. Muchos psiquiatras opinan que en tales casos existe una confusión entre causa y efecto. Por causa entienden la constitución psíquica enfermiza de la persona, y por efecto el experimento mágico. Pero en la cura de almas efectuada con miles de practicantes del ocultismo, es visible una secuencia contraria. Se comprueba que la magia ha sido la causa; o por lo menos, el factor promotor y decisivo de anormalidades psíquicas. Estos hechos son reconocidos por algunos psiquiatras creyentes, como son el doctor Lechler, superintendente medico del centro sanitario „Hohe Mark“. El doctor Bender también acepta la denominada psicosis mediumística.

d) Aspectos cristiano‑religiosos. En la esfera religiosa la magia crea una resistencia contra todo lo que es de Dios. Esto se comprueba tanto en la magia blanca (que es la práctica de la magia bajo un, manto religioso) como en la negra, que descaradamente invoca al diablo. Esto no puede ser demostrado científicamente, como tampoco puede demostrarse en ese terreno la existencia de Dios y del diablo; pero existen numerosos indicios que revelan el demonismo de la magia.

e) Aspectos legales. Muchas transgresiones y crímenes se llevan a cabo por efectos de la magia. A menu­do se me han narrado cosas terribles. Desgraciadamente tales caos no pueden ser encarados legalmente ya que las demostraciones científicas son incapaces de probar lo metafísico. Por lo general, sólo es posible relacionar un hecho con otro y señalar indicios e hipótesis referentes a la magia. El principio de causa y efecto casi nunca aparece de forma que pueda dar base a un proceso legal.

f) Aspectos de salud mental. Al abogar por la salud mental publica seria de desear que la literatura de magia desapareciera totalmente, pero esto es casi imposible ya que muchos campesinos poseen libros de ocultismo copiados a mano. Muchos conjuros mágicos son transmitidos oralmente de una generación a otra. De todos modos se podría empezar por lo menos con la prohibición de nuevas ediciones, tales como los que se están imprimiendo en Braunschweig, Pfullingen y otros lugares. Más todavía: debieran ser mejor vigilados los grupos de practicantes profesionales de magia. A esta categoría pertenecen muchos módicos naturistas, hipnotizadores, magnetizadores, clarividentes, sortílegos, practicantes del péndulo y otros. De acuerdo con los datos obtenidos por reconocidos consejeros cristianos, estos grupos profesionales trabajan en un noventa por ciento en el terreno de la magia y del ocultismo. El daño psíquico que se inflige por medio de la magia es incalculable.

En vista de la infiltración del ocultismo en las masas de los países europeos, sobre todo por el Sexto y el Séptimo Libro de Moisés, los obreros cristianos tienen una tarea doble: la enseñanza preventiva y la ayuda y guía para quienes han caído en esas redes y quieren librarse. Han pasado las épocas del Antiguo Testamento cuando se apedreaba al sortílego, o de la Edad Media, cuando las brujas eran condenadas a la hoguera. Nuestra lucha no es, ni debe ser, por la fuerza sino por instrucción sobre el ocultismo, y con armas espirituales. Tenemos el ministerio de vigías y no debemos permitir que las gentes sufran por desconocer los peligros de la magia. Los efectos de este impío arte no pueden ser demostrados porque se basan en hechos extrasensoriales y leyes metafísicas, fuera del alcance de las ciencias humanas.

Además de la obra de advertencia sigue el cuidado pastoral de la persona que ha estado bajo el dominio de la magia: Ya que la sujeción ocultista pertenece al terreno de lo espiritual no puede ser tratado meramente por la psiquiatría ni por la psicoterapia. Aquellas personas que han sido dominadas por el ocultismo han venido a ser el blanco de influencias demoníacas. Ni médicos ni teólogos pueden prestar ayuda en tales casos. Sólo Cristo puede hacerlo. Hay un solo lugar donde la persona así dominada pueda liberarse y es en la cruz del Gólgota. La cruz es el emblema de la liberación y de la redención. Ante el razonamiento humano esto es un escándalo; pero la liberación de personas dominadas por el diablo no es asunto de razonamiento, sino un hecho afirmado por el Nuevo Testamente y palpable en nuestros mismos días. Lo verdaderamente remarcable es que la fe en Cristo paraliza el poder demoníaco. Cristo vino para ser la luz del mundo, y las tinieblas no pueden prevalecer contra El. „Tara esto se manifestó el Hijo de Dios, para destruir las obras del diablo“. Sobre la cruz, Cristo conquistó el poder de las tinieblas.

 

V.  LA  SANIDAD  DIVINA  ACTUAL

„¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe sanará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, para que seáis sanados“ (Santiago 5:14-16).

Ej. 166. – Un pastor protestante me contó que en cierta ocasión un enfermo de su parroquia pidió que él y los an­cianos de su iglesia le impusieran las manos y oraran por él. El pastor solicitó esto de varios ancianos pero ninguno accedió en hacerlo; ninguno lo había hecho antes y tampoco se sentían capaces de ponerlo en práctica en esa oportunidad. Para todos ellos era algo desacostumbrado.

¿Por qué es la imposición de manos escritural tan poco practicada en el mundo cristiano? ¿Por qué los cristianos en general dejan de lado estos pasajes, relegándolos a las sectas o a los fanáticos? ¿Son acaso estas promesas de las Sagradas Escrituras únicamente para los extremistas religiosos? ¿No demuestra con tal olvido, la Iglesia de Cristo, su pobreza espiritual, poniendo en evidencia que ya no vive en la plenitud de las promesas bíblicas? Estos interrogantes son bien aplicables a nuestra época. Analicemos el asunto a la luz de la carta de Santiago.

Para no tomar un camino equivocado desde el principio, como hacen tantos grupos sectarios, debemos examinar, ante todo, el motivo histórico religioso del pasaje de Santiago 5:14. Las comunidades judías tenían la costumbre de que sus enfermos solicitaran la presencia de los ancianos de la Sinagoga, esperando recibir ayuda por medio de sus oraciones. Esta buena costumbre fue adaptada por las iglesias cristianas. Detrás de la costumbre judía existía la idea, no siempre acertada, de que la persona enferma era castigada por Dios a causa de sus pecados (véase Juan 9:2-3). Este concepto negativo ha desaparecido casi por completo en el mundo cristiano actual, cayendo en el extremo opuesto de atribuirlo todo a causas físicas o naturales. De ahí que la oración no parezca tan importante, aunque siempre lo es en grado sumo.

El ungimiento con aceite lo hallamos en el nombramiento de sacerdotes y reyes, como símbolo del Espíritu Santo. Además era una expresión de gozo y festividad. Podemos recordar el salmo 23: „Unges mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando“. En aquellos tiempos la ciencia médica consideraba el aceite como la mayor medicina. Esto es una prueba de que a pesar de la oración de los ancianos la ayuda médica no era rechazada. En los tiempos del Viejo Pacto el aceite no era tan sólo un símbolo litúrgico, sino también un remedio. Así se consideraba también la saliva.

Siempre es conveniente considerar los relatos bíblicos a la luz del ambiente de la época en que fueron escritos. Los que basados en el capítulo 5 de Santiago rehúsan toda ayuda médica, debieran ver que precisamente este pasaje nos da el ejemplo de no olvidar los elementos medicinales. Sin embargo, su punto principal es recomendar la oración de fe. Así que, si un cristiano es impulsado a prescindir de toda medicina y esperar solo en el Señor, no debe ser criticado por ello por otros cristianos posiblemente más cultos, pero menos fervorosos; pues no debemos olvidar que la sencillez y el fervor son muy apreciados por el Señor (véase Mateo 18:3). Tampoco debe hacerse lo opuesto, pues la sencillez y el fervor espiritual puede convertirse, y se convierte muchas veces, en orgullo farisaico al juzgar al hermano. No se debe hacer de tales actitudes particulares una regla obligatoria para todos los cristianos. Siento tener que decir que conozco muchos lamentables ejemplos sobre el particular.

Uno de los puntos más importantes que debemos tener en cuenta al interpretar este pasaje a la luz de su ambiente histórico es la diferencia que existe entre la curación divina y las curaciones mágicas. En el mundo antiguo se creía que las enfermedades eran causadas por los demonios, por con­siguiente, apenas se usaban para enfermedades graves otros recursos que exorcismos contra los espíritus malignos. La curación consistía en la invocación del nombre del espíritu por el exorcista, o bien se invocaba a un espíritu más poderoso. Esto es lo que leemos en Hechos 19:13-16. Unos judíos ambulantes probaron de efectuar un exorcismo en el nombre de Jesús, sin ser ellos mismos discípulos del Señor. El intento no solamente no tuvo éxito sino que les costó caro.

Podríamos considerar las curaciones mágicas como un hecho histórico religioso ya superado, si no hubiera aún muchas personas que testifican que milagros similares tienen lugar aún hoy día. Y con esto llegamos al punto álgido de nuestro tema.

Es natural que toda persona enferma se pregunte: ¿Cómo puedo sanarme? Generalmente se consulta a un médico y si la terapéutica no trae el resultado apetecido, muchos se vuelven a métodos de curación por ocultismo. Estas curaciones mágicas se realizan en pleno siglo XX de la misma manera que en la antigüedad. Yo he conocido centenares de ellas.

Algunas personas han sido realmente curadas por la magia negra. En tales casos es muy fácil darse cuenta cabal de con quien se está tratando.

Ej. 167. – Una mujer que padecía desequilibrios psíquicos vino a buscar ayuda espiritual. Durante la conversación descubrí que llevaba un amuleto. Al principio se negó a abrirlo pues el mago que se lo dio le había profetizado que moriría dentro de tres días si lo hacía. Por fin me lo entregó y al abrirlo leyó horrorizada las palabras escritas en un pedacito de papel: „Mi alma pertenece al diablo“. Esta mujer había sido sanada de tuberculosis por un mago que invocaba los nombres de tres demonios. Lo curioso del caso es que después de abrir el amuleto reapareció su antigua enfermedad, pero encontró el camino a Cristo y confiadamente dejó su destino en sus manos.

No es tan simple distinguir entre la magia negra y la magia blanca. Las diversas formas de la magia blanca son más difundidas que la magia negra. Esto es explicable porque la magia blanca se practica bajo un disfraz religioso. Por tal razón no es tan reconocible su origen como lo es la magia negra. Basta para ello un ejemplo.

Ej. 168. – Los médicos de cierto hospital le dijeron a una mujer que tendrían que amputarle la pierna. La afligida paciente quiso probarlo todo con el fin de evitar la amputación y, sin el conocimiento del médico pidió a un conjurador que viniera a visitarla. El curandero mágico le dijo: „Si quiere ser curada tiene que tener fe en mí“. Luego pronunció su encantamiento mágico y repitió tres veces el Padrenuestro. Tras el encantamiento el dolor cesó de inmediato y la pierna no tuvo que ser amputada. Este desenlace resultó un enigma para los médicos, pero más tarde la mujer sufrió serios trastornos psíquicos, y su familia fue víctima de varios accidentes.

Las curaciones por magia blanca se efectúan bajo símbolos religiosos, tales como los nombres de la Trinidad, tres Padrenuestros, tres versículos de las Escrituras, tres salmos, tres cruces y así sucesivamente. Las personas ingenuas son engañadas creyendo que se trata de curaciones cristianas, pero en realidad tal curación cae bajo el segundo mandamiento: „No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, pues no dará Dios por inocente al que tomare su nombre en vano“. Nuestro Dios no puede ser obligado por el hombre. El no es nuestro criado para obedecer cuanto le ordene el encantador mágico. La Biblia prohíbe todo encantamiento (Deuteronomio 18:10-12). Muchas veces sucede que la magia blanca es la magia negra bajo un disfraz cristiano, pues se cumple 2.a Corintios 11:14: „Satanás se transforma en un ángel de luz“. La oración conminatoria de la magia blanca es algo totalmente diferente a la actitud de fe del creyente que dice: „Señor, sea hecha tu voluntad“.

A la misma categoría de la magia blanca religiosamente disfrazada, pertenece la oración profesional de cura­ción. Daremos un ejemplo:

Ej. 169. – Un negociante que padecía de un mal orgánico consultó a un hombre quien por una módica tarifa oraba por la salud de sus consultantes. Unos días después, el enfermo, al visitar a unos amigos, se quejaba de que no podía orar él mismo. „Siento – decía – como si me rodearan poderes de las tinieblas“. A diario se esforzaba en leer su Nuevo Testamento, pero no lograba hacerlo. Desesperado, se volvió a sus amigos pidiéndoles ayuda; les confesó que poderes tenebrosos como jamás había conocido le molestaban sin cesar. Esta lucha duró varios meses. La enfermedad orgánica había cedido totalmente pero en su lugar se vio acosado sin cesar por desequilibrios psíquicos y al final esta extraña lucha acabó en un desenlace fatal. Este negociante, padre de cuatro hijos, se quitó la vida. Si se tratara de un caso aislado, la evidencia sería inconclusa pero tengo en mi poder un archivo con millares de casos análogos que me autorizan para afirmar que el diablo está detrás de las curaciones mágicas.

Hemos mencionado ya el mesmerismo y conviene aquí decir que sobre esa base existe actualmente un movimiento de sanidad difícil de enjuiciar. El doctor Trampler, quien evidentemente conoce el método curativo de Groening, efectúa curaciones asombrosas casi a diario. Incluso enfermeda­des crónicas y orgánicas son a menudo curadas rápidamente. ¿Qué poderes o factores entran en juego en tales curaciones?

El doctor Trampler habla de un poder que emana de su persona y fluye hacia sus pacientes, para una mejor recepción del cual, suele pedir a sus consultantes que levanten el brazo, extendiendo los dedos, ante su presencia; y también que se pongan láminas de aluminio debajo de la almohada por la noche, o las lleven bajo sus vestidos para captar mejor los poderes benéficos del cosmos. Desde el punto de vista religioso, Trampler tiene ideas peculiares. Habla de Dios y de Cristo, pero a la vez admite otras religiones como fuentes de revelación; pone a Cristo y a Buda en el mismo nivel, apartándose totalmente de las claras enseñanzas del Nuevo Testamento acerca de la Obra redentora. Su doctrina es una mezcla de panteísmo, misticismo y religión natural, con unas pocas ideas cristianas. Es un conglomerado peli­groso y desviador. La oposición entre las habilidades de este sanador y una fe viva en Cristo, ha quedado demostrada en el caso 74 de este libro. El doctor Trampler no pudo sanar a la mujer, porque ésta estaba orando a Cristo. La referida experiencia está totalmente de acuerdo con numerosas ob­servaciones que he podido hacer en relación con curaciones mágicas.

Un método curativo espiritista me fue referido por un estudiante:

Ej. 170. – Un practicante de medicina, británico, vino a Alemania para ejercer su oficio, pero practicaba la curandería. Durante un tiempo trabajó también en Heidelberg. Afirmaba que un famoso curandero fallecido se le había aparecido y le había transmitido su don de sanidad. Desde esta supuesta aparición se le atribuían muchas curaciones. No hay límite para las cosas que la gente supersticiosa puede creer; pero con mi informante, el milagroso curandero, no tuvo éxito.

Otro movimiento de sanidad es la llamada Ciencia Cristiana. Ha tratado este tema muy acertadamente el doctor J. K. Van Baalen en su libro sobre las sectas (Véase „Plagios de la Religión Cristiana“, por J. K. Van Baalen. Editorial CLIE, Tarrasa, España.).

Su fundadora, Mary Eddy Baker enseñó que la enfermedad y la muerte son ilusiones y no realidades. El hombre puede so­breponerse a la aberración de la enfermedad por el Espíritu Creador que habita en su ser; y el sueño de la muerte puede ser evitado por medio de la mente. A causa de esta afirmación de la señora Baker sus adeptos creían que ella no moriría, pero fue una esperanza vana y sus sucesores han tenido que disimular el fracaso con toda suerte de explicaciones y conjeturas. Los efectos a menudo observados como resultado de la Ciencia Cristiana, quedan expuestos con el siguiente ejemplo que me fue contado por el mismo interesado.

Ej. 172. – Este joven se había fracturado el muslo y estaba enyesado en la cama. Una discípula de la señora Eddy Baker le visitó y le aseguró que su fractura no era real. Debería sacarse el yeso, levantarse y regresar a su hogar andando. Por cierto que ésta era una neófita en la Ciencia Cristiana, pero su absurdo consejo da en el clavo sobre la sinrazón de tal sistema religioso.

Lo cierto es que se suceden en el mundo, actualmente, extraños movimientos curativos y creo que vivimos en una era de la historia humana cuando las fuerzas incontrolables del demonio aumentan su actividad.

Ej. 172. – Se ha informado desde Siracusa, en Italia, que hay una efigie de madera que llora, cuyas lágrimas tienen poder curativo. Viajé hasta Sicilia y vi a la Madonna de Siracusa que vertía lágrimas y curaba. Cada tres meses, la figura de madera vierte sus lágrimas y en tales días se sanan alrededor de cincuenta personas. Más de 800 ya se han considerado curadas.

Ej. 173. – En América, el ya fallecido Padre Divino, se anunció como Dios y su hijo como Cristo. A ambos se les atribuía la facultad de curar y matar a distancia. Un predicador extranjero que se hospedó en mi casa, afirmaba que su madre había sido muerta por el promotor de esta secta mediante la magia negra.

Ej. 174. – Desde el cercano Oriente llega la noticia de que el príncipe Abdul, pariente del ex rey Farouk, puede obrar grandes milagros. Hacía caer fuego del cielo, como el profeta Eliseo e imitaba los milagros de Jesús registrados en el Nuevo Testamento. También se le atribuía la curación de los enfermos y la resurrección de muertos.

Ej. 175. – En el sur de Francia, Jorge de Montfavet se anuncia como el Cristo resucitado. Varios centenares de milagros que se le atribuyen son presentados como evidencia de su pretensión. En la actualidad, una noticia sensacional sigue a la otra y una fila de milagreros y sanadores centellean ante nuestros ojos. ¿Quién es ya capaz de discernir lo verdadero de lo falso? Sin embargo, el discernimiento es de suma importancia en el terreno de los milagros. Existen muchos sanadores milagrosos sobre los cuales es sumamente difícil emitir juicio. Actualmente están Tomas Hicks, Oral Roberts, Osborn y Branham, los cuales celebran cultos evangelísticos de masas, seguidos por llamamientos de sanidad. Lo que tengo que decir de estos hombres no es un juicio superficial, ni ninguna crítica rencorosa. Durante muchos años he reunido cuidadosamente todo el material disponible acerca de estos sanadores milagrosos; he leído todas las publicaciones en favor o en contra de ellos; les he oído personalmente, he investigado sus curaciones, comparándolo todo con las Sagradas Escrituras, pues me preocupa cumplir el precepto bíblico: „probad los espíritus si son de Dios“. Resultaría imposible exponer todo el material que tengo acerca de este tema, en este capítulo; de modo que sólo señalaré algunos puntos.

De todos estos sanadores evangélicos, el más dudoso es, indudablemente, Branham, ya que he comprobado que practica la adivinación, el magnetismo animal, el hipnotismo y la magia blanca. Todo ello recubierto con exhortaciones cristianas. Sé que sus padres creían en sortilegios y que de ellos heredó dones de ocultismo. En Karlsruhe hizo la siguiente afirmación: „Desde mi primera infancia he tenido visiones sobrenaturales“. Yo mismo fui testigo de esta declaración suya. Mi respuesta es que los dones del Espíritu Santo no son impartidos en el nacimiento natural, sino en el renacimiento espiritual.

Ej. 176. – El siguiente caso típico ocurrió en Zurich. Branham invitó a un joven a que subiera a la plataforma, tras lo cual tuvo lugar el siguiente diálogo:

-¿Nos conocemos el uno al otro? -No -contestó el joven.
– ¿No lleva usted en la cartera la carta de una señorita? – Sí, así es – confirmó el joven.
– ¿Dentro de la carta no hay una fotografía mía? -Es cierto también.
– Muy bien, muéstrela.

Así lo hizo el joven. Luego Branham levantando la foto se volvió al auditorio preguntando:
– „¿No es evidente que soy un profeta de Dios?“ Gritos de entusiasmo y aleluyas resonaron como respuesta.

Nuestra pregunta es: ¿Puede un truco de telepatía ser una evidencia profética? En este y otros casos es tomado erróneamente el ocultismo por profecía. Pero nosotros sabemos, por mil ejemplos, que las fuerzas ocultas son diabólicas (Hechos 16-16). La profecía procede de la inspiración del Espíritu Santo (Hechos 21:11). ¿Por qué Branham se esfuerza tanto para dar evidencias de profeta?

¿Y qué de la costumbre fetichista (pagana, mágica) de bendecir una caja llena de servilletas de papel y repartirlas entre los enfermos? Esto realmente nada tiene que ver con Hechos 19:12. ¿Por qué Branham queda tan exhausto al final de sus sermones como un hipnotizador extenuado? Ni Jesús ni sus discípulos eran llevados tambaleando y completamente exhaustos cuando sanaban a las personas con la autoridad divina. ¿Por qué Branham es interrumpido en su actividad de curación cuando hay hermanos que están orando en su congregación? Dos veces ha afirmado en tales casos: „Hay contracorrientes“. Branham ignoraba que habíamos desparramado entre su auditorio un grupo de creyentes que oraban, clamando al Señor por una clara comprensión del caso. Pronto Branham fue impedido de continuar sus actividades. Por lo tanto, le ocurrió como al curandero ocultista que tenía en su sala de espera a una persona que estaba orando.

Hay muchas evidencias (no todas pueden ser expuestas aquí) que llevan a la siguiente conclusión: Branham está dominado por el ocultismo, y posee habilidades mediumísticas. Acudió a Cristo en su juventud e inconscientemente arrastró estas tenebrosas habilidades al discipulado de Cristo. Hoy, él, junto con sus seguidores, confunden estos poderes por dones del Espíritu Santo, y los resultados de su ministerio están dividiendo y confundiendo a grupos cristianos. Es el prototipo del fanático de quien el creyente espiritual tiene que cuidarse. Es, además significativo, que hombres de Dios tales como Billy Graham se desliguen de Branham y de su movimiento.

Otro caso dudoso es el de Thomas Hicks. Mientras que Branham trabaja sobre bases mediumísticas con atavío cristiano, hay en el caso de Hicks, junto con los elementos cristianos fuertes habilidades sugestivas. Sus sanidades ocurren a menudo al nivel de choques psíquicos. He aquí un ejemplo:

Ej. 177. – Un graduado universitario en psicología sufría de parálisis crónica y tras un tratamiento con Hicks, la parálisis retrocedió. Durante las tres semanas siguientes, la vieja dolencia retornó progresivamente. El paciente mismo atribuyó la mejoría pasajera a terapéutica por sugestión. Como en el caso de Branham la sugestión (influencia psíquica natural) es confundida por Hicks con dones del Espíritu Santo al ser empleada con palabras y oraciones cristianas.

Acabamos de hacer una reseña de los diversos movimientos de sanidad del presente. Comenzando con sanidades por medio de la magia negra, seguido por métodos llamados neutrales de curación y concluyendo con movimientos de sanidad de tipo cristiano. ¿Qué podemos decir de todas estas sanidades a la luz de la palabra de Dios, comparándolas con las sanidades bíblicas, según el pasaje de Santiago 5:14?

En primer lugar diremos que estos movimientos de sanidad son el cumplimiento de una profecía bíblica. Vivimos en una época en la cual el misterio de iniquidad está en acción (2.a Tesalonicenses 2-7). Jesús predijo que en los últimos tiempos se levantarían falsos cristos y falsos profetas que harían señales y prodigios (Marcos 15:22) y muchos serían engañados por ellos. El resultado es alarmante ya que muchos buenos creyentes no se percatan de los métodos de curación ocultista y son engañados por su disfraz de religiosidad.

Estos movimientos de sanidad son también una evidencia de que la iglesia cristiana ha fracasado en cuanto a llenar las necesidades del público. La raíz de todos los problemas del mundo es que la gente tiene más interés en su bienestar material que en el espiritual. El gran tropiezo de la Iglesia Cristiana hoy día es la falta de fe en las promesas de la Sagrada Escritura. La ayuda espiritual se da tan solamente de un modo ligero y sobre temas espirituales y todas las esperanzas son para un lejano futuro, sin tener en cuenta que la palabra de Dios ofrece ayuda efectiva y presente a quienes se atreven a asirse de sus promesas.

Santiago habla decididamente acerca de la sanidad. La une claramente con la confesión y el perdón de pecados, pues en el Nuevo Testamento la sanidad y el perdón de pecados son inseparables. El orden de precedencia es que el perdón o la salud espiritual del hombre, es mucho más importante y debe preceder, a la sanidad exterior. Esto se halla claramente expresado en el caso del paralítico a quien Jesús sanó (Lucas 5:17-26). Cuando ambos procesos de sanidad son separados o se efectúan en un orden de precedencia equivocado, se va por un camino erróneo. La curación mágica se ocupa únicamente de la salud exterior. Su lema es: „Si es de ayuda, no importa cómo“. En las Sagradas Escrituras la primordial preocupación es la sanidad interior que puede, aunque no necesariamente, ser seguida por la curación exterior. A veces el Señor permite que sus hijos sufran con el fin de ejercitar su fe y paciencia, como un proceso de madurez para la eternidad; pero a veces es como indica Santiago; relataremos un ejemplo de curación según el principio aquí expuesto.

Ej. 178. – Una mujer joven padecía de una afección en la garganta producida por un tumor del tamaño de un huevo. Los tratamientos del médico y del neurólogo no tuvieron éxito. Más tarde vino en busca de ayuda espiritual y confesó que había cometido un serio desvarío en ausencia de su esposo. Por fe recibió la seguridad del perdón de pecados y halló la paz con Dios. Después de algunas semanas el esposo retornó del ejército. Sin ser invitada especialmente, volvió en busca de ayuda espiritual acompañada de su esposo y abiertamente repitió su confesión, a pesar de que no se le había insinuado siquiera hacerlo. El marido la perdonó y al cabo de tres días la infección de la garganta y el tumor habían desaparecido. La sanidad interior fue seguida por la curación exterior.

En el Nuevo Testamento hallamos este proceso de sanidad como un principio básico del Evangelio del Reino. Por consiguiente, todos cuantos han experimentado una resurrección espiritual con Cristo y que tienen vida permaneciente en sí pueden apropiarse de las palabras de Santiago 5:14 y Marcos 16:17: „Y estas señales seguirán a los que creyeren… pondrán sus manos sobre los enfermos y sanarán“.

Los errores de la magia y del espiritismo no deben oscurecer ni invalidar los principios de la Sagrada Escritura que se aplican a la curación del cuerpo, y de un modo particular a la imposición de manos y la oración de fe en favor de la curación. Donde abunda el mal de la magia negra la gracia de Cristo es más abundante.

En resumen: La Biblia menciona, y tácitamente reconoce, la eficacia de la magia como vemos en el caso de los magos de Egipto, los encantadores cananeos o Simón el mago. Podemos afirmar que la magia otorga curación orgánica, pero se produce lo que llamaríamos un cortocircuito: El cuerpo recibe alivio, pero el alma y la mente sufren las consecuencias por los desequilibrios que engendra. En las Escrituras se da más importancia a la relación personal del hombre con Dios que a toda ayuda física. En la magia, la pregunta esencial es: ¿qué ayuda? En el Nuevo Testamento la gran cuestión es: ¿Quién ayuda? El practicante de la magia afirma: „Ello ayuda“. El cristiano dice con gozo: „El ayuda“. Detrás del „qué“ y del „ello“ están los poderes de las tinieblas. Alguien que se oculta y produce efectos reales pero contraproducentes. Detrás del „quién“ y „El“ de la fe cristiana, encontramos al Cristo viviente. „El Señor lo levantará‘, testifica Santiago con gratitud y gozosa confianza. „Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos“. Nosotros le somos deudores de toda nuestra vida por gratitud a lo que El es, ha hecho, y quiere hacer por nosotros.

 

VI. RELATOS DE VERDADERAS CURACIONES BIBLICAS Y LIBERACIONES

1.   Cristo, victorioso sobre los poderes de las tinieblas
2.   Los baluartes de las tinieblas
3.   Las obras de Satanás
4.   Un loco incurable
5.   No te acuerdes de las pecados de mi mocedad
6.   Jesús redime
7.   Librado del poder de las tinieblas
8.   Lucha con una mujer poseída
9.   El más fuerte
10. „Si el Hijo os libertare…“
11. „En mi nombre echarán fuera demonios“
12.  La victoria de Jesús
13.  Hay poder en la sangre de Cristo
14.  Privados de poder
15.  En el nombre de Jesús 

1. Cristo, victorioso sobre los poderes de las tinieblas

Sucedió en el año 1935, mientras colaboraba en una campaña de evangelización en M. (Alto Rhin). Al finalizar el culto, un matrimonio y su hijo de quince años se me acercaron para narrarme lo siguiente: Tenían una granja en los altos Vosgos y durante el transcurso de varias décadas habían sucedido allí hechos anormales. El esposo afirmaba que extraños trasgos habían sido observados en la casa. El mismo los había visto desde su niñez y además presentaba extraños síntomas de parálisis cuya causa el médico no había podido descubrir. El ganado en los establos era inquietado; las vacas andaban asustadas y casi enloquecidas y algunas presentaban también síntomas de parálisis. Los padres de este hombre tuvieron que vender siete vacas en el curso de un año, y ya que les quedaba una sola se hallaban al borde de la ruina. A este punto, el anciano chacarero llegó a saber de un maestro de brujería, quien practicó, a petición suya, extraños rituales en los establos. Retornó la tranquilidad y el ganado fue en aumento.

Vino la Primera Guerra Mundial y el hechicero debió partir para la guerra. A causa de que esta zona de los montes Vosgos fue convertido en escenario de guerra, los chacareros tuvieron que deshacer sus hogares y vivir durante cuatro años como refugiados en el interior del país. Al terminar la guerra se casó el hijo del chacarero. Mientras servía en el ejército se había sentido bien, pero ahora recrudecieron los antiguos malestares. Nació el primer nieto, el cual padecía extraños ataques y no podía conciliar el sueño. Nació un segundo, quien también padecía molestias y murió a las seis semanas.

Después de la muerte de este niño, el padre sufrió nuevamente toda clase de molestias. Tras un prolongado tratamiento médico y varias semanas de observación en el hospital, tuvo que regresar a su hogar sin experimentar la más leve mejoría. Allí continuó perseguido de día y de noche, tanto que se fue consumiendo hasta quedar como un esqueleto. Cada vez que trataba de dormirse, se despertaba sobresaltado al recibir terribles bofetadas; otras veces era levantado en vilo por manos invisibles y dejado caer nuevamente. La casa fue invadida por ruidos de golpes, rasguños y sonidos confusos. A veces se oía el ruido de puertas que se cerraban y, para colmo de males, un hedor pestilente invadía toda la casa.

Cuando el hombre trataba de orar, era sacudido vigorosamente por una fuerza invisible. Cierto día, a pesar de encontrarse sumamente débil, se apoderó de él tal desesperación que pudo abandonar su lecho, tomar un viejo libro devocional, y sentarse a la mesa para clamar y orar a Dios en medio de su angustia. Repentinamente sintió una terrible presión alrededor de sus caderas; como si fuera asido por poderosas manos, que le levantaban y luego era arrojado sobre su silla con tal fuerza como para reventarlo.

Finalmente fueron en busca de otro mago. Tras seguir su consejo, hubo un intervalo de alivio; pero un tiempo después comenzaron nuevamente a ocurrir hechos extraños en los establos. El ganado padecía y los campos y huertos no prosperaban. Más tarde, el primer nieto también cayó víctima de estos extraños ataques. Como hemos dicho anteriormente, ese niño había sido librado ya una vez de ataques similares cuando era pequeño por un encantador mágico. Ya el hombre había perdido toda confianza en encantadores y curanderos. Consultó a varios médicos para su hijo, sin que experimentara ninguna mejoría definitiva. A los quince años el muchacho empezó a ver seres monstruosos andando por la casa. Cierta mañana, al levantarse, se sintió asido de sus brazos por manos potentes, lo que produjo una parálisis total de su brazo derecho. A pesar de haberse sometido a observación y a un largo tratamiento en el hospital, no había mejoría visible.

Mientras estas personas estaban de pie delante de mí, acompañados de su hijo, después de la reunión de evangelización, observé que el brazo derecho del joven colgaba totalmente flácido y sin vida a su costado. Al dirigirle algunas preguntas a los padres, reconocí por sus declaraciones el origen de todos estos trágicos sucesos. Les expuse las terribles consecuencias de los pecados de magia y les exhorté a que se arrepintieran, volviéndose a Dios de todo corazón. Recurriendo a varios pasajes de las Escrituras, les aclaré que en tales casos la ciencia médica no puede solucionar nada, sino solamente Jesucristo, quien vino para destruir las obras de Satanás.

Los padres confesaron su pecado, declarando que querían entregarse al Señor Jesús y el hijo también manifestó el deseo de seguir a Cristo. Oré junto a ellos en el nombre de Jesús. Por su gracia, el Señor contestó la oración y sanó al joven, quien unos pocos días después estaba ayudando a su padre en la siega. Desde entonces la paz de Dios descansó sobre aquella casa. La bendición del Señor estaba sobre los establos y los campos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Estrasburgo fue evacuada, me albergué junto con mi familia como refugiado en aquella chacra de los montes Vosgos. El Señor Jesucristo ha sido glorificado en esta familia entera, por la paz, salud y tranquilidad que en ella reina.    Enrique Waechter, evangelista en Estrasburgo

 

2. Los baluartes de las tinieblas

Corría el año 1938. Llevé a cabo una campaña de evangelización en Odenwald/Hessen. Una cierta sesión para ayuda personal a las almas, quedará imborrable en mi mente. Un joven de unos veinte años acudió para relatarme sus aflicciones. Sus desequilibrios emocionales eran típicos del demonismo, por lo cual le dije inmediatamente que: o bien se había introducido personalmente en el ocultismo, o que tales prácticas habían sido llevadas a cabo por su familia, a lo que asintió con toda franqueza. Lo que me relató a continuación era tan terrible que ha quedado grabado profundamente en mi recuerdo. Al relatarlo, no estoy violando el secreto de esta confidencia, pues el hombre me instó a que, basado en su propia experiencia, advirtiera a cuantos fuera posible acerca de este terrible peligro. Incluso autorizó a revelar su nombre, pero no lo creo necesario.

Me dijo que desde su niñez padecía de ataques de depresión, ideas de suicidio y desórdenes psíquicos. Durante la noche a menudo era sobresaltado por ruidos de golpes extraños de un origen inexplicable. Otras veces le infundían miedo sonidos y silbidos producidos por extrañas apariciones. Un psiquiatra diagnosticaría psiconeurosis, pero la historia de la familia daba la pauta del origen de estos males.

La bisabuela del joven era una hechicera. Curaba animales y personas mediante conjuros y recetas mágicas. Además se afilió a un centro espiritista que invocaba los espíritus de los muertos. La terrible tragedia de esta familia co­menzó con esta mujer que se introdujo tan profundamente en el ocultismo.

El hijo y la hija siguieron en los pasos de su madre. Ambos hechizaban personas y animales con ayuda del Sexto y Séptimo Libro de Moisés y mantenían relaciones con los difuntos. También practicaban la pendulomancia y echaban las cartas. Ambos tuvieron un terrible fin. De noche la mujer veía trasgos en su cuarto, y tenía la sensación de que espíritus malos le cerraban la boca y la nariz. Esto continuó por muchos años hasta que la mujer tuvo que ser encerrada en un asilo de alienados. Al no encontrarla enferma mentalmente, fue dada de alta después de seis meses. El hermano de esta mujer murió con una agonía espantosa, pero antes, rogó a sus familiares que quemaran todos sus libros de magia o los destruyeran. Pidió una Biblia pero ya nada podía comprender de ella. Preso de terribles dolores y emanando una horrible hediondez, partió a la eternidad.

La generación de los nietos continuó en la misma forma. A una de las nietas le solían sobrevenir ataques de frenesí durante los cuales hacía pedazos los muebles. Otras veces se acostaba en la calle gritando con una fuerza sobrehumana. Así continuó hasta que tuvo que ser internada en un manicomio. Otra de las nietas oía de noche los mismos ruidos ya mencionados. Tal fue su desequilibrio psíquico que al fin se mató con sus dos hijos de cinco y ocho años de edad, despeñándose desde una altura de 120 pies. En tanto otro nieto que hacía el papel de médium en sesiones espiritistas, empezó a sufrir de manía persecutoria y al igual que otros miembros de su familia, acabó sus días en un asilo para enfermos mentales.

En la generación de los bisnietos, había una joven que continuó con la cartomancia y tradición de encantamientos y murió joven. Todos sus hermanos afirman que ronda por la casa como un espíritu intranquilo. El hermano de esta señorita es el joven que me relató la historia de su familia. Me confesó que había sufrido lo indecible con todo lo sucedido, por lo cual quiere advertir seriamente a todos de los peligros que encierra introducirse en el ocultismo. Considera que la magia es la única responsable de todos estos terribles desequilibrios psíquicos que han sufrido los miembros de su familia a través de generaciones. Aquí se cumple el juicio del primer mandamiento: „…visitaré la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me aborrecen“. Este no es un caso aislado ni único. A través de mi ministerio he escuchado muchas historias familiares semejantes a esta. Es lamentable que, tanto en psiquiatría como en los centros cristianos, se conoce tan poco y se pasa por alto el poder diabólico de la magia. El hecho de que tales cosas se tomen con liviandad o sean consideradas como puro engaño, es fruto del racionalismo. Si hemos de prestar ayuda espiritual a personas así dominadas, hemos de considerar con seriedad la influencia satánica en sus vidas. El ser humano se halla en el fragor de la batalla entre Cristo y Satanás. Donde Satanás es representado tan sólo como un espantapájaros, se está haciendo caso omiso a una terrible realidad y Satanás puede destruir a sus víctimas sin ningún impedimento. El campo más peligroso para la seducción satánica es la magia, pues es allí donde la ayuda diabólica es aplicada conscientemente, aunque sea impartida con el disfraz de piadosas ceremonias.

A Dios sean las gracias que el poder diabólico sobre esta tierra no es la última palabra. „Cristo Jesús vino a deshacer las obras del diablo“ (1.a Juan 3:8). Tenemos un poderoso enemigo, pero también un Amigo Todopoderoso, como solía decir el finado evangelista alemán Ernesto Modersohn. La diestra del Señor obra también maravillas a favor de quienes han sido desviados hacia un directo dominio satánico por medio del ocultismo. Tal era el caso del joven de quien he relatado. Pero Cristo le dio gozo y libertad; las cadenas y los grillos fueron rotos bajo la todopoderosa mano del Gran Triunfador del Gólgota. Jesucristo es, y permanecerá victorioso por toda la eternidad.

 

3. Las obras de Satanás

Una mujer mentalmente sana y físicamente robusta experimentaba hechos extraños durante la noche, que se producían cada vez con mayor frecuencia. Tenía la sensación de ser azotada a pesar de no observar a nadie dentro de la habitación. A la mañana siguiente constataba la presencia de moretones sobre su cuerpo. Esto le resultaba inexplicable. Al principio se resistía a comunicarlo, para no ser objeto de comentarios, pero finalmente la desesperación en que se hallaba sumida, la llevó a buscar ayuda espiritual. Pidió al pastor del lugar que le aconsejara, pero él no sabía qué pensar de tales sucesos. La mujer no le daba la impresión de ser ni neurótica ni de estar mentalmente trastornada, pues se mostraba completamente normal en todos los sentidos. Otro pastor a quien consultó tampoco tenía conocimientos sobre el ocultismo, de modo que no pudo ayudarla.

Cierto día, un amigo mío que conoce los efectos de la magia la visitó. Como este caso no se adaptaba al terreno emocional ni mental, comenzó a preguntarle acerca de la magia y salió a luz la siguiente historia: Durante su juventud la mujer había sido cortejada por un joven quien insistentemente quiso casarse con ella. Al descubrir que era un ocultista, lo rechazó, y él la amenazó con perseguirla y molestarla. La muchacha no dio importancia a esta amenaza y se despreocupó de ello. Fue más tarde, cuando experimentó esas molestias nocturnas, que recordó este episodio de su juventud, pero aún se resistía a relacionar las dos cosas.

Antes de continuar con el relato, explicaré brevemente en qué forma trato estos casos. Cuando tales personas buscan mi ayuda, investigo ante todo si las experiencias que narran son producidas por algún factor orgánico o psiquiátrico. Si es ese el caso, recomiendo al paciente a un psiquiatra creyente. A menudo hay sucesos inexplicables que también pueden ser aclarados por los recientes descubrimientos de la psicología profunda. Al analizar estos casos es necesario extremo cuidado y cautela, pues un diagnóstico errado puede tener resultados desastrosos. Cuando todos los medios científicos han sido consultados, entonces pueden aplicarse al caso los descubrimientos de la parapsicología y del ocultismo, para ver si puede descubrirse la causa por ese lado. Sin duda hay mucho más de lo que nuestros médicos, psicólogos y teólogos han aprendido en las universidades y seminarios, pues las prácticas de ocultismo están difundidas en alta escala en nuestros días.

Volvamos de nuevo a nuestro caso. Mi amigo oró fervorosamente en favor de esta mujer atribulada, indicándole que debía entregarse completamente a Cristo si quería ser liberada. Tras este consejo y después de una verdadera batalla espiritual, sucedió algo sumamente extraño. El hombre que la había amenazado, se ahorcó.

Desde ese momento, la mujer fue liberada y las anteriores molestias nunca reaparecieron.

Este ejemplo pertenece al fenómeno que ha dado lugar a tanta controversia: de la sugestión mental a distancia. El hecho de que nuestros racionalistas modernos afirmen que estas cosas son totalmente un engaño, no hace que pierdan su terrible realidad. Schopenhauer dijo: „Existe también el escepticismo de la ignorancia“. Aquí son aplicables las palabras de Shakespeare, de que existen aún muchas cosas entre el cielo y la tierra de las cuales ni se ha soñado en este mundo. El campo de la sugestión mental ha sido investigado por muchos médicos. Los doctores Dusart, Janet y Gibert podían influenciar a individuos a 10 kilómetros de distancia. En mi obra de consultas espirituales he comprobado que estos fenómenos se hallan especialmente en conexión con el peligroso libro de magia Sexto y Séptimo Libro de Moisés. Conozco muchos casos de sugestión mental cuya evidencia es tan clara que no pueden desecharse como una superstición popular.

Aunque en el caso citado las molestias nocturnas hubieran sido síntomas de histeria, la auténtica y repentina curación habría sido algo extraordinario. Todo médico sabe lo difícil que resulta curar tales enfermedades; pero en la experiencia descrita no se trataba de enfermedad sino de influencia mágica. Para el creyente no es un hecho ignorado que el hombre se halla rodeado de poderes satánicos. No habría motivos para que Cristo viniera al mundo si el diablo fuera sólo una ilusión propia de épocas de ignorancia. No; el poder de las tinieblas es una realidad que ha sido derrotada por Cristo, pues el Hijo de Dios vino para destruir las obras del diablo. El es el vencedor sobre todos los poderes de las tinieblas.

 

4. Un loco incurable

Cierto creyente me contó la historia de sus antepasados. Sus bisabuelos practicaban la magia y como resultado de estas actividades ocultistas se presentaron facultades mediumísticas. La abuela padecía trastornos psíquicos, manías depresivas y tenía un carácter irascible y egoísta. Los desequilibrios psíquicos iban en aumento hasta que le acometieron ataques de frenesí. Hubo que maniatarla, y en esta condición fue recluida en un hospital para enfermos mentales. En la tercera generación, que es a la cual pertenecían los padres de mi protagonista, surgieron nuevos trastornos psíquicos, tales como depresión, alucinaciones y anormalidades orgánicas de origen neurótico. Cuando el padre aceptó a Cristo fue librado de todo síntoma de perturbaciones psíquicas. Mi informante, que está en la cuarta generación de esta familia, durante su juventud tuvo que luchar tenazmente en contra de manías depresivas, pero Cristo lo ha librado totalmente. Dentro de la quinta generación está el hijo de este hombre, del cual nos ocuparemos ahora.

Según cuenta su padre, este joven había sido un niño simpático y agradable. Al cumplir sus 18 años, también él, como sus progenitores, desarrolló una enfermedad psíquica y más tarde, mental. Al principio se mostró sumamente deprimido, con un temor morboso a la vida. El período depresivo fue sucedido por diversas obsesiones. Solía quedarse durante horas arrodillado orando, luego le sobrevenían ataques de frenesí en los que golpeaba a sus padres. Después de estos ataques escapaba hacia los bosques donde solía vagar durante días hasta que de puro agotamiento sufría un colapso. Los leñeros del bosque por lo general traían de vuelta al infortunado joven, quien al fin fue despedido de su empleo a causa de estas anomalías. Para mayores males, aparecieron síntomas de esquizofrenia; oía ruidos de golpes en la casa, veía luces y oía voces que le decían que no obedeciera más a sus padres. Estos se vieron obligados a llevarle a un psiquiatra, el cual dio el siguiente diagnóstico: „esquizofrenia avanzada e incurable, con necesidad de reclusión en un manicomio“.

El padre rehusó a que su hijo fuera internado. Empezó un pequeño círculo de oración entre creyentes que unidos intercedían a favor de este joven tan gravemente enfermo. Finalmente llevó a su hijo a un hogar cristiano para convalecientes que era dirigido por un bien conocido hombre de Dios. El enfermo mental continuó con sus fugas de este hogar. Día tras día el director del establecimiento se sentaba con el joven, leía con él algunos versículos alentadores de la Biblia y oraba con él. Al principio este tratamiento espiritual tuvo un efecto negativo. El paciente sufría alucinaciones religiosas; estando en público, se arrodillaba junto a un banco y permanecía horas en actitud de oración. Entonces el director del hogar comenzó un círculo de reuniones de intercesión por el enfermo. Tras unas pocas semanas hubo una perceptible mejoría y al final de la sexta semana, durante una reunión para ayuda espiritual, repentinamente la mente del joven retornó a una completa lucidez. Sus impulsos y obsesiones desaparecieron y después de dos semanas de observación el director del establecimiento lo envió a su hogar, completamente curado. El joven pudo retornar a su profesión y actualmente es el principal ingeniero de una empresa de construcción. Además, ha demostrado ser un verdadero cristiano. Han transcurrido ya dieciocho años y no se ha presentado ningún vestigio de la antigua enfermedad. La avanzada e incurable esquizofrenia diagnosticada por el psiquiatra fue curada por Cristo.

Dos diferentes tendencias pueden observarse a través de toda esta historia de familia. Los antepasados practicaban la magia y diversas formas de ocultismo, con el resultado de que enfermedades psíquicas y mentales se presentaron en los descendientes después de cuatro generaciones. En tres de ellas -abuelo, padre e hijo- estos trastornos psíquicos desapa­recieron cuando se entregaron a Cristo. Este informe es una evidencia de que el poder de Jesucristo aún puede obrar milagros, cuando la ciencia médica se ha mostrado impotente. Para Dios no hay casos imposibles. Por medio de la fe fuerzas creadoras y vivificantes entran en la vida del segui­dor de Jesús. En cierta oportunidad un médico que trabajaba mucho entre creyentes hizo la siguiente observación: „Con los cristianos es necesario tener mucho cuidado al dar un diagnóstico médico. Si un día se hallan en el lecho de muerte, quizás al siguiente nos salen a recibir a la puerta, sanos y felices. Su fe puede producir efectos tan inesperados que a menudo trastornan todo dictamen médico. Uno nunca sabe qué va a ocurrir con tales personas“
(Véase, como confirmación de esta declaración médica, el libro „Yo creo en los milagros“, de C. Kuhlman. Y asimismo el capítulo „Liberación“, págs. 135 a 158 del libro del Dr. Kurt E. Koch El Diccionario del Diablo. Ambos publicados por la Editorial CLIE, de Tarrasa, España).

 

5. No te acuerdes de las pecados de mi mocedad

Un joven suizo que ha sido un fiel seguidor de Jesús durante largos años, me dio a conocer la forma en que había encontrado a Cristo. Escribió lo siguiente:

„Cuando tenía 15 años me hicieron unos encantamientos mágicos para hacer desaparecer unas verrugas de mi mano derecha, pues en el lugar donde vivíamos era costumbre, cuando aparecía cualquier enfermedad, no recurrir al médico sino al conjurador mágico. El encantamiento tuvo éxito; me vi libre de las desagradables verrugas, pero al mismo tiempo me encontré bajo la influencia del Maligno, atrapado por la maldición de la magia. Durante años luché contra los efectos consecuentes. Comenzé a leer literatura barata, pues los libros buenos me aburrían. Películas obscenas, con su atmósfera turbia y sexual, me fascinaban. Hice caso omiso a toda advertencia y me convertí en un adicto a ese ambiente, viviendo constantemente en una atmósfera cargada de sexualidad. Me rebelé en contra de todo lo espiritual y mi mente estaba envenenada con toda suerte de maldades. La sensualidad se había despertado en mí y no podía dominarla; la obsesión era tan fuerte que no lograba alejarme de ciertas cosas, y una y otra vez caí. A causa de mis constantes derrotas me hallaba disgustado, irritado y desanimado, y con mi irritación y desobediencia di mucho trabajo a mis padres y a mis superiores. Dividido interiormente por estas dos fuerzas, no pude concentrarme en mi empleo, por lo que mi trabajo era muy insatisfactorio.

Durante años fui víctima de mis pasiones y padecía por encontrarme bajo su dominio. Al final se despertó en mí un ansia por una vida pura. Cierto día fui invitado a una reunión para jóvenes varones. El pastor habló de aquellas cosas que tanta lucha me habían ocasionado. Señaló el camino a la liberación y arengó a sus oyentes a decidirse por Cristo. Aquella noche me sentí herido en lo más recóndito de mi ser pero no me atreví a hablar con el pastor, pues un falso sentido de pudor me impidió buscar ayuda y recurrí a otros medios para solucionar mis problemas. Decidí que podría librarme de todas aquellas cosas casándome. Me casé con una mujer que tenía tres hijos, pero en lugar de solucionar mi situación, surgieron nuevos problemas y me encontré cada vez más miserable. Todo me asqueaba y me resultaba desagradable. ¿Dónde terminaría todo esto? Sólo Dios tenía la solución para mi vida.

Mi esposa enfermó y luego yo también debí guardar cama. Una extraña neurosis que los médicos no podían diagnosticar con precisión me desesperaba. Se apoderó de mí un miedo espantoso a no poder recuperar mi salud y empecé a orar fervientemente. Una y otra vez clamé al Señor por perdón y liberación. Finalmente me di cuenta de que por mis propios medios jamás podría hacer frente a estos malestares y vi claramente mi propia debilidad. En aquel entonces recibí un folleto de un amigo que me mostró la solución. Justamente en el momento álgido de mi vida, cuando había llegado al grado más desesperado de mi necesidad interior, recibí esta iluminación. Comprendí que Dios es mejor psicólogo que nuestros doctores y pastores. El conoce el tiempo, la clase de ayuda necesaria y la persona adecuada para sus propósitos. A este amigo abrí mi corazón y confesé todo lo tenebroso que había en mi ser: esta fue la encrucijada de mi vida.

Un gran gozo inundó mi alma; gozo por el perdón de todos mis pecados, gozo por el don inefable. Por la gracia de Dios llegó a ser mi experiencia personal „Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres“. La oración del salmista „No te acuerdes de los pecados de mi mocedad“ había sido una realidad en mi vida; ahora el perdón y la redención eran míos. En mi juventud había aprendido el versículo: „En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados, conforme a las riquezas de su gracia“ (Efesios 1:7). Tenía este versículo grabado en mi mente, pero jamás lo había experimentado; ahora esta certidumbre me había sido dada por el Espíritu Santo y aunque todo el mundo se me hubiera puesto en contra, no podría quitármela. Después de todos estos años de terrible miseria interior jamás pensé que podría llegar a ser una persona gozosa. Por la misericordia de Dios he experimentado su promesa: Yo he venido para que tenga vida, y para que la tengan en abundancia.

 

6. Jesús redime

Años atrás fui criado en una familia que buscaba alivio para sus enfermedades en tratamientos metafísicos, hipnóticos y sugestivos. Durante treinta años se practicó en mi casa el arte de la curación mágica, en favor de animales y seres humanos, con óptimos resultados. La gente venía de todas partes en busca de curación. A menudo bastaba una carta o una conversación telefónica con mi padre para iniciar y seguir la cura. Este sistema de curación por teléfono aún se practica hoy día en cientos de miles de personas. En él entran en juego no solamente poderes de sugestión, sino también fuerzas mágicas y diabólicas.

Las terribles consecuencias de la práctica de encantamientos efectuada por mi padre eran visibles en la familia entera, pues nuestro hogar se caracterizaba por continuas riñas a causa de los violentos caracteres de todos. Después de su muerte yo me dediqué a aprender el arte de la curación mágica. La fascinación por lo desconocido y la perspectiva de producir milagros por fuerzas no accesibles a todo el mundo, me sedujeron. Por lo que había visto de mi padre, y poseyendo una predisposición mediumística hereditaria, no me costó mucho tal adiestramiento. Mis primeros experimentos con miembros de mi propia familia tuvieron éxito. Estimulado por ello extendí esta actividad a otras personas, invadiéndome el orgullo de que el conjuro daba resultados.

No escapé de las terribles consecuencias de la magia, pues inesperadamente sufrí un total agotamiento de mi sistema nervioso; me encontraba tan débil y desequilibrado que fui obligado a abandonar mi trabajo. Durante semanas permanecía sentado e inactivo, debiendo luego ser internado en un hospital. Este fue el tiempo en que Dios me habló, y en mi soledad empecé a analizar mi vida. Otra gran ayuda fue la de un paciente en el hospital que conocía mucho acerca de conjuros mágicos y me advirtió en contra de esa práctica. En mi defensa argumenté que yo sólo deseaba ayudar a mis semejantes y que decía a la gente que recibiese tales beneficios mágicos como un don de Dios, a lo cual repuso el forastero: „Al emplear el santo nombre de Dios, usted lo blasfema, pues está tratando a Dios como a criado y no como a Señor. Es el diablo quien acude a cumplir los efectos de tales fórmulas mágicas, y no Dios.“

Al principio rechacé tales argumentos rehusando creerlos, pero no pude olvidar su advertencia y más tarde descubrí que el forastero estaba orando por mí. Una lucha terrible se desencadenó en mi interior que continuó durante varias semanas. Por fin me encontraba dispuesto a abandonar la magia, pero esto era más fácil decir que hacer. Quise dejarlo, pero los poderes detrás de la magia no me querían soltar. Descubrí que no dominaba yo a estos poderes sino que ellos me dominaban a mí. Desde el momento que reconocí que era su prisionero mi defensa se tornó más apasionada y tenaz. Fue una lucha de vida o muerte, en la cual mi esposa se hizo una valiosa confederada, pues juntos buscábamos la ayuda de Dios; comenzamos a leer la Biblia y a orar junto con nuestros hijos, pues sentimos que no podíamos lograr la victoria por nuestros propios medios. En este tiempo tuve que sufrir una seria operación quirúrgica, pero mi corazón había sufrido un esfuerzo tan grande a causa de estas luchas, que una vez en el hospital el cirujano debió esperar 24 días antes de atreverse a operar. La intervención tuvo éxito, lo que nos llenó de gozo y agradecimiento a Dios.

Sin embargo, no había obtenido aún una liberación completa. Cierto día, mientras estaba leyendo la Biblia, me fijé en Hechos 19:19: „Muchos de los que habían practicado la magia trajeron sus libros y los quemaron delante de todos“. Ya el velo se me iba corriendo. Tenía que deshacerme de toda mi literatura de ocultismo. Lo junté todo y lo arrojé al fuego. A todos mis tesoros tan celosamente guardados, fórmulas para conjuros de acción rápida y recetas especiales, les di el mismo fin. Estos ídolos familiares, fuente de poderes mágicos, fueron destronados y quitados de en medio y con la ayuda de Dios, otro paso hacia la libertad y sosiego estaba dado.

Pero la lucha aún no había terminado. La magia siempre arrastra tras sí desgraciadas secuelas. Mi vida abrigaba muchas pasiones, abiertas y también ocultas, tales como mal genio, maledicencia, egoísmo, juego, bebida, tabaco y otros vicios imposibles de publicar. Cuanto más daba a Cristo la primacía en mi vida, más y más me desagradaban estas cosas. Mi esposa experimentó una transformación similar. Durante largos años había sido atacada de períodos de depresión, que es el síntoma invariable que aparece en familias militantes en la magia y en sus descendientes. Por Cristo, y a causa del gran gozo que había invadido nuestra vida, estos estados depresivos desaparecieron por completo sin tratamiento médico alguno. Con esto no quiero decir que todo estado depresivo tiene el mismo origen, pues hay condiciones psíquicas que provienen de ciertas enfermedades pero los hay que tienen su causa en motivos espirituales y de todo ello fuimos librados por Aquel que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Entonces pensé que si el Señor Jesús pudo socorrer a un miserable pecador como yo, también podía librar a otros que se encuentran ligados por Satanás. Por tanto me dediqué a buscar y ayudar a quienes, activa o pasivamente, han practicado la magia. Comencé una serie de reuniones para presentar los males de la hechicería. El extenso campo para ayuda espiritual que surgió de estas sesiones, puso en evidencia cuán profundamente el hombre moderno se halla inmiscuido en estas cosas a pesar de tanto adelanto científico. Pero una vez más se cumplió lo que afirman las Escrituras: „Cuando el pecado abundó, sobrepujó la gracia“. La victoria final pertenece al Señor Jesucristo.    H. Buechler, FRANCE

 

7. Librado del poder de las tinieblas

Durante una campaña de evangelización oí la historia de un alcohólico, y con permiso especial del mismo quiero referirla. Desde su juventud había sido un matón y bebedor consuetudinario. Su consumo diario era de quince litros de vino y muy pocos días al año estaba sobrio. Si no le alcanzaba el dinero para la bebida corría de aquí para allá como un animal herido y el menor contratiempo era suficiente para que estallara en un arranque de cólera, durante el cual rompía todo cuanto estuviera a su alcance. No quería saber nada de la Palabra de Dios, pues según él, el creer en Dios era un engaño tan grande como creer en el diablo. Cierto día encontró en la taberna a un hombre que hablaba de la magia negra y la posibilidad de mantener comunicación con el mundo invisible. Contó una sarta de cosas espeluznantes que algunos de los oyentes tomaron a risa, considerándolo tonta superchería. El borracho de nuestro relato era el más locuaz y se jactaba de no tener miedo de encontrarse con el mismo diablo ni de tratar con él. En medio del griterío sus compañeros de trabajo afirmaban lo mismo. Se hizo una apuesta por 20 marcos, y Jochen, el borracho, quedó en presentarse al diablo el próximo viernes a medianoche en el cruce de dos caminos a la salida de la aldea. Debía trazar con tiza un círculo alrededor suyo e invocar por tres veces a Lucifer con un conjuro especial. Sus camaradas le acompañaron parte del camino, abandándolo luego. Jochen siguió las indicaciones, trazó el círculo y pronunció tres veces el conjuro mágico. Con gran expectación esperó los acontecimientos. Nada sucedió y triunfante regresó en busca de sus compañeros cobrando la apuesta.

Sin embargo, su gozo fue prematuro. Al acostarse la noche siguiente, observó de pronto una cara horrible sobre la pared frente a su cama que se le aproximaba lentamente. Quedó como petrificado y sin poder mover un dedo. La cara se le iba acercando hasta que estaba a una distancia de sólo ocho pulgadas. Quedó aterrorizado. Finalmente el rostro retrocedió y entonces pudo gritar. Su hermana y su cuñado, que vivían en el segundo piso, bajaron corriendo al oír sus desesperados gritos. Llegaron hasta la puerta de la habitación, mas no pudieron entrar; quedaron hechizados delante del umbral. Este episodio de la cara se repetía a menudo pero únicamente cuando estaba sobrio. Cuando esto le ocurría, sus familiares siempre le decían que no podían entrar pues una fuerza inexplicable les detenía ante la puerta. Al fin, consultó a un médico para descubrir si había llegado al grado de delirium tremens a causa del alcohol. El médico, tras un detallado examen, lo negó. Cuando el enfermo le relató con toda clase de detalles lo de la cara diabólica, el médico quedó pensativo. No rechazó estas apariciones como una patraña, ni las atribuyó a un agotamiento nervioso, sino que, como cristiano, tomó el asunto en serio diciéndole: „Si has obrado así, es hora de que busques a Cristo, o de lo contrario el diablo, por cierto, te llevará“. Dado que el médico y el borracho se conocían desde que habían hecho juntos el servicio militar, agregó: „Lo que tienes que hacer es dar la media vuelta, si no quieres perderte del todo“.

El buen consejo de arrepentirse que Jochen no habría aceptado de un pastor evangélico, lo recibió com­placido de labios del médico. Comenzó a buscar a Cristo de todo corazón. Se arrodilló y clamó a Dios que le librara de la bebida, de su vida inmoral, de su mal genio y de las garras de Satanás. Como intensa había sido su vida de pecado, así fue la decisión de entregar su vida a Cristo. Vivió días de profundo arrepentimiento y desesperación de alma; pero su desesperación culminó en un sentimiento de confianza, pues Cristo lo recibió y experimentó una completa libe­ración. Desde ese momento cesó por completo la aparición diabólica.

Para Jochen esto era una clara evidencia de que las apariciones no habían sido producto de delirium tremens sino el resultado de su invocación a Lucifer. La vida del ex bebedor fue completamente transformada por Jesucristo, pues desde entonces no volvió más a probar el alcohol. Han transcurrido ya doce años y es hoy día un testigo viviente del poder redentor de Cristo a quienes le rodean. Trabaja activamente en su iglesia en la obra de evangelización y forma parte del cuerpo de dirigentes de su congregación. El pecado le había llevado al borde del infierno, pero el poder de Cristo le arrancó del dominio satánico. Desde entonces el cántico de alabanza de la iglesia primitiva resuena en el corazón de Jochen: „Dando gracias al Padre, que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz, librándonos del poder de las tinieblas y trasladándonos al reino de su Amado Hijo“ (Colosenses 1:12-13).

 

8. Lucha con una mujer poseída

Uno de mis amigos suizos me contó un caso muy difícil que vivió durante su obra en la cura de almas. Se refiere a su propia cuñada. Para comprenderlo mejor consideraremos la historia paso a paso.

Durante muchos años padecía de estados depresivos. Tomó un odio especial a la palabra de Dios y a la Iglesia; no podía sufrir ver cuadros bíblicos. Ante cualquier consejo o exhortación religiosa se mostraba airada. Los psicólogos dirían que estaba padeciendo de un complejo antirreligioso, causado por excesivo adoctrinamiento cristiano en su niñez; pero no era tal el caso, pues su madre era aún más indiferente a las cosas espirituales que ella misma. La hija mostraba en cambio las características comunes a los endemoniados, o sea, por un lado una violenta aversión hacia lo divino y por el otro, un impulso y ansias de acudir a Cristo. Los psiquiatras hablarían de una doble personalidad, pero en este caso, figura además el hecho de que la paciente, desde niña, observaba trasgos en su habitación. Cuando gritaba aterrorizada era azotada por estos fantasmas.

En respuesta al interrogatorio que le hizo su propio cuñado, la mujer admitió que a menudo había recurrido a sortílegos, y que su madre practicaba la cartomancia. Durante la entrevista salió a luz un factor decisivo, y era que su madre había pactado con el diablo, prometiéndole su criatura antes de nacer.

Durante un tiempo los miembros de una fanática secta habían tomado a su cargo el cuidado de la paciente. Se había orado por ella con imposición de manos, pero continuó peor. Esta decepción la llevó a alejarse de todo lo religioso. Después había sido tratada por varios neurólogos, siendo internada durante un corto período en un asilo de alienados. El diagnóstico era siempre el mismo: „Usted es mentalmente normal. Se trata en su caso de un desorden psíquico“.

Cuando su cuñado, amigo mío, inició una seria cura de carácter espiritual, la tentativa de mostrarle el camino de la liberación, con la Biblia abierta, terminó con la paciente temblando desde la cabeza hasta los pies y maldiciendo terriblemente, pero por otra parte daba la impresión de que ansiaba ayuda y liberación. Ante toda oración que se elevaba aparecían en ella unos típicos tics nerviosos, por lo que el consejero espiritual tuvo desde el principio la impresión de que se hallaba ante un caso de posesión. Esta opinión se confirmó al observar que la paciente se tranquilizaba cada vez que él reprendía a los espíritus en el nombre de Jesús. Cierto día, después de reprender a los poderes de las tinieblas, pudo al fin creer en la redención de Cristo y en el perdón de sus pecados.

Después de este comienzo prometedor, la ayuda espiritual se tornó en una dramática batalla. La primera evidencia de lucha fue cuando al día siguiente de haber confiado en Cristo, sufrió un retroceso y acometió con un cuchillo a su cuñado. Después de haber reprendido de nuevo a los poderes de las tinieblas en el nombre de Jesús, siguió un lapso de sosiego. La atacante se tranquilizó y aun se disculpó por su comportamiento; aquel mismo día asistió a un culto evangélico llevado a cabo por su consejero espiritual, al final del cual participó de la Santa Cena. En el momento en que pasó delante para recibir el pan, comenzó a temblar. El cuñado, al percatarse de esto, reprendió interiormente las fuerzas satánicas y así pudo participar con toda tranquilidad. Al recibir la copa volvió a suceder lo mismo. Nuevamente, su consejero espiritual, que ya estaba alerta, reprendió interiormente al enemigo con el mismo resultado, tras lo cual la paciente salió fortalecida y regresó con gozo a su hogar.

La segunda etapa presenta detalles sintomáticos. Tras una visita de ocho días a la casa de su cuñado, la paciente tuvo que regresar a su hogar y cada vez que retornaba a sus parientes, alejándose del ambiente cristiano, su condición empeoraba. Por aquel entonces, Billy Graham celebraba una campaña en Zurich. Mi amigo hizo llegar una invitación a la mujer, prometiendo ir a buscarla en su coche. La paciente le acompañó al estadio, y durante la conferencia temblaba de pies a cabeza. El cuñado oró con ella, tras lo cual se tranquilizó. Unos días después volvió a recaer; había tratado de suicidarse y fue internada en el hospital. Los médicos opinaron que la enferma estaba viviendo en un medio ambiente inadecuado; no así el consejero espiritual, quien en el intervalo había hecho un estudio de la historia de la mujer tan terriblemente sumergida en el ocultismo. No había arte mágico que no hubiera sido practicado por esta familia. Encontró una gran similitud con el caso de otra mujer llamada Gottliebin Dittus, con la cual el pastor Blumhardt había luchado durante 18 meses. En el hospital la paciente no podía dormir a pesar de los más fuertes sedantes. Al salir de allí, fue enviada a un psiquiatra quien la hizo internar en un manicomio. Allí recibió un tratamiento de „shocks“ de insulina y sueño prolongado; pero no hubo ni la más leve mejoría. Con mis largos años de experiencia acerca de tales casos estoy convencido de que la solución no está en el psiquiatra, sino en un experto asesor espiritual. Las enfermedades mentales y muchas clases de trastornos psíquicos pertenecen a la esfera de la psiquiatría, pero las personas dominadas por fuerzas satánicas no hallarán alivio en manos del médico sino bajo la guía de un obrero cristiano. Es desalentador constatar que existen muy pocos cristianos capacitados para abordar tales casos.

La tercera etapa de la lucha consistió en la acostumbrada excitación seguida por períodos de tranquilidad. En la iglesia de su cuñado y asesor espiritual se estaba celebrando una semana de cultos evangélicos a los cuales fue invitada. La paciente, al escuchar el primer mensaje, salió furiosa gritando: „¡Me voy a matar, voy a terminar con todo!“ Su cuñado interceptó su camino y la llevó a su estudio. La mujer, aún aterrada, gritaba: „Algo va a suceder esta noche. O yo o el predicador va a morir“. Su cuñado le respondió: „Nadie va a morir. Jesús es el Vencedor“. Oró con ella y por fin ella juntó sus manos y oró también. Salió sosegadamente y pasó una noche tranquila.

La cuarta etapa de la lucha introduce un nuevo factor. El próximo domingo, la enferma participó en los tres cultos sin ser especialmente invitada. Esa noche concertó una cita con el pastor visitante durante la cual éste oyó su confesión y así como su cuñado, el hermano V., recibió la impresión de que se hallaba ante fuerzas satánicas. Preguntó a la mujer si alguna vez había participado en hechicerías, magia, espiritismo, sortilegio o cosas similares. Al responder afirmativamente, el evangelista ordenó de inmediato a estos poderes que se retiraran en el nombre de Jesús. Mientras tanto, el hermano V. había recogido mayor información sobre las actividades ocultistas de la madre de la paciente, de modo que elevó la siguiente oración: „Señor Jesús, libra a mi cuñada también de los pecados y dominio satánico de su madre“. En ese momento, la paciente sufrió un violento acceso de ira y atacó a su consejero. Repentinamente una voz extraña habló desde su interior:

-Es mi hija; debe morir.

El hermano V., de inmediato se hizo cargo de la situación y respondió:  – No; no debe morir. Tú debes entregarla.

La voz extraña replicó por boca de la misma enferma: – Mi hija pertenece al diablo. En su infancia he pactado con sangre que es propiedad suya. El hermano V. reprendió esta voz diciendo:  -Tú no tienes ningún derecho sobre ella. La sangre de Jesús es suficiente para tu hija y ya está redimida por Cristo.

– Si renuncio a mi hija me volveré loca; si cedo, perderé la razón (hay que decir que en este tiempo la madre de la enferma aún vivía, pero no se hallaba presente).  El hermano V. replicó:  – Aunque te vuelvas loca debes retirarte y no volver a molestarla.

Después de este extraño diálogo la paciente quedó completamente exhausta; pero pudo orar con tranquilidad. Era una situación similar al del relato bíblico de Marcos 5. Tales casos pueden encontrarse en la Biblia, en la historia de la iglesia, la de las misiones y en el presente. Tengo fichados una serie de casos análogos.

La quinta etapa de la lucha reveló un nuevo hecho que arrojó más luz sobre el caso. Al día siguiente el predicador visitante exhortó a su auditorio a decidirse por Cristo. La mujer hizo interiormente la decisión: „Yo quiero ser de Cristo“. Por unos pocos días estaba llena de gozo pero después del tercer día tuvo otra recaída. Mientras estaba desayunando, repentinamente dejó de comer y comenzó a temblar. Su rostro se desfiguró con una horrible mueca y aterrorizada llamó a su cuñado quien corrió a su lado para orar junto a ella. Esta vez no se tranquilizó durante la oración y afirmó la presencia de otro poder ajeno en su ser. El hermano V. ordenó al espíritu inmundo que se retirara de ella, después de lo cual empezó a hablar una voz desde dentro de la paciente pero con distinto tono diciendo:

– No la dejaré; he estado en ella hace ya mucho tiempo. El hermano V. preguntó:
– ¿Pero quién eres? La voz contestó: – Soy una vieja gitana.

En ese momento la enferma tomó el cuchillo de pan que estaba sobre la mesa y trató de atacar a su cuñado. El hermano V. la asió del brazo y oró. La mujer se tranquilizó, guardó el cuchillo y comenzó a llorar. Durante todo el tiempo estuvo completamente consciente.

La sexta etapa fue el clímax de esta dramática batalla. Al día siguiente la segunda voz comenzó a hablar nuevamen­te desde dentro de la paciente, con un tono burlón: „Todos estáis asustados, todos estáis temblando“ – decía.

A lo que respondió el hermano V.: – No, yo no tengo miedo – en esto rompió la enferma en una extraña carcajada diciendo: -Tú no puedes hacer nada; somos una legión de demonios y nos defenderemos.

El pastor comprendió entonces por qué los médicos no pudieron encontrar la causa de la enfermedad. Por primera vez la esposa de mi amigo intervino gritando:

– Pues sí sois legión, idos a los cerdos   (La esposa del pastor hacía referencia al milagro de Jesucristo narrado en el Evangelio de San Mateo 8:28-34 y
  San Marcos 5:1-16).
– No, queremos vivir en cuerpos de personas – replicaron los espíritus inmundos por boca de la enferma. Y añadieron-: Nos meteremos dentro de ti.
– Eso es imposible, pertenecemos a Cristo – respondió el esposo.
– Entonces nos meteremos en tus hijos. Ya hemos hecho enfermar a tu hijo (la verdad es que su hijo Teodoro había estado enfermo). Lo habríamos 
  puesto más grave si hubiésemos tenido permiso de hacerlo.
– No os es permitido hacer esto, pues todos mis hijos pertenecen a Jesucristo.
– Entonces nos meteremos en la Iglesia y la destruiremos. Nosotros sabemos cuáles son las almas incautas.
– Tampoco podéis hacer esto, pues Cristo está velando por su Iglesia. En ese instante la enferma intentó escaparse, pero el hermano V. la detuvo y la
   condujo hacia un sofá. Saltó de nuevo tratando de apoderarse del cuchillo; entonces el hermano V. ordenó a las legiones que salieran de ella.
  Mientras las reprendía las voces gemían por boca de la paciente:

– ¿No vais a dejar de orar?
– No -respondió el hermano V.-; no cesaremos hasta que todos hayáis salido.
-¿Qué ganáis en empeñaros tanto por una sola alma? – interrogaron las voces.
El pastor V. respondió:
– Para el Salvador una sola alma vale más que el mundo entero. Las voces continuaron:
– No saldremos de la mujer, pues ella regresaría a su casa y sería testigo a cuantos la rodean y nos arrebataría a otras almas. Dejad de orar. Otros
  también están orando en esta casa. El hermano V. no sabía que sus hijos se habían reunido y también estaban orando; en consecuencia, replicó:
– Sí, el Salvador está orando por vosotros. A lo cual, las voces respondieron agitadas: – No, no, El no está orando por nosotros. En ese momento la 
  paciente dirigió una mirada de odio a un cuadro donde había la figura de Cristo. El hermano V. replicó:
– El no ora por vosotros, espíritus de tinieblas, pero sí por ti, pobre ser humano; pero por medio de Cristo puedes ser libre. Las voces respondieron:

– No podremos aguantar tus oraciones mucho tiempo más.

Fue una lucha de tres horas entre estos poderes de las tinieblas y el hermano V., ayudado por su esposa y sus diez hijos, quienes oraban en el cuarto contiguo. Después de esta larga lucha el consejero nuevamente ordenó a los espíritus inmundos que se retiraran. Repentinamente la paciente se tranquilizó, estalló en llanto y comenzó a orar. Después de su liberación padeció terribles dolores físicos durante un día entero pero en el último día de la campaña de evangelización dio público testimonio de su fe en Cristo. Los dolores desaparecieron y el próximo domingo participó con gozo de la Comunión. Anteriormente había experimentado cada vez la sensación como si los poderes de las tinieblas estuvieran tratando de ahogarla al participar de la comunión; ahora pudo hacerlo sin molestias ni impedimento alguno. Cristo había triunfado en la lucha por este pobre ser encadenado. „Por esto se manifestó el Hijo de Dios, para deshacer las obras del Diablo“.    Otto Vogt, Suiza

 

9. El más fuerte

Cerca de Madang, en el nordeste de Nueva Guinea está el hospital de la misión llamado Jagaum. Cierto día, Kiombo, un joven creyente papúa que había sido el primero en llevar el Evangelio desde la costa hasta las montañas donde residía su tribu, fue llevado al hospital. La tribu a la cual pertenecía adoraban ídolos y sólo unos pocos de sus compañeros creyeron en Cristo, renunciando al culto pagano de los espíritus. Naturalmente, este pequeño grupo de creyentes era tenazmente perseguido. A menudo peligraba la vida de Kiombo, pero sus enemigos no se atrevían a asesinarle y devorarlo, como habrían hecho diez años atrás. Recurrieron por lo tanto a un mago muy reconocido para que terminara secretamente con su vida. Accedió de inmediato pues temía ver disminuida su influencia por la difusión del cristianismo. Así que recibió el pago ofrecido y comenzó su diabólica tarea. Invocó a los espíritus para que castigaran al joven cristiano.

Kiombo solía reunirse con unos pocos creyentes en la jungla, pues era imposible celebrar un culto en una de las chozas de la aldea, ya que los aldeanos lo hubieran impedido, Una vez más, Kiombo se hizo cargo del culto. Simultáneamente el mago estaba practicando sus malas artes contra él. De repente sucedió algo terrible. Kiombo acababa de leer las Escrituras en voz alta cuando se detuvo y se agarró la cabeza diciendo: „No veo nada“. Sus amigos se adelantaron rápidamente y lo condujeron fuera del bosque. Esperaron que recuperara su vista pero fue en vano. Kiombo quedó ciego para regocijo de los paganos.

Tras permanecer unas pocas semanas en su choza, debilitado interior y exteriormente, sus amigos lo llevaron al hospital de Jagaum. Al ser llevado fuera de la villa, los aldeanos se pararon a la entrada de sus chozas haciéndole burla, mientras el viejo mago decía jubilosamente: „¿Ven ustedes como nuestros espíritus son más poderosos que el Dios de los cristianos?

En el hospital de la misión, Kiombo recibió una calurosa bienvenida; pero tras un minucioso examen el médico confirmó el hecho de que estaba completamente ciego de ambos ojos y que no había esperanza alguna de recobrar jamás su vista. Fue un terrible golpe para el enfermo, que se sentía al borde de la desesperación.

Al atardecer, la enfermera, una misionera blanca, atravesó la sala y parándose ante la cama de Kiombo le preguntó: „¿Cómo te encuentras?“ Palpando con su mano replicó: „¡Oh, hermana, el estar ciego no es lo peor para mí; pero el hecho de no poder sentir la presencia de Dios y tener que convencerme de que he sido entregado en poder de los espíritus malos, eso es lo más terrible“. Estas palabras traspasaron el corazón de la enfermera. ¿Tendría que ser realmente así? ¿Sería la victoria de los poderes diabólicos? No podía ser.
– Kiombo – le dijo -, vamos a orar a nuestro Señor; El nos oirá. Los espíritus malignos no deben tener la última palabra, pues Jesús es más poderoso
  que ellos.

Así es que ambos comenzaron a orar al que en otro tiempo había abierto los ojos a los ciegos y había librado a la joven cananea del poder de los demonios. Durante toda la noche intercedieron ante el Señor invocando sus promesas, hasta el amanecer del nuevo día.
Fue entonces cuando Kiombo gritó con toda su fuerza: ¡Hermana, la puedo ver, la puedo ver! Anuto (Dios) me ayudó. Cuán grande es El!“

Todas las enfermeras del hospital y muchas asistentes vinieron corriendo, profundamente conmovidas y llenas de gozo y gratitud. Kiombo sólo sentía el intenso deseo de retornar a la aldea para ser un testigo viviente a sus paisanos de que Jesús es más fuerte y destruye los poderes del infierno. Lo que pronto pudo hacer, produciendo un despertamiento espiritual que contribuyó mucho a la evangelización de aquella isla pagana.

 

10. „Si el Hijo os libertare . . .“

Cierto día en nuestro puesto de misión en Lishui llegó un mensajero con la petición de que algunas mujeres cristianas fueran a la casa de un nativo, miembro de nuestra iglesia. Partí acompañado de algunos fieles creyentes. En la casa encontramos a una mujer cadavérica que nos fue presentada como cuñada de la familia. Había sido traída en una silla. portátil desde más de seis horas de viaje para buscar ayuda del Dios de los cristianos.

Nos comunicaron el diagnóstico habitual: la pariente había sido atormentada por Fan Yiao, el mal espíritu a quien se atribuían muchas enfermedades entre los paganos. Había recurrido ya a muchos ídolos en busca de alivio pero todo había sido en vano; ahora era el momento de comprobar si el Dios de los cristianos tenía o no poder. La esposa del miembro de la iglesia estaba muy atemorizada, pues Fan Yiao era muy temido.

Al terminar de oír todos los detalles del caso, mis compañeras y yo empezamos a cantar: „Oíd al médico de amor que da a los muertos vida“. A nuestros creyentes les encanta este himno porque menciona repetidas veces el nombre de Jesús y ellos creen que „el Diablo huye cuando oye pronunciar este nombre“. El Evangelio de Cristo fue anunciado a la mujer poseída. Al principio no comprendió mucho, pero sí alcanzó a compenetrarse de una verdad: de que Jesús la podía ayudar y a ello se aferró con todas sus fuerzas. Oramos con ella. Me regocijaba al ver la fe tan fuerte y sencilla de mis compañeras chinas. Enseñamos a la afligida pagana a clamar al Señor Jesús y a confiar en El. Al siguiente día regresamos y con verdadero gozo nos enteramos de que había pasado la noche tranquila. Convinimos entre las mujeres creyentes que cada día dos de ellas la visitarían para orar y pronto pudimos comprobar que noche tras noche podía dormir sin ningún inconveniente.

Cierto día, al ser visitada, la mujer gritó desesperadamente: „¡Ha venido a encontrarme! ¡Ha vuelto de nuevo!“ Nos explicó que el mal espíritu se le había acercado con la apariencia de un gato negro y la había molestado. Enseguida la misionera le preguntó si había vuelto a tener algo que ver con los ídolos. Al principio la mujer no quería decirlo, pero finalmente confesó que su esposo la había visitado y, alegrándose mucho de encontrarla sana, le dijo al despedirse: „Recuerda que hemos prometido un lechón si el ídolo te sana. Ahora voy a cumplir mi promesa, pues al fin y al cabo no sabemos con certeza a quién debemos este favor“. La mujer accedió. El esposo partió con esa intención y esa noche ella había sido atormentada nuevamente.

Nuestras obreras cristianas le aconsejaron enviar un mensaje urgente a su marido para decirle que bajo ningún concepto sacrificara a los ídolos, pues la honra pertenecía únicamente al Señor Jesús, quien había puesto su mano de sanidad sobre su esposa. Inmediatamente este consejo fue recibido y puesto en práctica.

Después de esta terrible experiencia, la mujer imploró ser llevada a la casa de la misión. No teníamos más lugar, pero una de las sirvientas cristianas ofreció compartir su cama con ella. Allí permaneció durante tres semanas, oyendo diariamente la Palabra de Dios. Dado que continuaba en perfecto estado de salud, expresó el deseo de regresar a su hogar el próximo noviembre, y al despedirse dijo: „Si sigo bien, regresaré para Navidad y la pasaré con ustedes“. Aguardamos su retomo, pero al no verla llegar uno de los cristianos se ofreció para visitarla. Sin embargo, no llegó a salir pues el día fijado para la partida nuestra protagonista llegó radiante de gozo. Había permanecido libre de ataques durante todas esas semanas anteriores, pero a causa de una gran inundación le había sido imposible venir por Navidad. Nuestros temores habían sido infundados. La mujer liberada estaba llena de alabanza y gratitud por la ayuda del Señor y su fe en Cristo se había fortalecido. Era la única creyente dentro de una zona completamente pagana, pero durante años de repetidas visitas pudimos comprobar que permanecía fiel al Señor Jesús. Más tarde perdimos contacto con ella, pues ya nos era imposible seguir viajando hasta esos lugares a causa de las bandas de ladrones y la guerra que sobrevino.

 

11. „En mi nombre echarán fuera demonios“

En uno de nuestros puestos misioneros en las afueras de la ciudad, había un fiel obrero chino que tenía gran poder en la oración. En aquel distrito había muchos casos de posesión diabólica. Es asombroso con cuánto discernimiento y exactitud los chinos son capaces de diferenciar entre la enfermedad mental y casos de posesión. En este aspecto sobrepasan a muchos psiquiatras europeos, quienes únicamente dictaminan: histerismo, esquizofrenia, etc. Si este evangelista tenía la impresión de hallarse frente a un caso de posesión satánica, convocaba un grupo de cristianos para orar y ayunar durante varios días, hasta que el Señor otorgaba la liberación del poseído. En cierta ocasión, estos fieles guerreros de oración habían orado y ayunado 52 noches hasta obtener una completa victoria en favor de una mujer poseída que vivía al lado del salón de cultos evangélicos.

Citaremos un caso especial ocurrido aquí que demuestra lo dificultosa que puede ser la lucha por un alma.

Cerca de un puesto de la misión vivía una familia en la cual, a través de las generaciones, había habido siempre algunos de sus miembros poseídos por Fan Yiao. Contaban que si Fan y Yiao lograba destruir a su víctima pasaba a morar en algún otro miembro de la familia, por lo que vivían siempre atemorizados, cuando alguno enfermaba. Encontrándome yo en la misión, el padre acababa de morir preso de terribles agonías, y el demonio había hecho presa de una anciana tía, de quien se sabía que no podría durar por mucho tiempo. La madre y la hija eran las únicas sobrevivientes de la familia y con temor aguardaban el día cuando Fan Yiao tomara posesión de ellas. Al llevar mi colaborador y yo el Evangelio a este lugar, ambas mujeres llegaron a estar bajo la influencia de la Palabra de Dios. Con gozo recibieron el mensaje y aprendieron a confiar en Cristo, aun­que no hasta el punto de encomendarle por completo sus vidas.

Durante este tiempo la anciana tía falleció y la hija asistió al entierro presidido por el sacerdote pagano. En el transcurso de las ceremonias de duelo, la joven se sintió poseída por Fan Yiao. Inmediatamente su afligida madre la trajo al „salón de Jesús“, rogando a los creyentes que la socorrieran. El grupo de oración se congregó para interceder por la niña, quien en la primera noche fue liberada.

Un tiempo después, la joven contrajo matrimonio con un joven pagano. Se vio obligada a ello porque, de acuerdo con la costumbre china, había sido desposada por sus padres hacía muchos años. Después de la celebración de la boda, los suegros, paganos, prohibieron a la joven esposa asistir a los cultos cristianos, quitándole y quemando su Bibliá e himnario. Desde ese momento, Fan Yiao volvió a tener posesión de ella. Extrañas voces salían de su interior; tampoco podía trabajar. Esta situación asustó a sus suegros, quienes rogaron al pastor que fuera y orara con su nuera. Prometieron quee dejarían a la joven seguir su fe y ofrecieron conseguirle una nueva Biblia e himnario si se curaba. La joven fue liberada aquella misma noche.

Al domingo siguiente quiso encaminarse al culto, pero sus suegros se arrepintieron de la promesa. Ese mismo día volvió a caer bajo el dominio de Fan Yiao. Los paganos suegros reconocieron, por fin, que no se podía jugar con Jesucristo. Atemorizados, hicieron trasladar a su nuera en una silla portátil hasta el salón de cultos, donde se reunió un círculo de oración en favor de la joven. Oraron con ayuno por tres días, pero esta vez Fan Yiao no cedía. El pastor sintió que había llegado el momento de actuar y aproximándose a la mujer poseída ordenó a los inmundos espíritus, en nombre de Jesús, que salieran de ella, diciéndoles:

– Vuestro tiempo es cumplido. Debéis retiraros y yo os ordeno hacerlo en el nombre de Jesucristo. Repentinamente una voz ronca salió de la boca de la
   mujer diciendo:
– ¿Quién puede aguantar tantas oraciones? ¡Es intolerable!
    Desde ese instante la mujer fue liberada. Ahora sí, sus suegros acordaron permitirle continuar en su fe y la muchacha quedó totalmente curada.

En estos dos últimos relatos se demuestra que en todos los continentes del mundo existen no sólo enfermedades de la mente y de la vida psíquica, sino influencias demoníacas y posesiones. Los síntomas de la posesión tienen las mismas características, tanto en China como en Europa o en América, y además se hallan de acuerdo con los síntomas de posesión que leemos en el Nuevo Testamento. Ya que se trata de un hecho espiritual, según las enseñanzas de la Biblia, es lógico que un psiquiatra no creyente no pueda comprenderlo. El que carece de inteligencia espiritual jamás podrá discernir entre la esfera de lo divino y de lo diabólico. Pero el fenómeno de la posesión surge de un modo palpable en nuestros días y en su tratamiento se demuestra la realidad de la victoria de Jesús sobre los poderes de las tinieblas. Quien se ha entregado a Cristo participa de su poder. Jesús mismo dijo: „En mi nombre echarán fuera demonios“ (Marcos 16:17).

12. La victoria de Jesús

Cierto misionero trabajó entre una tribu de indios en Nueva Guinea, muy entregada a la magia. Los magos dominaban a sus compañeros de tribu con sus maleficios y la misión cristiana denotaba muy poco progreso. Al orar, la misionera se sentía a menudo rodeada de un terrible poder. Pidió a todas sus amigas de su patria que intercedieran intensamente a fin de que la tenebrosa maldición en su campo de labor fuera finalmente deshecha. No sólo tenía allí una espantosa batalla espiritual, sino que sufría el peligro de animales salvajes. Cada vez que quería visitar una cierta aldea en la cual vivía un renombrado mago, salían víboras a su encuentro obligándola a retroceder. Consideró estos sucesos al principio como accidentales, hasta que cierto día descubrió que no se trataba de algo casual.

Durante una de sus frecuentes giras misioneras por el país, en su viaje de regreso, pasó por esta aldea y sin sospechar nada entró en una de las chozas que le eran desconocidas con el fin de llevar el mensaje del Evangelio a sus ocupantes. Mientras hablaba con la mujer, se sintió invadida por un poder terrible y tenía la sensación como si detrás de ella fueran a matarla. Al volver la cabeza observó a un hombre sentado en un rincón de la choza que la miraba fijamente. Sobresaltada y hechizada por esa mirada, comprendió al instante el tenebroso poder que emanaba de ese sujeto. Trató de orar interiormente pero esa mirada amenazante le impedía hacerlo y al fin no tuvo más remedio que ordenar a los malos espíritus en el nombre de Jesús. Entonces ocurrió algo sumamente extraño. El hombre que tenía fija su mirada sobre ella, cayó gimiendo y llorando en el suelo. Se arrastró hasta la misionera y cuando ella abandonó la choza él aún seguía arrastrándose tras ella con sus lloriqueos y gemidos. Este curioso caso nos recuerda la historia de Dagón, el dios filisteo (1. Samuel 5:3), que por la mañana yacía ante el arca del pacto. Más tarde la misionera descubrió que, sin saberlo, había estado en la choza del principal hechicero, del cual los nativos atestiguaban que tenía la facultad de ejercer dominio sobre los animales.

 

13. Hay poder en la sangre de Cristo

Me propuse llevar a cabo una semana de servicios evangelísticos en una pequeña aldea. Me sentía bien preparado -así lo creía yo, por lo menos- al presentarme ante un grupo de personas que se habían reunido en un salón de la escuela. Pero me era cada vez más difícil hablar, pues sentía como si alguien estuviera cerrando mi boca. Regresé a mi casa traspirando profusamente. De una cosa tenía seguridad, y era que había experimentado una verdadera resistencia que yo, como predicador joven, jamás había conocido antes. ¿Podría predicar aquí los mensajes que había preparado? ¿Necesitaba tal vez mi auditorio algo completamente diferente? Con estos pensamientos en mi mente me metí en la cama en un altillo y apagué la luz.

¡Zas! ¿Qué era eso? Apenas había apagado la luz cuando vi delante mío una gran sombra negra y oí una voz que me decía con toda claridad: „Si te atreves a continuar con esta campaña, te mataré, pues estas almas son mías“. ¿Qué debía responder? A mi modo de ver había una sola respuesta: „Si el Señor me lo ordena, nadie podrá impedírmelo“. Pero de nuevo escuché la voz siniestra que me decía: „Pues bien, te mataré“. En el acto me sobrevinieron calambres en mis brazos y piernas que se extendieron por todo mi cuerpo y finalmente se concentraron en mi corazón. No pude moverme y quedé helado yaciendo así durante dos horas hasta que los calambres aminoraron. No tenía ninguna duda de que el enemigo me quería matar; pero sabía también que no podría hacerlo a no ser que el Señor lo permitiera.

Los días que se sucedieron fueron sumamente difíciles para mí y pronto supe el origen de la tenaz resistencia en esa aldea. En muchos de los hogares se practicaba la magia y algunos eran presa de los malos espíritus. Quise preparar nuevos mensajes de evangelización pero no podía hacerlo. Quise orar, pero sólo podía arrodillarme y suspirar. Noche tras noche me acometían los mismos calambres. Sucedía siempre a la misma hora, pero sin la aparición. Me sentí sumamente afligido y sin saber qué hacer. Tenía la firme convicción que el Señor me había enviado allí; de lo contrario habría abandonado la campaña.

Me dirigí a algunos hermanos en busca de consejo, pero ninguno tomaba en serio el asunto: Finalmente el Señor puso en mi camino a un anciano siervo de Dios que tenía experiencia en estos casos. Llegué a confesarle que yo, como ministro del Señor llamado por El, no me atrevía a imponer las manos sobre quienes me pedían que lo hiciera con el fin de ser librados de sus maleficios. Yo creía que mi vocación era únicamente la de predicar. ¿Debía permanecer impasible cuando se volvían a mí en busca de consejo y ayuda?

El Señor mismo me había conducido a este anciano siervo de Dios quien me ayudó decisivamente. Lo que aprendí de él debiera habérseme enseñado en el seminario, aunque tal vez en aquel momento no lo habría comprendido. Pero ahora, en el fragor de la batalla, la guía del anciano hermano me era de incalculable ayuda. ¿Era algo nuevo lo que me estaba diciendo acerca del poder de la sangre? No, yo conocía ese poder, pero solamente en el sentido espiritual. Sin embargo, cuando en oración me puse bajo la protección de la sangre de mi Salvador por lo que me estaba ocurriendo, no sólo desaparecieron los calambres, sino que pude ver ese mismo poder obrando en la vida de otros a quienes yo ahora podría prestar ayuda. El poder y la victoria nos son otorga­dos por la sangre de Jesús.

„Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del Diablo“ (1.a Juan 3:8). – Otto Haeni, evangelista Suiza

14. Privados de poder

 En la primavera del año 1959 un dentista nos llamó por teléfono. Quería conocer el objeto de nuestro ministerio de ayuda espiritual telefónico y cómo lo encauzábamos. Le dimos la información solicitada y nos manifestó que visitaría personalmente nuestra oficina. Cumpliendo con la cita el dentista se presentó a la hora convenida, dando muestras de un extremado nerviosismo. No podía quedarse quieto en la silla un solo instante y nos llamó la atención cuán fijamente nos miraba. Tuvimos la sensación de que emanaba de su persona una fuerza siniestra y que de alguna forma luchaba para colocarnos bajo su hechizo. Como la cura de almas es generalmente llevada a cabo por dos de nosotros, al tener ambos la misma extraña sensación, nos retiramos un momento para orar, después de lo cual regresamos y se desarrolló una animada conversación. Al retirarse, media hora más tarde, aún sentimos sobre nosotros su siniestra influencia y fervientemente clamamos al Señor por purificación y protección ante un caso tan singular.

A la mañana siguiente, el siniestro desconocido llamó de nuevo para preguntar si habíamos sentido algo la noche anterior. „¿Qué cree usted que teníamos que sentir?“, le dijimos, tras lo cual colgó el auricular. La segunda mañana se repitió el incidente cortando nuevamente él la comunicación. Estábamos intrigados sobre el misterioso proceder de este hombre.

Unos días después volvió a llamarnos y nos pidió que oráramos por él. Nos confesó que el diablo le había dado especiales instrucciones de combatir nuestro ministerio telefónico. Muy acongojado, nos relató que mientras era estudiante en Marsella había hecho pacto de sangre con el diablo y ya no podía volverse atrás, por más que quisiera seguir nuestros consejos. Unos días después nos volvió a llamar. Con gran desesperación nos confesó que había intentado matarnos empleando para ello su método habitual, pero había fracasado. Lo que había tratado de hacernos había recaído sobre él, pues una fuerza y poder muy superior a la suya emanaba de nosotros. Prosiguió afirmando que no podía aguantar por más tiempo. No podía aceptar la palabra de Dios porque pertenecía a Satanás con quien había pactado y quien poco a poco le estaba llevando a la muerte.

Al día siguiente recibimos una tarjeta postal. Había una cruz marcada en la esquina superior derecha, y abajo leímos estas palabras: „Cuando reciban esta tarjeta habré muerto“. Poco después la policía de nuestro distrito nos llamó comunicándonos que el dentista se había pegado un tiro. Habían encontrado su cadáver en su habitación, y a su lado un libro de magia en latín titulado: „Espejo de Salomón“. Ofrecieron entregarnos el libro si nos interesaba tenerlo.

Durante años ese desdichado había atormentado a muchas personas; pero su pacto con el diablo le había llevado a su propia destrucción. ¿No nos muestra acaso esta experiencia con toda claridad, que el poder de Jesucristo es infinitamente superior al del diablo; y que la oración de los cristianos no es en vano? Como dice el apóstol Juan: „El que está en nosotros es más fuerte que el que está en el mundo“. Ciertamente, pues El, „habiendo despojado los principados y las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz“ (Colosenses 2:15).    Werner Ambuehl, evangelista Suiza

 

15. En el nombre de Jesús

Sucedió poco después de la Segunda Guerra Mundial. Afortunadamente, había logrado escapar de manos de los rusos, pero comencé luego a sufrir estados depresivos. El hambre y el agotamiento sufridos en mi cautiverio habían desecho mi sistema nervioso y mis trastornos psíquicos iban en aumento. Debí recurrir a los neurólogos en busca de alivio y un médico me recetó gotas de opio para tranquilizarme, pero otro médico me suspendió todos los remedios y me llevó a su sanatorio con el fin de aplicarme la psicoterapia. Ambos tratamientos tuvieron poco éxito. El opio me había empeorado y la psicoterapia sólo daba resultado cuando me hallaba en presencia del médico.

Traté de reintegrarme a mi antigua profesión, la de ministro protestante, pero con el recargo de trabajo aumentó también mi enfermedad. Fueron días muy penosos, tanto que mi esposa volvió a llamar al médico. Entonces el Señor intervino. Nos visitó un predicador, al cual, al principio, evité pues en la condición en que me encontraba no sentía deseos de conversar con nadie.

El evangelista habló con mi esposa y le dijo que sentía deseos de orar por mí imponiéndome las manos, de acuerdo con Santiago 5:14. Al principio lo rechacé de plano. La imposición bíblica de manos era una idea nueva para mí, a pesar de ser un ministro de la Palabra de Dios. En el seminario rara vez había oído acerca de ello, pues era considerado como una costumbre de los cristianos primitivos impropia para nuestros días en casos de enfermedad. Pero mi esposa insistió tanto que al fin me di por vencido. Este hermano oró conmigo imponiéndome las manos; pero nada ocurrió. Al día siguiente volvió a visitarme. Cuando se enteró de lo infructuoso de sus esfuerzos me interrogó en cuanto al ocultismo. Me sentí indignado: ¿Qué tenía que ver yo, un ministro protestante, con tales cosas?

El hermano me contó acerca de los muchos magos y sonámbulos que vivían dentro de los límites de mi pueblo nativo y afirmó que los pecados de mis ascendientes sobre este particular, podían afectarme, sin yo tener conocimiento de ello. Por fin recordé que mi padre en su juventud había estado enfermo y no hallando alivio en los médicos, su madre lo había llevado a un encantador mágico, cuyo tratamiento había resultado un éxito inmediato- y rotundo.

El evangelista me señaló el primer mandamiento que dice:- „Que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos. y sobre los hijos de los hijos hasta la cuarta generación (Exodo 20:5 y 34:7). Luego me preguntó si yo admitía ‚ que la curación mágica de mi padre había sido un pecado de hechicería. Lo reconocí y nos arrodillamos a orar. A pesar de mi título de ministro esto me resultaba extraño. Senti arrepentimiento por el pecado de mis antecesores y por los míos propios, encomendando así mi vida al Señor Jesús.

El evangelista me impuso de nuevo las manos y oró conmigo. Repentinamente me abandonó toda sensación de depresión nerviosa y me invadieron una paz y tranquilidad inexplicables que jamás había experimentado anteriormente. Me parecía que flotaba en el aire; no sentía ningún peso. Este gozo rebosante fue duradero.

Por primera vez comprendí el significado de Filipenses 3:20: „Muestra vivienda es en los cielos“. Me parecía que mis pies no tocaban la tierra. Toda mi vida fue transformada por el amor de Cristo. La Biblia .entera y también mi ministerio tomaron un aspecto completamente diferente.

Cuando un tiempo después fui a visitar a mi médico me examinó y pronunció el siguiente veredicto: „Asombroso progreso físico nervioso“. Las depresiones jamás retornaron. Este milagro sucedió en mi vida después de haber desempeñado por varios años el honroso cargo de ministro de la iglesia protestante establecida en mi país. Y era un humilde predicador evangélico, sin títulos de ninguna clase, el instrumento que Dios usó para curarme.

Lo que se había operado en mí por la gracia de Dios, repercutió también en mi iglesia. Mi congregación escuchó atentamente mi nuevo estilo de predicación. Mi primordial énfasis era enaltecer el nombre de Jesús ante el auditorio. La palabra no volvió vacía, pues la gente fue convertida. En los lugares circundantes, donde luego fui llamado a actuar, había pequeños avivamientos de tanto en tanto. Anteriormente, había resultado imposible celebrar cultos y reuniones de oración durante la semana, pero ahora surgían sin ningún esfuerzo. El, que había encendido el fuego, lo seguía extendiendo.

El nombre de Jesús había venido a ser el centro de mi ministerio. Este nombre significaba para mí poder: Poder para la salvación de muchos. Ha llegado a ser mi ardiente deseo de anunciar a cuantos escuchan mis mensajes. Todo el significado del bendito nombre de Jesús. „En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en quien podamos ser salvos“ (Hechos 4:12).    Rev. Berthold Schoof, Alemania

Tales son algunos de los muchos testimonios que pueden aportarse en demostración de la realidad de los poderes de las tinieblas; pero también como evidencia de que el poder de Dios que podemos invocar y obtener por medio de la oración es superior a todos ellos. Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos.

El profesor Dr. Blanke de Zu­rich, escribe acerca del Dr. Kurt E. Koch: „Puedo hablar acerca de sus libros tan solo con admiración. El autos está excelentemente informado; casi todos los casos que refie­re son originales y caracterís­ticos. Es el primer esfuerzo de largo alcance para en­frentarse con el Ocultismo desde el punto de vista cris­tiano… El autos ha abierto su propio camino en el campo todavía virgen de la Teolo­gía, en lo que a este tema se refiere. En cada página reci­bimos la impresión de hallar­nos ante una obra avanzada que merece el más alto reco­nocimiento y aprecio.“

 

Zusammengestellt/scaneado por  von  Horst Koch  Deutschland, im Januar 2006

www.horst-koch.deinfo@horst-koch.de    Kontakt in Spanisch: R.A. Palnau, Deutschland/Argentina –   palnau@hotmail.com

 

Weitere Bücher von Dr. Kurt E. Koch über/ by info@horst-koch.de

Spanisch: Entre Cristo y Satanas

Spanisch: El Diccionario del Diablo

Portugiesisch: O Alfabeto do Diabo

Englisch: Between Christ and Satan

Englisch: The Devils Alphabet

Französisch: Entre Christ et Satan

Ungarisch: Az ördögi ABC

Ungarisch: Krisztus vagy Sátán

Albanisch: Krishti apo Satanai

Albanisch: Alfabeti i Djallit

Rumänisch: Hristos sau Satan

Deutsch: Christus oder Satan

Deutsch: Der Aberglaube

Deutsch: Heilung und Befreiung

Deutsch: Weichenstellung

Deutsch: Besessenheit und Exorzismus

Spanisch: El triunfo del crucificado (Erich Sauer, Wiedenest)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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